Mala digestión, causas, síntomas y remedios naturales

 

La mala digestión es mucho más frecuente de lo que se suele pensar, además es posible experimentar problemas de mala digestión sin saber realmente por qué se producen.

Causas de la mala digestión

Dieta baja en fibra. La fibra es un componente de los alimentos que no contiene ningún elemento nutritivo, pero que es esencial para trasladar los alimentos digeridos a través del intestino.

La falta de fibra puede ralentizar el tránsito de los alimentos a través del aparato digestivo (estreñimiento).
Si el movimiento de los alimentos en el intestino es lento, es más probable que se absorban algunas toxinas de los alimentos en el flujo sanguíneo.

No comer suficiente comida cruda – Las enzimas alimentarias ayudan a digerir la comida y están presentes exclusivamente en los alimentos crudos (además de los integradores). La cocción a temperaturas elevadas (superiores a 116ºC) destruye las enzimas.

Alergias alimentarias – Intolerancia a la lactosa, a la fructosa y celiaquía.
La incapacidad de digerir algunos tipos de azúcares y proteínas, como la lactosa y el gluten, provoca trastornos digestivos.
Las intolerancias alimentarias no resultan evidentes para la mayoría de las personas que consideran normales los trastornos digestivos.

Comida basura. Estas comidas ricas en grasas, hidratos de carbono refinados y azúcares suelen estar completamente libres de valores nutritivos.

Bajo nivel de ácido en el estómago. La escasez de jugos gástricos, sobre todo de ácido clorhídrico (HCL), tiene las siguientes consecuencias:

  • Permite a las bacterias invadir el cuerpo.
  • Las proteínas no se descomponen lo bastante como para ser digeridas por las enzimas digestivas.
  • La comida permanece durante más tiempo en el estómago, lo que provoca la fermentación de las bacterias.

La falta de enzimas digestivas. Una concentración de HCL baja hace que no se envíen las señales adecuadas al páncreas para producir la suficiente cantidad de enzimas que permiten digerir los alimentos.
Sin estas enzimas, los trozos grandes de alimentos pueden obstruir el estómago y provocar estreñimiento.

Combinación inadecuada de alimentos. Comer muchos alimentos diferentes en la misma comida implica un fuerte esfuerzo para el aparato digestivo.

El desequilibrio de la flora intestinal. Al no disponer de la cantidad adecuada de bacterias “buenas” en el cuerpo, se produce la fermentación de los alimentos en el intestino y se nutren las bacterias malas.
El estreñimiento es un signo grave de desequilibrio de la flora intestinal porque el cuerpo no puede liberarse de los residuos y las toxinas entran en el flujo sanguíneo.

Embarazo. Durante el embarazo, los músculos y los ligamentos se vuelven más elásticos, incluidos los músculos lisos del aparato digestivo.
La consecuencia es que el intestino experimenta dificultades para mover los alimentos digeridos.
Además, el bebé presiona el estómago y provoca una reducción del espacio libre para los alimentos.

Estrés
Las tensiones físicas y mentales se consideran dos de las principales causas de una mala digestión.
Sin embargo, las actividades inconscientes del cuerpo humano (como la digestión) están controladas por el sistema nervioso autónomo.
Durante una situación estresante, mediante un mecanismo de supervivencia, el cuerpo desvía la energía, sangre, oxígeno, etc. de los órganos del aparato digestivo y concentra la energía en otras zonas del cuerpo (músculos, cerebro, etc.)
Por consiguiente, la ansiedad y el estrés pueden tener un efecto importante sobre la digestión.

Otras causas

  • Envejecimiento
  • Entrenar con el estómago lleno
  • Comer excesiva y rápidamente
  • Alimentos trasformados como la comida rápida
  • Beber demasiado durante las comidas
  • Tragar demasiado aire (aerofagia).
  • Cafeína – beber café o té en exceso.
  • Exceso de alimentos grasos o picantes, dependiendo del tipo
  • Alcohol
  • Humo

Algunas enfermedades

  • Pancreatitis (inflamación del páncreas)
  • Enfermedades intestinales como el síndrome del intestino irritable o la gastritis.
  • Enfermedades del estómago como la úlcera péptica o el cáncer.
  • Cálculos biliares o colecistitis (inflamación de la vesícula biliar).

Medicamentos
Todos los fármacos o los productos químicos son toxinas para el aparato digestivo, en particular:

¿Cuáles son los síntomas de la mala digestión?

Los síntomas más frecuentes son:

Vómito
La comida pasa muy lentamente por el intestino, provocando una ralentización de la digestión.
El retraso en el vaciamiento del estómago o la gastroparesis pueden dar lugar a síntomas similares al vómito.
A diferencia del vómito provocado por un virus, si este síntoma está relacionado con la mala digestión también provoca una sensación de plenitud inmediatamente después de comer.

Diarrea
La malabsorción de nutrientes, provocada por una intolerancia alimentaria o un desorden alimenticio, puede causar diarrea o heces anómalas.
Los azúcares mal digeridos pueden provocar una diarrea explosiva, en cambio las grasas mal digeridas pueden provocar heces inusualmente claras.
Las personas intolerantes a la lactosa pueden sufrir diarrea crónica, náusea, flatulencia y abdomen hinchado.

