Hepatitis C – tratamiento y medicamentos

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¿Qué hacer si la prueba de anticuerpos de la hepatitis C es reactiva?

Si la prueba de los anticuerpos de la hepatitis C es reactiva, se requiere la realización de una prueba adicional para comprobar si el ARN del virus de la hepatitis está presente en la sangre, con el fin de confirmar si la infección se encuentra todavía en curso.

Si la prueba de carga viral es:

  1. Negativa, significa que una persona ha sido infectada por hepatitis C, pero ya se ha eliminado el virus del cuerpo. Esta persona no está infectada.
  2. Positiva, significa que una persona tiene hepatitis C y está actualmente infectada.

 

¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis C?

El tratamiento de la hepatitis C ha avanzado mucho en los últimos años.
El objetivo principal del tratamiento es eliminar el virus de la hepatitis C del cuerpo y prevenir problemas hepáticos como la cirrosis.

Teniendo en cuenta que el daño ocasionado por la hepatitis C empieza poco a poco, el momento de inicio del tratamiento puede variar mucho. Se recomienda empezar el tratamiento lo antes posible.

El tratamiento habitual consisten en la combinación de dos fármacos diferentes denominados interferón pegilado y ribavirina. Este tratamiento puede eliminar el virus en más de la mitad de los casos. Sin embargo, las perspectivas varían en función del tipo de virus.

El interferón pegilado es un tipo de medicamento similar a una sustancia producida en el cuerpo llamada interferón. El medicamento ayuda al cuerpo a deshacerse del virus de la hepatitis C, lo que puede evitar que el virus dañe el hígado. Generalmente, se realiza una inyección por semana.

La ribavarina es un medicamento que combate el virus. Este medicamento se administra en combinación con el interferón pegilato y se toma todos los días en forma de comprimidos.
El ciclo de tratamiento es de 6-12 meses, dependiendo del tipo de hepatitis C.
Se tarda aproximadamente 12 semanas para determinar si el tratamiento está funcionando.
Generalmente, se realiza un análisis de sangre alrededor de 12 semanas después de haber comenzado a tomarse los fármacos para ver si se reduce la cantidad de virus en el cuerpo. Si es así, existen buenas probabilidades de que el tratamiento completo consiga eliminar el virus en su totalidad.


Los efectos secundarios de la ingestión contemporánea de interferón y ribavarina son:

En algunos casos, pueden administrarse otros fármacos como Boceprevir y Telaprevir. Estos medicamentos sirven para evitar la reproducción del virus de la hepatitis C en el cuerpo.
Ambos se toman en forma de comprimidos.

Los efectos secundarios de estos tratamientos pueden ser:

Algunas personas necesitan cambiar el tratamiento o administrar una dosis más baja si experimentan efectos secundarios.

El tratamiento de la hepatitis C está en fase de desarrollo.

 

Nuevos tratamientos para la hepatitis C

En 2014, apareció un tratamiento oral denominado Electron a base de sofosbuvir, ledipasvir y ribavirina.
Este tratamiento es eficaz y permite eliminar el virus de la hepatitis C del organismo en 3-6 meses (12-24 semanas).
Desgraciadamente, el coste del tratamiento es muy elevado.

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Trasplante de hígado
Para algunas personas con cirrosis avanzada, un trasplante de hígado puede ser una opción terapéutica. Aunque se trata de una operación importante, las expectativas después de un trasplante de hígado pueden ser muy buenas. Sin embargo, el nuevo hígado puede sufrir daños en caso de infección crónica por hepatitis C.

 

Dieta y alimentación para la hepatitis C

Todo lo que comemos y bebemos pasa a través del hígado. El hígado convierte los alimentos en energía y sustancias químicas necesarias para la vida.

Dieta para el hígado según la medicina tradicional
A veces, una mala alimentación puede provocar problemas en el hígado. Si la dieta es hipercalórica se aumenta de peso.
Tener sobrepeso provoca una acumulación de grasa en el hígado, denominada “esteatosis hepática”. Con el tiempo, un hígado graso en un paciente con hepatitis C incrementa las posibilidades de padecer cirrosis.


