Fractura del escafoides

fractura del escafoides

 

¿Qué es la fractura del escafoides?

Es la lesión de un hueso de la muñeca que se encuentra entre el radio (hueso del antebrazo) y el pulgar.

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Movilización pasiva y refuerzo después de la fractura del escafoides

El hueso escafoides o navicular tiene un tamaño reducido y una forma irregular parecida a la de una alubia.

Para entender exactamente la posición de este pequeño hueso, es suficiente extender todos los dedos de la mano, y entre la base del pulgar y el antebrazo se pueden observar dos cordones fibrosos, y en el medio una depresión (tabaquera anatómica), dentro de esta zona se encuentra el escafoides.

En su parte interna tiene una forma más redondeada, en su parte inferior se articula con el hueso trapecio a través de un tubérculo.

El escafoides es el hueso del carpo que se lesiona con más facilidad, porque en caso de caída es la primera parte que impacta con el suelo y se encuentra en una posición en la que convergen muchas fuerzas externas.

Alrededor del 90% de las lesiones óseas de la muñeca cargan en el hueso navicular, que desempeña un papel básico para la estabilidad y la dinámica de la mano, en cambio las lesiones afectan rara vez a los otros 7 pequeños huesos del carpo.

Las personas más afectadas son los adultos y los jóvenes, sobre todo los deportistas y los que hacen trabajos manuales.

Cada traumatismo o caída que provoca una contusión o un esguince de la muñeca puede causar una fractura del escafoides.

Los deportistas pueden padecer de esta fractura:

  • Cayendo de la moto;
  • Cayendo de la bici;
  • Patinando;
  • Jugando al fútbol;
  • Jugando al baloncesto
  • Jugando al balonmano, etc.

A menudo se aprecia también un esguince de la muñeca.

Esta fractura es peligrosa si no se trata de la manera adecuada, ya que puede degenerar en pseudoartrosis. Las secuelas pueden permanecer durante mucho tiempo e incluyen:

  • Dolor,
  • Inestabilidad,
  • Pérdida de fuerza,
  • Pérdida de movilidad;
  • Alteración de la dinámica de la mano.

Las lesiones no desplazadas, junto con dislocación del hueso, son las más peligrosas.

La fractura del escafoides resulta complicada, porque este hueso está rodeado por cartílago en casi toda su superficie, el tejido cartilaginoso tiene pocos vasos sanguíneos, entonces pocos nutrientes llegan a la zona para formar el callo óseo.

El traumatismo también puede lesionar:

  • Los nervios,
  • Las arterias,
  • Los ligamentos, en particular el ligamento escafolunar.

 

¿Cómo ocurre la fractura del escafoides?

La fractura del escafoides se debe a traumatismos directos en la mano, como por ejemplo una caída hacia delante aterrizando con la muñeca en hiperextensión, es decir en la posición en la que cogemos algo que otros lanzaron.

 

Este tipo de fractura destaca en ortopedia por su dificultad de recuperación. En el pasado, en casi la mitad de los pacientes se apreciaba dificultad en la formación de un callo óseo suficiente para curar la lesión.

 

En el traumatismo el escafoides resulta comprimido y estabilizado en la parte proximal del radio, pero la parte distal (el tubérculo) tiene que resistir al impacto sin poderse apoyar a otros huesos.

 

Se crea un eje fijo entre dos fuerzas paralelas que afectan a las extremidades del hueso.

 

La parte más frágil es el cuello del escafoides, es decir el fragmento que conecta el resto del hueso con el tubérculo, en este lugar se aprecian la mayoría de las fracturas.

 

El tubérculo del hueso navicular constituye la parte más distal y con el mayor número de vasos sanguíneos, una fractura de esta parte ocurre rara vez, pero la formación de callo óseo resulta más fácil por su mayor vascularización con respecto a la parte proximal.

 

¿Cuáles son los síntomas de la fractura del escafoides?

 

Los síntomas de la fractura del escafoides incluyen dolor intenso e hinchazón en la muñeca en la depresión entre radio y pulgar.

Los movimientos de la muñeca resultan limitados, aunque la movilidad del pulgar causa muchas molestias.

Las actividades diarias resultan muy reducidas por la dificultad de:

  • Cerrar la mano, como en un puño;
  • Rotar la mano (abrir una manija, verter agua de una botella, etc.);
  • Levantar objetos.

 

¿Cómo se llega al diagnóstico de la fractura del escafoides?

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Radiografía de mano y de muñeca

Se deberían examinar con cuidado los pacientes jóvenes y activos que sufren traumatismos y tienen dolor e hinchazón de muñeca en el lado del pulgar, ya que cabe sospecha de lesión del hueso navicular.

En las personas mayores que se caen al suelo casi nunca se aprecia la fractura del escafoides, normalmente están afectados el radio y el cúbito.

