Gastroenteritis o gripe intestinal

La gastroenteritis o gripe intestinal es una inflamación de la mucosa del intestino provocada por un virus, por bacterias o por parásitos.

La causa más frecuente de la gastroenteritis es un virus. Por ejemplo, la infección por norovirus y adenovirus son las causas más frecuentes de gastroenteritis en adultos en el Reino Unido, si bien otros virus también son capaces de provocar la inflamación.


La gastroenteritis suele afectar a niños menores de 4 años de edad y a bebés, en cuyo caso suele ser de tipo viral y su responsable es el rotavirus.

 

Causas de la gastroenteritis

Existen muchos organismos o sustancias que pueden provocar gastroenteritis, entre los que se encuentran:

  • Virus – como por ejemplo norovirus, calcivirus, rotavirus, astrovirus y adenovirus.
  • Bacterias – como la bacteria Campylobacter.
  • Parásitos – como por ejemplo Entamoeba histolytica, Giardia lamblia y Cryptosporidium.
  • Toxinas bacterianas – las bacterias no provocan la enfermedad, pero sus subproductos tóxicos pueden contaminar la comida. Algunas cepas de bacterias como el estafilococo producen toxinas que pueden provocar gastroenteritis.

La enfermedad se puede contraer en cualquier estación del año, incluso en verano, aunque el responsable suele ser un golpe de frío.

 

Tipos de Gastroenteritis

  • Aguda: tiene una duración inferior a 2 semanas.
  • Persistente: tiene una duración superior a 2 semanas.
  • Crónica: tiene una duración superior a un mes.
  • La gastroenteritis eosinofílica es una enfermedad que provoca síntomas en el estómago y el intestino (dolor de estómago, dolor abdominal, náusea, vómito y diarrea) en una zona caracterizada por la infiltración de leucocitos eosinófilos (glóbulos blancos)

 

Síntomas de la gastroenteritis 

Los síntomas de la gastroenteritis son:

Muchas personas se refieren a la gastroenteritis como “virus intestinal”, lo que a veces genera ambigüedad con los males que provoca:

Sin embargo, la gripe no está relacionada con el tracto gastrointestinal.

El término gripe intestinal implica una infección viral, aunque pueden existir otras causas de infección.
Las infecciones virales son la causa más frecuente de la gastroenteritis, pero las bacterias, los parásitos y la intoxicación alimentaria (como la de mejillones o crustáceos contaminados o la de comida cruda o poco cocinada) pueden ser la causa de la gastroenteritis.
Las personas que viajan al extranjero pueden experimentar la “diarrea del viajero” por consumir alimentos contaminados y agua impura.
La gravedad de la gastroenteritis infecciosa depende de la capacidad del sistema inmunitario para resistir a la infección.
Las sales minerales (como por ejemplo sodio, magnesio y potasio) se pueden perder si la diarrea y el vómito son muy fuertes.

La mayoría de las personas se recuperan con facilidad después de un breve episodio de vómito y diarrea, bebiendo líquidos y siguiendo una dieta especial. Sin embargo, paras los bebés y los ancianos, la pérdida de líquidos corporales por la gastroenteritis puede provocar deshidratación, que es una enfermedad peligrosa si no se vuelven a incorporar los fluidos perdidos.

 

¿Cómo se diagnostica la gastroenteritis?

El médico debe comprobar el historial clínico del paciente para asegurarse de que no existe otra enfermedad que esté provocando los síntomas.
Además, el médico puede realizar un examen rectal o abdominal para excluir las enfermedades inflamatorias (por ejemplo la enfermedad de Crohn) y los abscesos pélvicos (bolsas de pus).
Asimismo, se puede realizar un cultivo de heces (un test de laboratorio para identificar las bacterias y otros organismos mediante una muestra de heces) para determinar el germen o el virus específico que provoca la gastroenteritis.
Entre las enfermedades que provocan diarrea y vómito se encuentran la neumonía, la septicemia (infección general del cuerpo), las infecciones del tracto urinario y la meningitis (una infección que provoca la inflamación de las membranas externas del cerebro o de la médula espinal). Además, las enfermedades que requieren una cirugía, como por ejemplo el apendicitis (inflamación del apéndice), la invaginación intestinal (una enfermedad por la cual el intestino se pliega sobre sí mismo provocando obstrucción intestinal) y la enfermedad de Hirschsprung (una enfermedad en la que falta una parte de las células nerviosas en las paredes intestinales) pueden presentar síntomas similares a la gastroenteritis.

 

¿Cómo se difunde la gastroenteritis?

