Estenosis uretral

Chica, tumbada, prado

 

La estenosis uretral es una enfermedad obliterante, es decir, un trastorno que provoca el estrechamiento de la uretra y modifica el flujo de orina que sale de la vejiga.

La uretra es un conducto largo que consta de dos partes:

  1. Uretra posterior: se divide en parte prostática y parte membranosa, ya que se origina en la vejiga y termina un poco más allá de la próstata.
  2. Uretra anterior: dividida en uretra bulbar y uretra peniena. Es la parte más larga de la uretra.

 

La inflamación de la uretra puede provocar cicatrices, que pueden resultar en una estenosis o estrechamiento de la uretra.

El estrechamiento o estenosis uretral puede tener origen en:

  1. Trauma,
  2. Infección,
  3. Liquen escleroso,
  4. Iatrogenia: intervención quirúrgica de próstata (por ejemplo, el procedimiento TURP para el tratamiento de próstata agrandada) o cateterismo que provoca la formación de tejido cicatricial.

El estrechamiento mecánico de la uretra sin la formación de cicatrices (debido a la prostatitis) también puede originar la estenosis uretral.

Tras una operación de próstata, la parte de uretra más frecuentemente afectada por estenosis es la anastomosis vesicouretral.

Otro tipo de estenosis es la esclerosis del cuello vesical, que se caracteriza por el espasmo de la musculatura y formación de tejido fibroso cerca del esfínter entre la vejiga y la uretra.

Esta enfermedad puede ser congénita o tener origen en la esclerosis múltiple, en lesiones de la médula espinal y otras patologías del tejido conectivo.

La estenosis uretral es mucho más frecuente en los hombres que mujeres.

De hecho, se trata de una enfermedad típicamente masculina, que en raras ocasiones afecta a las mujeres.

 

¿Cuáles son las causas de la estenosis uretral?

La estenosis puede afectar a cualquier parte desde la vejiga hasta la punta del pene. Suele tener origen en traumas en la uretra, infecciones tales como las enfermedades de transmisión sexual o lesiones provocadas por el uso de herramientas.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, las causas permanecen desconocidas.

La estenosis de la uretra posterior suele tener origen en una lesión de la uretra provocada por la fractura de la pelvis (por ejemplo, un accidente de trabajo o de automóvil).

Los pacientes que sufren lesiones en la uretra posterior debido a una fractura pélvica, pueden experimentar la ruptura de la uretra, por lo que este conducto se corta y se divide.

Estos pacientes son completamente incapaces de orinar y necesitan un catéter para realinear la uretra.

Se introduce el catéter a través del pene hasta la vejiga para facilitar la salida de orina, hasta que el daño en la uretra se solucione.

La estenosis uretral anterior puede tener origen en traumas tales como accidentes montando a caballo, traumas directos en el pene y cateterismo.

En los adultos, la estenosis uretral puede producirse después de:

  1. Una intervención quirúrgica de próstata,
  2. La eliminación de cálculos renales,
  3. Un cateterismo urinario,
  4. El uso de otros instrumentos.

 

En los niños, la estenosis uretral suele ser consecuencia de una cirugía reconstructiva para:

  1. Una anomalía congénita del pene y uretra,
  2. Cistoscopia,
  3. Drenaje del catéter uretral.

 

¿Cuáles son los síntomas y consecuencias de la estenosis uretral?

Entre los síntomas de la estenosis uretral, se encuentran:

  • Dolor o ardor durante la micción
  • Flujo de orina débil
  • Menor producción de orina
  • Salpicaduras de orina
  • Sangre en la orina
  • Dolor en la parte inferior del abdomen
  • Pérdidas uretrales
  • Infecciones del tracto urinario en los hombres
  • Infertilidad

 

Entre los síntomas no se incluyen los problemas de erección (o impotencia), ya que la erección no depende de la uretra, por lo que las relaciones sexuales no se ven afectadas.

 

Diagnóstico de la estenosis uretral

En pocas palabras, la uretra es como una manguera de jardín. Cuando hay un nodo o un estrechamiento en el tubo, sea esto largo o corto, el flujo se reduce considerablemente.

Cuando el estrechamiento es lo suficientemente grave como para reducir el flujo de orina, el paciente experimenta síntomas tales como micción frecuente, infecciones del tracto urinario e inflamación o infección de próstata y del contenido del escroto (epidídimo).

Una obstrucción crónica grave puede provocar daños en los riñones.

  • La evaluación de los pacientes con estenosis uretral incluye un examen físico, una radiografía o ecografía de la uretra, y, a veces, una uretroscopia.
  • La uroflujometría es un examen en el que el paciente orina en un recipiente conectado a un ordenador. Se utiliza para medir la fuerza del flujo urinario.
  • La uretrografía retrógrada es una prueba muy útil para evaluar la estenosis y definir la frecuencia con que se produce.

En combinación con la uretrografía anterógrada, este examen puede determinar la longitud de la estenosis, al fin de planificar una solución mediante una intervención quirúrgica.