La prueba clínica más destacada es la compresión axial del pulgar hacia la muñeca, si causa un fuerte dolor es una señal positiva.

El médico necesita la confirmación de la radiografía, porque esta prueba muestra detalladamente las lesiones del cuerpo, aunque en algunos casos es necesaria una TAC o una resonancia magnética.

Es esencial recordar que si el paciente se somete al examen diagnóstico con instrumentos el mismo día en el que ha sufrido el traumatismo, es posible no detectar la sede de la fractura, entonces es mejor esperar un par de días.

Se tiene que realizar la radiografía con distintas proyecciones:

  • Posterioanterior con la muñeca en desviación cubital o en posición neutra;
  • Lateral;
  • Parcialmente boca arriba o parcialmente boca abajo, formando un ángulo de 45 grados.

 

No todas las fracturas se pueden detectar a través de los rayos X, entonces a menudo se realiza una TAC que permite mostrar las pequeñas fracturas, o una resonancia magnética, que no es el examen más adecuado para examinar los huesos, pero permite detectar un pequeño edema en el escafoides, que es típico de una lesión.

Por último, si el médico lo considera oportuno, se puede realizan una gammagrafía ósea.

 

¿Cuál es el tratamiento para la fractura del escafoides?

 

El tratamiento de las fracturas del hueso navicular es uno de los temas más debatidos en medicina.

El problema de este hueso es que sin un tratamiento adecuado, en alrededor del 30% de los pacientes se aprecia un retraso en la consolidación del hueso y algodistrofia debida a una insuficiente formación de callo óseo, y las consecuencias son dolor e inestabilidad.

En los casos más extremos, una de las complicaciones de la lesión del navicular, si la fractura desplazada se encuentra en la parte proximal, es la degeneración hacia la necrosis o muerte celular.

Si la fractura no es desplazada, el ortopedista elige un tratamiento compasivo o conservador, es decir aplica una escayola a la muñeca y a la mano, el tratamiento coincide con la inmovilización durante un periodo que va de 6 semanas a 2-3 meses.

Muchos ortopedistas prefieren incluir el pulgar y todo el codo en la escayola. Para volver a los mismos, o parecidos, niveles antecedentes a la fractura es esencial someterse a terapia magnética que también se puede empezar con la escayola, además es necesario someterse a rehabilitación y kinesioterapia.

La mitad de los casos con fractura desplazada degeneran en pseudoartrosis, aunque el diagnóstico y el tratamiento resultan correctos e inmediatos, por esto hoy en día se suele elegir la cirugía para este hueso.

Para que la fractura resulte desplazada, es suficiente que los dos muñones de hueso no encajen, con una distancia de al menos 1 milímetro.

Se recomienda la cirugía también en el caso de fractura abierta o junto con dislocación, porque:

  • Reduce los tiempos de inmovilización;
  • Acelera la recuperación y el regreso al trabajo y a las actividades deportivas;
  • Previene las consecuencias de la fractura, en particular la algodistrofia.

 

Una fractura de la parte proximal del escafoides se trata con cirugía porque la vascularización es poca o no es suficiente para permitir que empiece el proceso de formación de callo óseo.

Teniendo en cuenta que la gran mayoría de las fracturas del navicular se tratan con cirugía, es mejor decidir lo antes posible porque esperar semanas o meses puede afectar al regreso a las actividades diarias de la manera más rápida y menos dolorosa.

 

¿Cómo se realiza la cirugía para las fracturas del escafoides?

 

La cirugía consiste en la osteosíntesis, es decir la unión de los dos muñones del hueso con un clavo muy pequeño que se llama tornillo tipo Herbert, que es necesario para estabilizar y mantener los fragmentos óseos unidos.

En general, es necesario colocar las agujas de Kirschner en los fragmentos de hueso para soldar los fragmentos y poder reducir la fractura de la manera correcta.

Se tiene que colocar el tornillo que permite la osteosíntesis en el centro del hueso, porque si en cambio se colocara cerca de las extremidades, el paciente podría no sanar completamente.

La cirugía se realiza en ambulatorio, el paciente permanece ingresado durante solo una noche.

La cirugía dura alrededor de 20-30 minutos, se realiza bajo anestesia local con una inyección en el plexo braquial, cerca de la axila.

El tamaño del corte es muy pequeño, alrededor de 1 centímentro, y cuando la cirugía termina son suficientes 3 suturas para cerrar la herida.

Para algunas fracturas, en particular para las fracturas conminutas (con muchos fragmentos), se emplea el injerto óseo, extrayendo hueso de la ala ilíaca o de la epífisis del radio.

La osteotomía correctora del escafoides se realiza cuando el hueso se consolida de manera irregular, con una forma que no encaja con los otros huesos y estructuras del carpo.

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