En la mayoría de los casos, la gripe intestinal es muy contagiosa. La enfermedad se transmite principalmente cuando las bacterias presentes en las heces se trasfieren a la boca.
Las bacterias se trasladan por falta de higiene. Por ejemplo, si alguien no se lava las manos después de ir al baño, cualquier virus o bacteria en las manos se trasfiere a todo lo que toca: cristales, utensilios de cocina, alimentos, etc.
Se pueden contraer infecciones por virus o bacterias al tocar un objeto contaminado y a continuación tocarse la cara o al consumir alimentos contaminados.
Una vez infectado, aparecen los síntomas de la gastroenteritis, tales como vómito y diarrea.
En caso de gastroenteritis, se recomienda no volver al trabajo hasta que no pasen 48 horas desde que las heces vuelven a ser sólidas.

 

¿Cuál es el período de incubación?

El período de incubación varía generalmente de 1 a 3 días, pero en caso de infección por adenovirus puede llegar a una semana.

 

¿Cómo se contamina la comida por el virus de la gastroenteritis?

Los alimentos pueden contaminarse por los cocineros o el personal que está en la cocina con la gastroenteritis viral, especialmente si no se lavan las manos regularmente después de usar el baño. El marisco puede contaminarse por el agua sucia, las personas que consumen crustáceos crudos o poco cocidos o pescados en aguas contaminadas pueden experimentar diarrea. El agua potable también puede estar contaminada por las aguas residuales y ser una fuente de este virus.

 

¿Cuál es el tratamiento para la gastroenteritis en adultos?

Los síntomas desaparecen al cabo de unos días; durante este período el sistema inmunitario combate la infección.
En muy raras ocasiones se requiere la hospitalización, solo si los síntomas son graves o si se aparecen complicaciones.

Consejos para aliviar los síntomas
Líquidos – es necesario beber mucho.
El objetivo es impedir la deshidratación o tratar la deshidratación de los pacientes.
De forma indicativa, se deben beber al menos 200 ml después de cada episodio de diarrea.
Este líquido adicional debe añadirse a la cantidad que se suele beber.
Por ejemplo, un adulto suele beber aproximadamente dos litros al día, más en los países cálidos.
Los 200 ml después de cada episodio de diarrea deben añadirse a la cantidad que se bebe normalmente.
En caso de vómito, es recomendable esperar 5-10 minutos y luego volver a beber, pero más despacio. Por ejemplo, un trago de agua cada 2-3 minutos, pero manteniendo la ingesta total descrita anteriormente.
Las personas deshidratadas deben beber aún más. El médico indica la cantidad que deben beber los pacientes deshidratados.
Para mantener la hidratación, los adultos deben beber principalmente agua y, en la medida de lo posible, sopas. se aconseja no consumir bebidas con mucho azúcar, como la coca-cola, ya que pueden empeorar la diarrea.

Las bebidas hidratantes (por ejemplo Prereid de Milte) están recomendadas para las personas débiles o mayores de 60 años con otros problemas de salud.
Se componen de sobres que se pueden adquirir en la farmacia.
Los sobres también se encuentran disponibles con receta médica.
Se añade el contenido de las bolsitas al agua. Las bebidas rehidratantes ofrecen un buen equilibro de agua, sales minerales y azúcares.
La poca cantidad de azúcar y la sal ayudan a que el intestino absorba el agua, pero no interrumpe o reduce la diarrea.
No se recomienda usar bebidas con sal/azúcar hechas en casa, ya que las cantidades de sal y azúcar deben proporcionarse con exactitud.

 

Fármacos para la gripe intestinal

Fármacos para la gastroenteritis, virus, influencia intestinal.Los fármacos antisecretores están diseñados para utilizarse con el tratamiento de rehidratación.

Éstos reducen la cantidad de agua liberada en el intestino durante un episodio de diarrea.
Se aconseja no comer durante algun tiempo en caso de gastroenteritis y dejarse guiar por el apetito.

Se recomienda comer tan pronto como sea posible, pero no dejar de beber nunca. Las personas a las que les gusta comer deben evitar los alimentos grasos, picantes y pesados en primera instancia. Alimentos como el pan integral y el arroz son buenos al principio.

Generalmente, los medicamentos contra la diarrea no son necesarios.
Sin embargo, se pueden tomar para reducir la frecuencia con la que se va al baño. Es posible comprar medicamentos contra la diarrea en la farmacia. Uno de los medicamentos más frecuentes y eficaces es Loperamida. La dosis para adultos es de dos cápsulas por cada episodio de diarrea, por un máximo de 8 pastillas al día. A continuación, se pasa a una cápsula por cada episodio.
Funciona ralentizando la actividad del intestino. Se recomienda no tomar Loperamida durante más de 5 días consecutivos.