Un exceso de peso y un hígado graso también hacen que sea menos probable la eliminación de la hepatitis C mediante interferón y ribavirina.
La alimentación puede contener toxinas perjudiciales para el hígado y algunas actúan rápidamente. El consumo de setas venosas, por ejemplo, puede provocar insuficiencia hepática y muerte en pocos días. Otras toxinas, como el alcohol, dañan el hígado con el tiempo.

En cambio, como parte de los remedios naturales, una buena dieta puede mejorar la salud del hígado en personas con hepatitis C.
Una dieta equilibrada puede conducir a un mejor funcionamiento del hígado y a un menor riesgo de cirrosis en el hígado. También puede ayudar al sistema inmunitario a mantenerse fuerte y combatir la enfermedad.
Por último, las personas infectadas con hepatitis C son más propensas a desarrollar diabetes. Sin embargo, una buena alimentación puede ayudar a reducir la grasa corporal y el control del azúcar en la sangre, lo que reduce el riesgo de padecer diabetes.

Se deben hacer comidas regulares y equilibradas, lo que significa comer al menos 3 comidas al día. Una manera de mantener el nivel de energía es comer pequeñas comidas o aperitivos al menos cada 3-4 horas.
Durante el tratamiento para la hepatitis C, comer con frecuencia puede ayudar a prevenir las náuseas, un efecto secundario de los medicamentos.

Las comidas equilibradas incluyen una variedad de alimentos de los cuatro grupos de alimentos:

  1. Trigo, cereales y pan integral
  2. Frutas y verduras
  3. Legumbres, soja, nueces y huevos
  4. Carne y pescado

Alimentación según la medicina natural

Existen dos enfoques dietéticos que han ayudado a curar a muchas personas: el higienismo de Shelton y Lezaeta y la dieta del grupo sanguíneo del Dr. D’Adamo.

  1. Para Shelton, los síntomas hepáticos no tienen su origen en los microbios, sino en la intoxicación intestinal provocada por una mala alimentación. De acuerdo con esta teoría, la cura consiste en ayunar durante unos días y, a continuación, seguir una alimentación de comida vegana y cruda y llevar un estilo de vida saludable.
  2. La dieta del grupo sanguíneo estudia el efecto de los alimentos en el cuerpo. Según este tipo de alimentación, una persona debe comer alimentos específicos en base a su grupo sanguíneo, aunque hay alimentos que todos los grupos deberían evitar para evitar los problemas en el hígado: leche y productos lácteos, cereales (especialmente los que tienen gluten), carne de cerdo, comida frita y alcohol.
    En concreto, las personas del grupo 0 también deberían reducir la fruta, mientras que los del grupo A – AB deberían eliminar la carne roja.

 

¿Cuáles son las expectativas de vida? Pronóstico para pacientes con hepatitis C

El genotipo de la hepatitis C es importante porque puede predecir el éxito del tratamiento y durante cuánto tiempo se deben tomar los medicamentos.

Por ejemplo, se estima que hasta un 50% de los pacientes con el genotipo 1 presenta una respuesta prolongada o el éxito del tratamiento con interferón pegilado y ribavirina.
Los pacientes con genotipo 2 y 3 son mucho más propensos que los pacientes con el genotipo 1 de responder al tratamiento con interferón alfa o la combinación de interferón alfa y ribavirina.
Asimismo, cuando se utiliza el tratamiento combinado, la duración del tratamiento depende del genotipo. Para los pacientes con genotipo 2 y 3, se recomienda un tratamiento de 24 semanas, mientras que para los pacientes con genotipo 1 se recomienda un tratamiento de 48 semanas.

Hepatitis C – tratamiento y medicamentos ultima modifica: 2017-11-04T09:21:43+00:00 da Serena