Acalasia esofágica: diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico de acalasia esofágica

Acalasia, modelo anatómico del sistema digestivo humanoLos síntomas de la acalasia son similares a los del reflujo gastroesofágico, la hernia de hiato e incluso trastornos psicosomáticos. Esta enfermedad se suele confundir con otros trastornos.

El médico puede solicitar las siguientes pruebas diagnósticas:

Radiografía con bario – el paciente debe ingerir una solución líquida blanca, conocida como sulfato de bario. El sulfato de bario es visible a los rayos X. Cuando el paciente se traga esta sustancia, el esófago se reviste con una fina capa de bario, lo que permite observar la estructura del esófago a través de la radiografía.

Manometría esofágica – se realiza para medir la presión y los movimientos en el esófago. Se utiliza un dispositivo denominado manómetro que mide la presión.
El médico puede llevar a cabo esta prueba para excluir el cáncer.
Se introduce un tubo fino a través de la nariz del paciente que debe deglutir varias veces.
El dispositivo mide las contracciones musculares en diferentes partes del esófago.
Este procedimiento ayuda al médico a determinar si el esfínter esofágico inferior se relaja correctamente durante el acto de la deglución. También puede determinar cuánto trabaja el músculo liso.

Biopsia – no se utiliza con frecuencia para el diagnostico de acalasia. Se recoge una muestra durante la endoscopia.

 

Tratamiento para la acalasia esofágica

El tratamiento de la acalasia tiene como objetivo relajar y cerrar la válvula abierta entre el esófago y el estómago (esfínter esofágico inferior) para que los alimentos y los líquidos puedan moverse con mayor facilidad a través del tracto digestivo.
El tratamiento específico depende de la edad y de la gravedad de la enfermedad.

Entre las opciones se incluyen:

Cirugía. Los cirujanos utilizan un procedimiento mini-invasivo, denominado miotomía de Heller, para cortar el músculo en la extremidad del esfínter esofágico inferior.
Las personas que se someten a esta cirugía pueden desarrollar posteriormente el reflujo gastroesofágico.

Para prevenir los problemas de reflujo, los cirujanos pueden realizar un segundo procedimiento, denominado fundoplicatura (ver página de la hernia de hiato), durante la intervención quirúrgica en la que se corta el músculo del esfínter esofágico.
La cirugía puede ser la mejor opción para los jóvenes, aunque los estudios han demostrado que también puede ser eficaz para los ancianos.

Dilatación por globo neumático. Se introduce un globo en el esfínter esofágico y se infla para Acalasia esofágicadilatar la abertura. Este procedimiento ambulatorio se debe repetir si el esfínter esofágico no permanece abierto. Algunas personas pueden encontrarse bien hasta 10 o 15 años antes de repetir la dilatación por globo.

Botox (toxina botulínica). Este relajante muscular se puede inyectar directamente en el esfínter esofágico con ayuda de un endoscopio.
Los estudios muestran que las inyecciones a veces deben repetirse y pueden dificultar una eventual cirugía posterior.
Las directrices solo recomiendan el empleo del Botox en ancianos y en personas que no pueden someterse a la cirugía.

 

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Aunque no existe un tratamento para esta enfermedad, la intervención quirúrgica permite a la mayoría de personas con acalasia vivir una vida normal.

Después de la operación quirúrgica
Se pueden llevar a cabo algunas acciones después de la dilatación o de la operación quirúrgica para reducir los síntomas:

  • Masticar bien la comida
  • Tomarse el tiempo necesario para comer
  • Beber muchos líquidos durante las comidas
  • Comer siempre sentado y en posición vertical
  • Utilizar varias almohadas o elevar la cabeza de la cama, con el fin de dormir en posición bastante vertical e impedir la penetración de ácido en el esófago, que provoca ardor de estómago

 

Acalasia esofágica: causas, síntomas y complicaciones