La uretrografía retrógrada se realiza como una radiografía de forma ambulatoria y puede indicar el número, localización, longitud y gravedad de la estenosis.

Este examen consiste en introducir un colorante de contraste (un líquido visible en una radiografía) en la punta del pene hasta la uretra.

No se emplean agujas ni catéteres. El estudio de la uretrografía retrógrada permite ver toda la uretra y delimitar la zona de estrechamiento.

  • La ecografía se realiza colocando un pequeño transductor de ultrasonido sobre la piel afectada en correspondencia de la estenosis para ver el estrechamiento y tejido circundante.
  • La uretroscopia es un procedimiento en el que el médico introduce suavemente un pequeño telescopio, flexible y lubricado, en la uretra, llegando hasta la estenosis.

Este examen permite ver la uretra entre el glande y la estenosis.

 

Todas estas pruebas se pueden realizar de forma ambulatoria y permiten al urólogo recomendar el tratamiento más adecuado.

 

Tratamiento para la estenosis uretral

¿Cuándo operar? El tratamiento correctivo es necesario solo si la estenosis es grave y provoca problemas.

En caso de estenosis leve no se recomienda la intervención quirúrgica.

Durante al menos un año después del tratamiento, se recomienda realizar pruebas con regularidad, para asegurarse de que la estenosis no reaparezca y no se desarrollen infecciones.

 

Foto: anatomía, uretra

 

 

Las opciones de tratamiento son:

  • Cateterismo: la inserción de un pequeño tubo (catéter) en la vejiga para drenar la orina y aliviar el dolor – en el caso de una obstrucción completa – es el primer paso del tratamiento.

El auto-cateterismo es una buena opción en caso de estenosis leve. Si se realiza con regularidad, el uso de un catéter puede corregir y abrir la uretra.

  • La uretroplastia extirpa quirúrgicamente o amplía la sección estrecha de la uretra. Tras la uretroplastia, las posibilidades de que la estenosis reaparezca son pocas.
  • Uretrotomía endoscópica interna. El médico introduce un cistoscopio, es decir un pequeño dispositivo óptico, en la uretra.

Los instrumentos introducidos a través del cistoscopio en la uretra eliminan la estenosis o vaporizan el estrechamiento con un láser. Este procedimiento quirúrgico ofrece una recuperación más rápida y reduce las cicatrices y el riesgo de infección, aunque la estenosis puede reaparecer.

  • Dilatación. El médico introduce un tubo delgado en la vejiga a través de la uretra. Luego, se introducen dilatadores progresivamente más grandes sobre el tubo, al fin de aumentar gradualmente el tamaño de la abertura. Este procedimiento ambulatorio es una opción en caso de estenosis recurrente.
  • Colocación de un stent o catéter permanente. En caso de estenosis grave, si se quiere evitar una intervención quirúrgica, se puede optar por un tubo artificial permanente para drenar la vejiga. Sin embargo, estos procedimientos tienen muchas desventajas, incluyendo el riesgo de irritación de la vejiga, fastidio e infecciones de las vías urinarias. Además, requieren un monitoreo continuo.
  • Antibióticos. Se puede recomendar un largo período de tratamiento con antibióticos para prevenir las infecciones de la uretra, hasta que la estenosis se haya solucionado.

 

 

¿Cuáles son las probabilidades de recurrencia?

Con frecuencia, la intervención quirúrgica permite la recuperación completa. Sin embargo, la estenosis uretral puede reaparecer en cualquier momento, por lo que es importante monitorear a los pacientes.

Tras la remoción del catéter, se deben realizar chequeos regulares, con un examen físico y radiografía si es necesario.

A veces, el médico realiza una uretroscopia para evaluar la reparación de la zona afectada.

Algunos pacientes sufren una recaída en la zona de reparación.

Estos tipos de estenosis suelen ser leves y no requieren tratamiento. Sin embargo, en caso de una obstrucción, pueden tratarse con la uretrotomía o dilatación.

En caso de estenosis graves recurrentes, puede que se necesite otra intervención quirúrgica a cielo abierto.

 

 

Preguntas frecuentes

  • ¿Se puede tratar la estenosis uretral con un tratamiento farmacológico?

No, no existen fármacos o remedios naturales para solucionar el problema.

Sin embargo, la tamsulosina (Omnic) puede proporcionar cierto alivio, ya que relaja los músculos lisos de la uretra, aumentando el flujo urinario.

  • ¿Qué pasa si no se trata la estenosis uretral?
    El paciente sigue sufriendo problemas urinarios. Se pueden desarrollar infecciones urinarias y/o testiculares y de los cálculos.

Además, sin tratamiento existe el riesgo de experimentar una retención urinaria que provoca un agrandamiento de la vejiga y también problemas renales.

  • ¿Qué tipo de médico trata la obstrucción uretral?

Por lo general, es el urólogo el que trata la estenosis uretral, es decir, un médico especialista en enfermedades del sistema urinario.