Impétigo: causas, síntomas y complicaciones

El impétigo (o piodermitis superficial) es una infección de la piel que afecta principalmente a los niños provocando:

Es muy frecuente, especialmente durante el verano, y es muy contagiosa.

El impétigo infantil puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero por lo general aparece en:

  • Cara: alrededor de la nariz y la boca
  • Cuello
  • Cuero cabelludo
  • Manos
  • Antebrazos
  • Piernas
  • Zona del pañal (en los bebés)

Las mujeres embarazadas son más propensas a desarrollar enfermedades de la piel debido a los cambios hormonales.
Las mujeres embarazadas pueden verse afectadas por el impétigo herpetiforme, una rara afección de la piel que aparece en el tercer trimestre de embarazo – Rogerio Nabor Kondo et Al. (Dermatologist, Assistant Professor of Dermatology at the Regional University Hospital of the North of Paraná – State University of Londrina (HURNP-UEL) – Londrina (PR), Brazil).
El impétigo herpetiforme también provoca:

El impétigo puede darse junto con la foliculitis, considerada como impétigo folicular o impétigo de Bockhart provocado por el estafilococo áureo.

Existen dos tipos de impétigo:

  1. Impétigo ampolloso, que provoca ampollas grandes, indoloras y llenas de fluido
  2. Impétigo no ampolloso, que es más contagioso y provoca ampollas pequeñas que se rompen rápidamente, dejando una costra de color amarillo-marrón

 

Causas del impétigo

El impétigo tiene su origen en las bacterias:

  1. Estreptococo pyogenes del grupo A
  2. Estafilococo aureus

El estafilococo áureo resistente a la meticilina (SARM) se está convirtiendo en una causa frecuente.

Por lo general, la piel presenta muchos tipos de bacterias en la superficie.
Cuando se produce una lesión cutánea, las bacterias pueden entrar en el cuerpo y multiplicarse, provocando una infección o una inflamación.
Las heridas de la piel pueden originarse por:

  1. Mordeduras de animales
  2. Lesiones o traumatismos en la piel
  3. Picaduras de insectos

El impétigo también puede producirse en una zona de la piel sana que no presenta una lesión visible.
Es más común en niños que viven en condiciones insalubres, pero también puede afectar a los adultos.
Puede aparecer tras un resfriado u otras enfermedades virales, como:

El impétigo puede contagiarse a otras personas.
Se puede contraer la infección si el líquido que sale de las ampollas entra en contacto con la piel lesionada.
El contagio también puede producirse por el contacto con objetos tocados por una persona infectada, tales como:

  • Prendas de vestir
  • Ropa de cama
  • Toallas
  • Juguetes

¿Quién corre el riesgo de infectarse?

  • Los niños y adolescentes con eczema (dermatitis atópica) son más propensos a sufrir de impétigo
  • Las personas que viven en condiciones higiénicas precarias
  • Los diabéticos son más propensos a desarrollar esta enfermedad infecciosa
  • Al igual que otras enfermedades altamente contagiosas, las personas con un sistema inmunitario comprometido (por ejemplo por SIDA) tienen un riesgo mayor de desarrollar el impétigo

 

Síntomas del impétigo

Entre los síntomas se encuentran:

  • Una o varias ampollas llenas de pus que pueden romperse fácilmente
  • En los niños, la piel puede enrojecerse y formarse una costra en la zona donde se rompe una ampolla
  • La formación de ampollas que en ocasiones provocan picor en la piel
  • La formación de ampollas llenas de líquido de color amarillo o miel
  • Sangrado y costras
  • Erupción cutánea que puede comenzar como un pequeño punto en la piel y luego se extiende a otras zonas a través de arañazos. Por esta razón, es recomendable cortarse las uñas
  • Costras húmedas y blandas en la piel en:
    • Cara
    • Labios
    • Orejas
    • Ojos
    • Zona genital
    • Brazos
    • Piernas
  • Las costras pueden extenderse a otras zonas
  • Inflamación de los ganglios linfáticos cerca de la zona infectada

 

Posibles complicaciones del impétigo

  1. Insuficiencia renal (glomerulonefritis post estreptocócica)
  2. Multitud de manchas por impétigo (en los niños)
  3. Daños permanentes en la piel y cicatrices (muy raro)
  4. Propagación de la infección a otras partes del cuerpo (frecuente)
  5. Osteomielitis
  6. Artritis séptica
  7. Neumonía
  8. Septicemia
  9. Celulitis infecciosa

Artículos Relacionados: