Herpes genital

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El herpes genital es una infección de los genitales (pene en los hombres, vulva y vagina en las mujeres) y de la piel de las zonas que los rodean.

 

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Está causado por el herpes simple y también puede afectar los glúteos y el ano. Existen dos tipos de virus herpes simple:

Virus herpes simple de tipo 1 que es la causa más común de la formación del herpes labial y alrededor de la boca, además es el responsable de la mitad de los casos de herpes genital.

Virus herpes de tipo 2 que, generalmente, provoca solamente herpes genital. Sin embargo, en algunas ocasiones, también puede provocar herpes labial.

 

El virus HSV-2 vive en los nervios. Cuando el virus está activo, viaja a través de la superficie de la zona infectada (piel o mucosa) y se multiplica. Esto se conoce como “difusión” dado que es en esta fase que los virus pueden contagiar a las demás personas.

Después de esta fase, el virus regresa hasta el nervio y se dirige hacia un ganglio (una masa de tejido nervioso en donde se originan los nervios o en donde se unen con otros nervios). Generalmente, el virus se dirige hacia los ganglios cercanos a la columna vertebral en donde permanece inactivo por algún tiempo.

 

¿Quiénes se contagian de herpes genital?

En los Estados Unidos, aproximadamente un quinto de las personas de 12 años en adelante ha sido infectado con el virus HSV-2 que provoca el herpes genital y el 90 % de ellos no sabe que ha sido infectado.

Las mujeres contraen el virus más que los hombres, de hecho, una de cada cuatro mujeres se infecta, mientras que solo uno de cada cuatro hombres contrae este virus. Puede que la razón de esta situación sea porque el virus puede infectar más fácilmente los genitales de las mujeres respecto a los de los hombres.

 

¿Cómo se transmite el herpes genital?

Generalmente, el virus del herpes simple se transmite entre las personas por medio de un beso.

El virus HSV-2 generalmente se transmite por medio de las relaciones sexuales vaginales o anales.

De igual manera, se transmite el virus HSV-1 que puede infectar los genitales y causar herpes genital, el HSV-2 puede transmitirse desde los genitales de una persona hasta la boca de otra, provocando herpes labial.

El virus HSV-2 no sobrevive por mucho tiempo en una superficie que no sea de un ser vivo, por esta razón no existe el riesgo de contagiarse a través del bizcocho del inodoro o de una bañera de hidromasaje.

 

¿Si utilizo siempre el preservativo esto me protege del herpes?

 

Utilizar el preservativo no previene la transmisión del herpes, pero disminuye las probabilidades de contraerlo.

A diferencia de muchas otras enfermedades de transmisión sexual, el herpes se trasmite a través del contacto entre piel y piel y no a través de los líquidos corporales. El preservativo no cubre por completo la piel infectada, por esta razón no previene la transmisión del herpes.

Según un estudio científico de 2009, en las personas que utilizan el preservativo, el riesgo de que la pareja los contagie con herpes se ha reducido un 30 %.

Sin embargo, hay que utilizar el preservativo de manera coherente. Según el estudio mencionado anteriormente, cada una de las relaciones sexuales sin protección aumenta el riesgo de trasmisión del herpes.

 

¿Qué relación hay entre el herpes genital y el VIH?

El herpes genital puede provocar heridas en la piel o en las membranas de las mucosas (revestimiento de la boca, la vagina y el recto).

Las heridas genitales pueden sangrar fácilmente.

Si durante las relaciones sexuales con una pareja infectada estas heridas entran en contacto con la boca, la vagina o el ano, el riesgo de transmisión del VIH aumenta.

 

Síntomas del Herpes genital en las mujeres y en los hombres

 

La mayoría de las personas infectadas con HSV-1 o HSV-2 no presentan ningún síntoma o aparecen síntomas muy leves que pasan inadvertidos o se confunden con otra enfermedad de la piel.

Por esta razón, la mayoría de las personas infectadas con el virus HSV-2 no saben que han contraído el virus.

 

En muchas de las personas infectadas con HSV-2 no aparecen llagas y puede que solo aparezcan síntomas muy leves que pueden confundirse con la picadura de un insecto o con otra enfermedad de la piel.

Si aparecen signos y síntomas durante el primer foco, la enfermedad puede ser bastante grave.

Generalmente, el primer foco comienza dos semanas después de haber contraído la infección.

 

Los síntomas pueden ser:

 

  • Disminución del apetito
  • Fiebre
  • Sensación de malestar general
  • Dolores musculares en la parte baja de la espalda, los glúteos, los muslos o las rodillas.

 

En la zona genital, aparecen síntomas como pequeñas ampollas muy dolorosas rellenas de un líquido de color claro, generalmente se sitúan en:

 

-En las mujeres: en los labios vaginales externos (labios), en la vagina, en el cérvix, alrededor del ano, en los muslos y en los glúteos.

– En los hombres: en el pene, en el escroto, alrededor del ano, en el glande, en los muslos y en los glúteos.

– En ambos sexos: en la lengua, en la boca, en los ojos, en las encías, en los labios, en los dedos y en otras partes del cuerpo.

 

Antes de que aparezcan las ampollas, puede que la persona sienta hormigueo, ardor o prurito en la piel. Además, se siente dolor en la zona en la que después aparece la ampolla.

Cuando las ampollas estallan, quedan unas úlceras no muy profundas pero muy dolorosas. Al final, estas úlceras forman una costra y desaparecen lentamente en una o dos semanas.

 

Otros síntomas que pueden aparecer son:

 

  • Linfonodos de la ingle agrandados y dolorosos,
  • Dolor al orinar,
  • Las mujeres pueden tener pérdidas vaginales y ocasionalmente puede ocurrir que tengan dificultad para vaciar la vejiga.

 

El segundo foco puede aparecer algunas semanas o meses después del primer foco.

Con el pasar del tiempo, puede haber una disminución de la cantidad de focos.

 

¿Después de cuánto tiempo aparecen los síntomas del herpes genital?

 

Las personas que han estado expuestas al herpes genital pueden presentar prurito genital y/o dolor de 2 a 20 días después de haber contraído la infección del virus. Generalmente, las llagas aparecen después de algunos días.

 

¿Por qué ocurre una recidiva del herpes genital?

 

Cuando la persona ha sido infectada, el virus se esconde dentro de las células nerviosas y permanece en el cuerpo.

El virus puede permanecer en estado “latente” (dormido) durante un largo periodo de tiempo.

La infección puede volverse a activar en cualquier momento.

Los factores que pueden hacer que el virus se reactive son:

 

  • Fatiga,
  • Irritación genital,
  • Menstruación,
  • Estrés físico y emocional,

 

Los ataques de herpes pueden no ser muy seguidos, por ejemplo una vez al año, pero también pueden ocurrir frecuentemente y en este caso los síntomas parecen ser continuos.

Generalmente, las infecciones reiteradas en los hombres suelen ser más leves respecto a las de las mujeres.

 

¿Cuáles son las complicaciones del herpes genital?

 

El herpes genital puede provocar llagas muy dolorosas en los genitales de las personas adultas y esto puede ser muy grave en las personas con un sistema inmunitario comprometido.

Si una persona con herpes genital se toca las llagas o los líquidos de las llagas, puede difundir el herpes a otras partes de su cuerpo.

Esto puede llegar a ser muy fastidioso, especialmente en zonas sensibles como por ejemplo los ojos.

Esta difusión puede evitarse si la persona tiene cuidado y no se toca las llagas ni los líquidos.

Si estas se tocan por equivocación, inmediatamente hay que lavarse muy bien esa parte del cuerpo.

 

Embarazo y herpes genital

 

En muy pocas ocasiones, se contagia al niño con el herpes genital durante el parto. Aunque esta situación no sucede con frecuencia, hay que informarle a la matrona o al ginecólogo si a la persona se le ha diagnosticado el herpes genital antes o durante el embrazazo.

 

Diagnóstico de la infección por herpes genital

 

Si existe la sospecha de tener herpes genital, el médico realiza un frotis en la zona afectada para confirmar el diagnóstico. A veces, el médico realiza exámenes de sangre para llegar al diagnóstico. Hay que consultar con el médico para decidir cuál es el tratamiento más adecuado.

 

¿Cuál es el tratamiento para el herpes genital?

 

Algunas recomendaciones generales pueden ayudar a aliviar los síntomas, si es que aparecen.

 

Medicamentos

 

Los analgésicos, como el paracetamol, pueden ayudar a aliviar el dolor.

Si hay dolor al orinar, puede ser beneficioso orinar en la ducha dejando que el agua caliente caiga sobre la zona.

 

Los antibióticos no funcionan debido a que solamente combaten las bacterias, pero no tienen ningún tipo de efecto en los virus.

 

Es posible comprar en la farmacia una pomada anestésica (por ejemplo lidocaína 5 %) para aliviar el prurito o el dolor.

Algunas personas se aplican la pomada cinco minutos antes de orinar, en caso de micción dolorosa.

Atención: algunas personas pueden ser sensibles (alérgicas) a las pomadas anestésicas y a los unguentos por lo que si se las aplican, los síntomas pueden empeorar.

Una opción alternativa a la de la pomada anestésica que puede ser muy beneficiosa es aplicarse vaselina en los genitales antes de orinar.

 

Medicamentos antivirales

Los medicamentos antivirales no eliminan el virus del cuerpo.

Estos medicamentos interrumpen la multiplicación del virus.

Los medicamentos antivirales son: aciclovir (Zovirax), famciclovir y valaciclovir (Valtrex).

Los medicamentos antivirales se utilizan especialmente para el primer episodio de herpes genital.

Estos medicamentos disminuyen la gravedad y la duración de los síntomas si se comienzan en los primeros cinco días después de la paración de los síntomas.

A menudo, el tratamiento dura cinco días, pero puede prolungarse por otros dos días si se observa la formación de ampollas. Los medicamentos antivirales no son necesarios para el tratamiento de las recidivas.

Esto ocurre debido a que generalmente, los síntomas son más leves respecto a los del primer episodio y a menudo, estos síntomas duran solamente algunos días.

Sin embargo, si los síntomas de la recidiva son demasiado fuertes, se recomienda utilizar un medicamento apenas comienzan a aparecer los síntomas.

Algunos médicos prescriben medicamentos antivirales para que las personas los tengan en casa y de esta manera puedan comenzar el tratamiento apenas aparecen los síntomas de la recidiva.

Iniciar el tratamiento de manera precoz puede ayudar a reducir la gravedad de los síntomas. Si hay recidivas reiteradas, se recomienda utilizar diariamente el medicamento antiviral.

En la mayoría de las personas que utiliza diariamente los medicamentos, las recidivas desaparecen por completo o la frecuencia con la que aparecen y la gravedad disminuyen considerablemente.

 

Remedios naturales

Aplicar compresas frías de hielo sobre las llagas por 5 o 10 minutos ayuda a aliviar las molestias.

No hay que aplicarse el hielo directamente sobre la piel debido a que puede provocar quemaduras por hielo.

 

Se recomienda beber muchos líquidos.

Esto ayuda a que la orina esté más diluída y por lo tanto la micción no es tan dolorosa.

 

Se recomienda no utilizar jabones perfumados, jabones líquidos y otros productos similares debido a que pueden provocar irritación.

 

Es mejor limpiar delicadamente las llagas simplemente con algodón hidrófilo o con agua salada.

Secar delicadamente con un secador de pelo en la potencia mínima.

 

Algunas personas se colocan las bolsitas de té frías sobre las llagas para aliviar las molestias.

 

Tratamientos naturales alternativos

 

Lisina

La lisina es un aminoácido que no se produce de manera natural en el cuerpo humano. Los seres humanos obtienen la lisina que su cuerpo necesita a través de la ingestión de alimentos como la carne roja y los lácteos.

La lisina también está disponible en la farmacia en forma de suplementos.

Varias personas están convencidas de que la lisina es un tratamiento eficaz para el herpes, y aseguran que reduce la duración o la frecuencia de los focos, pero no existen pruebas científicas que confirmen esta convicción popular.

 

¿Después de cuánto tiempo desaparece el herpes genital? ¿Cuánto dura?

 

Generalmente, el herpes genital dura de 10 a 15 días, sin embargo, el virus permanece latente dentro del cuerpo y por lo tanto puede haber una recidiva, especialmente en los momentos de mayor estrés.

 

Prevención

 

El herpes se difunde a través del contacto sexual, la mejor manera para evitar que ocurra es abstenerse de tener relaciones sexuales.

El contacto sexual con más de una pareja o con una persona que tiene varias parejas sexuales aumenta el riesgo de contraer cualquier enfermedad de transmisión sexual.

Si el preservativo en látex se utiliza correctamente, ayuda a disminuir el riesgo de contraer enfermedades.

Se considera que el preservativo femenino en poliuretano es eficaz para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

 

Se recomienda no compartir las toallas del baño, ni las esponjas, ni las prendas de vestir con otras personas ya que esto puede transmitir la infección.

 

Se recomienda evitar las relaciones sexuales hasta que las llagas y las ampollas hayan formado una costra o hasta que el médico lo permita.

 

Cuando el herpes ha desaparecido y la persona vuelve a tener relaciones sexuales, puede utilizar un lubrificante debido a que muchas personas piensan que la fricción de las relaciones sexuales puede provocar una recidiva.

 

Un lavado vaginal puede aumentar el riesgo de enfermedades de transmisión sexual en las mujeres debido a que puede modificar la flora natural de la vagina (bacterias saludables) y puede desplazar las bacterias patógenas, que generalmente se encuentran más arriba, hacia el aparato genital.

 

Los adolescente que se someten al tratamiento para el herpes deben realizarse una prueba de detección de enfermedades de transmisión sexual y deben hablar abiertamente con el médico, solamente con él, de su vida sexual.

 

Muchas enfermedades de transmisión sexual no provocan síntomas, por esta razón, a menudo, los adolescentes no saben si han contraído una infección. Se recomienda que todos los jóvenes que han tenido relaciones sexuales se realicen exámenes de control con regularidad para detectar las enfermedades de transmisión sexual y para evitar así otros problemas más graves de salud.

 

 

 

 

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.