Estreñimiento
El estreñimiento indica a menudo un desequilibrio o una deficiencia nutricional. Este síntoma aparece cuando el colon absorbe una gran cantidad de agua durante la digestión.
Su consecuencia es la formación de heces duras y difíciles de expulsar.

Pérdida de peso
La pérdida de peso involuntaria, sobre todo si se sigue una dieta sana, puede provocar disfunciones digestivas.
Por ejemplo, los niños con intolerancia a la lactosa no aumentan de peso a un ritmo normal si su dieta inlcuye leche.
En otras situaciones, la diarrea crónica y/o la escasa asimilación de nutrientes pueden provocar una pérdida de peso.
La pérdida de peso junto a diarrea y otros síntomas, como la confusión mental, puede tener su origen en la deficiencia de nutrientes, como la niacina o la vitamina B3.

Otros síntomas

Remedios naturales para la mala digestión

Mala digestión, causas. síntomas y remedios naturalesMasticar mucho.
Morder trozos pequeños.
Soltar el tenedor entre un bocado y otro.
Intentar usar los palillos – De esta forma, se come más despacio.
Masticar cuidadosamente cada bocado de comida, porque la digestión de hidratos de carbono empieza en la boca.
La amilasa es una enzima digestiva presente en la saliva que sirve para digerir los hidratos de carbono.

Saborear cada bocado, disfrutando los sabores y olores de la comida.
Comprar flores frescas y colocarlas en la mesa del comedor.
Utilizar cubiertos más pequeños para comer menos con cada mordisco.
Crear un buen ambiente, disminuir las luces, escuchar música y encender las velas.

Beber mucho
Beber poca agua es una de las principales causas del estreñimiento.
El estreñimiento provoca un desequilibrio en las bacterias, estimula la inflamación de la mucosa intestinal y puede llevar a la absorción de moléculas más grandes, una enfermedad conocida como el Síndrome de intestino permeable.

Comer más fibra
Algunas buenas fuentes de fibra son:

  • Frutos secos, tales como dátiles, higos y ciruelas pasas.
  • Alubias y legumbres. En cambio, las lentejas y los guisantes son menos nutritivos.
  • Las semillas de lino tienen un leve efecto laxante. Pueden ser útiles para el estreñimiento crónico y los daños provocados por las enfermedades inflamatorias intestinales.
    Utilizar las semillas de lino en el arroz, cereales, ensaladas o cualquier otra comida de su elección.

Evitar alimentos a los que tiene intolerancia
Las intolerancias alimentarias son algunos de los trastornos digestivos más frecuentes.
Por ejemplo, entre el 30% y el 60% de los pacientes con intestino irritable presenta una o más intolerancias alimentarias, con el consiguiente hinchazón, gas y dolores.
Los responsables más frecuentes son la leche y los productos lácteos (40-44%) o los cereales (40-60%).
Un experto nutricionista puede establecer una dieta para eliminarlos.
Se deberían eliminar muchos alimentos en la dieta durante un breve período de tiempo y luego reintroducirlos para aislar la reacción del cuerpo a los alimentos.

Aumentar las bacterias “buenas”
No todas las bacterias son perjudiciales.
Existen más de 400 tipos diversos de bacterias y levaduras del aparato digestivo.
Entre ellas, los Lactobasilos acidófilos y bifidobacterias se consideran bacterias prebióticas buenas porque ayudan a mantener la salud intestinal.

Acidófilos y otros prebióticos
Aunque las bacterias buenas se encuentran en algunos yogures, existe una amplia variedad en cantidad y calidad.
Optar por yogures ecológicos de buena calidad en que se añaden las culturas activas después de la pasterización, ya que este procedimiento destruiría las bacterias buenas y malas.
Los integradores que contienen acidófilos y bifidobacterias se pueden encontrar en tiendas de alimentación especializadas.
Los prebióticos son especialmente útiles para las siguientes enfermedades:

  • Síndrome del intestino irritable;
  • Diarrea;
  • Gas, hinchazón abdominal, flatulencia;
  • Frecuentes infecciones vaginales por levaduras;
  • Mal aliento.

Integradores y productos de herbología para restablecer la salud digestiva

El aceite de menta piperita resistente a los ácidos del estómago puede reducir el dolor de estómago, la hinchazón y el meteorismo.
Enzimas digestivos – los integradores con enzimas favorecen la digestión y ayudan contra otros trastornos que derivan de la mala digestión.

Magnesio
Muchas personas con niveles bajos de magnesio en sangre mejoran su digestión cuando empiezan a comer alimentos que contienen este mineral.

Antiácidos
No es necesario que el contenido del estómago sea más alcalino, por lo que se deben evitar los medicamentos antiácidos.
Los medicamentos con antiácidos contienen aluminio y calcio no digerible, son tóxicos y nocivos, además no aportan beneficios.
Los antiácidos inhiben la producción de ácidos y solo alivian a corto plazo.
A largo plazo no resuelven el problema, sino que lo agravan.
El agua alcalina provoca el reflujo ácido y el intestino vago (digestión lenta).

Bicarbonato y Maalox
El bicarbonato y el Maalox sirven solo en caso de acidez de estómago porque reducen el ph.
Si la causa de la mala digestión es a nivel intestinal no funcionan. Al contrario, pueden agravar la situación porque dificultan la actividad del estómago.