Nota: no administrar medicamentos contra la diarrea a niños menores de 12 años.
Además, no se pueden utilizar fármacos contra la diarrea si las heces contienen sangre o moco o en caso de fiebre alta.
Las personas con ciertas enfermedades no deben tomar Loperamida, por lo que se recomienda leer el prospecto que viene con el fármaco para asegurarse.
Por ejemplo, las mujeres embarazadas no deben tomar Loperamida.

El paracetamol y el ibuprofeno son útiles para aliviar la fiebre alta o el dolor de cabeza.

Como se ha explicado anteriormente, si los síntomas son graves o persisten durante varios días, el médico puede solicitar una muestra de heces.
Ésta se envía al laboratorio para analizar los microbios que provocan la infección.
A veces se requiere un antibiótico u otros tratamientos si el motivo del trastorno son las bacterias.
Los antibióticos están contraindicados para la gastroenteritis provocada por un virus, porque pueden empeorar la situación.

 

¿Cuánto dura la gastroenteritis?

El pronóstico para una gastroenteritis Gastroenteritis o gripe intestinalviral aguda es de 2-5 días, aunque suele tardar una semana en curarse.
Si los síntomas persisten por lo menos 2 semanas se deben tener en cuenta otras enfermedades.

Una gastroenteritis bacteriana puede durar varias semanas.
Por lo general, los síntomas mejoran gradualmente, pero durante un mes aproximadamente se puede experimentar pérdida de apetito, mucho cansancio y somnolencia después de comer, especialmente después de una comida abundante.
No hay que alarmarse si por la noche, después de comer, la temperatura corporal alcanza los 37°. A este nivel no se considera fiebre.

 

Remedios naturales para la gastroenteritis

La flora bacteriana intestinal es esencial para el adecuado funcionamiento del intestino. Lamentablemente, la diarrea también puede eliminar las bacterias “buenas” que ayudan a la digestión.
Existen suplementos a base de fermentos lácticos para restaurar la flora bacteriana, como Eptavis, que son muy útiles y eficaces.

 

¿Qué puede comer una persona con gastroenteritis?

La dieta es uno de los elementos más importantes del tratamiento.

Los primeros días es necesario ayunar, al menos durante 3 días o hasta que la fiebre desaparezca.
Durante este tiempo se debe beber mucha agua.
Cuando el paciente se siente mejor, se recomienda empezar a comer frutas jugosas: naranjas, melón, sandía, etc. y verduras: zanahorias, apio y verduras de hoja.
Posteriormente, se pueden añadir los cereales integrales y al cabo de 5/7 días se puede volver a la dieta anterior, mejor si es vegana o crudista para restaurar la salud intestinal.

Tras los primeros días es posible comer una manzana o dos al día ya que son buenas para el estómago. Es fundamental seguir los consejos alimenticios del médico para evitar una recaída.

 

Prevención de la gastroenteritis

Sugerencias generales para reducir el riesgo de gastroenteritis:

  • Lavarse bien las manos con agua y jabón después de ir al baño o después de cambiar los pañales, después de fumar, después de usar un pañuelo o después de tocar animales.
  • Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de preparar la comida o comer.
  • Utilizar servilletas de papel para secarse las manos, en lugar de toallas de tela, ya que las bacterias pueden sobrevivir durante algún tiempo en los objetos.
  • No manipular alimentos crudos y cocidos con los mismos utensilios (pinzas, cuchillos, tabla de cortar), a menos que se laven bien durante el cambio.
  • Limpiar todas las superficies de la cocina y los utensilios.
  • Mantener la comida fría por debajo de 5°C y los alimentos calientes por encima de 60°C para detener el crecimiento de bacterias.
  • Asegurarse de que los alimentos estén bien cocinados.
  • Limpiar el inodoro y el baño con regularidad, especialmente el asiento del váter, los tiradores y los grifos.
  • Lavar con regularidad la ropa de los niños.
  • Si viaja a países donde es posible que haya una falta de higiene, beba únicamente agua envasada sin hielo.
  • No olvide cepillarse los dientes con agua envasada. Evite la comida de buffet, la comida cruda, la fruta y la verdura peladas.
  • Darle el pecho al niño no implica ningún riesgo de contagio de la madre al niño o viceversa, pero se debe prestar atención a posibles lesiones cutáneas.