Hematoma muscular

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En esta página se describen los hematomas en las piernas o después de una cirugía, sin embargo, hay otros casos menos frecuentes, por ejemplo:

  • Después de una muestra de sangre se ve a menudo la formación de un hematoma en la parte interior del codo, especialmente en los niños y en las personas mayores porque la vena es más profunda.
  • Después de un tatuaje o un piercing, en caso de ruptura de capilares se puede formar un pequeño hematoma que se cura rápidamente.
  • Los atletas que juegan al fútbol a menudo tienen la uña del dedo gordo del pié negra como resultado de los traumas que ocurren en el campo.

 

 

Hematoma en la pierna

El hematoma en la pierna es una enfermedad en la que un área específica del miembro inferior se hincha a causa de una lesión, como un desgarro muscular,un traumatismo directo (contusión) o una enfermedad.

Los músculos más afectados en los atletas son:

  1. El sóleo y el gastrocnemio (especialmente el gemelo medial) de la pantorrilla;
  2. El recto anterior del cuádriceps en el muslo;
  3. El bíceps femoral (entre los isquiotibiales).

Los médicos a menudo hablan de desgarro y de hematoma en la zona lumbar (músculos paravertebrales) o abdominal (iliopsoas, ilíaco, recto abdominal , etc.), pero estos músculos no se rompen casi nunca.

En la parte superior del cuerpo se ven casi exclusivamente hematomas por desgarro o distensión del músculo pectoral o del bíceps del brazo.

 

Los síntomas del hematoma en la pierna

Los síntomas dependen de la gravedad de la lesión. Sin embargo, el cuadro clínico puede empeorar si el hematoma no se trata.

El hinchazón y el enrojecimiento subcutáneo son los síntomas más frecuentes de esta lesión en la pierna.

Los otros síntomas del hematoma son los siguientes:

  • Dolor en la pierna y en el muslo
  • Dificultad para andar
  • Entumecimiento

 

 

El área afectada se vuelve roja. El área lesionada no permanece necesariamente roja y es probable que el color vaya del negro al azul.

 

 

Factores de riesgo

 

La hemorragia que causa una acumulación de sangre debajo de la piel no está siempre relacionada con el trauma.

Por ejemplo, las personas predispuestas a moretones han mostrado signos de hematoma en la pierna sin ningún daño físico.

La razón es un problema en la coagulación de la sangre que puede ocurrir a causa de los medicamentos anticoagulantes.

Estos medicamentos se utilizan para prevenir la coagulación que puede causar hemorragias internas.

El resultado es una acumulación de sangre debajo de la piel en todas partes.

Incluso las personas con plaquetas bajas(células que ayudan la coagulación de la sangre y la prevención de las hemorragias) pueden tener un hematoma en la pierna.

 

Las personas que tienen las venas varicosas en la parte inferior del cuerpo pueden mostrar los síntomas de hematoma en la pierna.

En este problema de circulación de la sangre, las venas se expanden y no funcionan correctamente.

En consecuencia, la sangre se acumula en estas venas y causa un hematoma. Algunos de los síntomas más comunes de las venas varicosas incluyen dolor en las piernas, tobillos hinchados y cambios en el color de la piel.

Normalmente las personas que están de pie durante largos períodos de tiempo sufren de venas varicosas.

Después de un esguince de tobillo se puede desarrollar un hematoma debajo del maléolo, alrededor del talón y en el pies hasta los dedos.

Una causa del hematoma en el glúteo son las inyecciones intramusculares , que se realizan sobre todo en las personas mayores.

 

Posibles complicaciones

Muchas personas no se someten al tratamiento para el hematoma en la pierna. Sin embargo, el hematoma puede empeorar. Si el hematoma se expande, puede interrumpir la circulación de la sangre en los tejidos circundantes. Generalmente, otras complicaciones incluyen daños en el nervio y en el músculo que debilitan el pie.

 

Diagnóstico del hematoma muscular

La aparición de un hematoma superficial puede ocurrir algunos días después de una trauma o de un desgarro muscular profundo.

Para entender el tamaño del hematoma y del derrame, el examen más adecuado es una ecografía, raramente sirve una Rmn (resonancia magnética ).

 

 

Remedios naturales para el hematoma en la pierna

Generalmente los hematomas desaparecen por sí solos.

Es esencial descansar la pierna afectada, ya que de esta manera los músculos sanan más rápidamente.

Se puede utilizar una bolsa de hielo durante as primeras 48 horas para tener alivio.

Poner los cubitos de hielo en una bolsa de plástico, envolver en una toalla y colocar en la zona de la pierna afectada durante 20 minutos. Repetir este procedimiento 3-4 veces al día.

Una manera de acelerar el proceso de recuperación es aumentar la circulación sanguínea en la zona de las piernas.

Sin duda, los baños calientes son un remedio rápido para favorecer la recuperación de la zona lesionada.

Aplicar una pomada caliente puede ser útil para la lesión. También se puede colocar una almohadilla térmica para aumentar el flujo sanguíneo en la región lesionada.

 

¿Cuánto dura el hematoma?

 

Un hematoma pequeño (similar a un moretón) se cura en dos semanas, después de cambiar el color de morado a verde / amarillo.

En los hematomas más grandes y profundos, el proceso de curación es lento y pueden ser necesarias varias semanas o incluso meses.

En casos más graves, el médico puede recomendar la cirugía para drenar la expansión del hematoma.

 

 

Dieta y nutrición

 

Es necesario seguir una alimentación bien equilibrada y nutritiva para acelerar la recuperación.

La dieta del paciente debe contener una cantidad suficiente de proteínas para recuperar el tono muscular.

Se tendría que comer alimentos ricos en proteínas como pescado y legumbres.

La persona tendría que consumir alimentos que tienen una alta cantidad de vitamina C.

Los cítricas como naranja, lima y pomelo son una rica fuente de vitamina C y el consumo de estos frutos asegura una rápida recuperación de la lesión.

 

Hematoma después de una cirugía

 

El hematoma después de una cirugía (o hematoma postoperatorio) es una acumulación localizada de sangre en la zona operada. Se define como el conjunto o el cúmulo de sangre debajo de la piel, en los tejidos del cuerpo o de un órgano.

 

El hematoma es una complicación postoperatoria frecuente.

Cuando los capilares, venas o arterias se rompen, la sangre se derrama de los vasos sanguíneos y fluye en los tejidos circundantes, formando un charco.

Puede causar una formación de coágulos que se pueden endurecer.

Estos son bolsas de sangre que sirven para mantener la hemorragia a un nivel mínimo, sin que se propague.

 

El hematoma se puede desarrollar después de un par de horas (o incluso días) después de la cirugía a causa de una lesión de los vasos sanguíneos circundantes durante la operación o como resultado de una rehabilitación negativa del paciente.

Algunos ejemplos frecuentes de hematoma postoperatorio son:

 

  • Episiotomía (incisión quirúrgica de la vagina durante el parto)
  • Cesárea
  • Colecistectomía (extracción quirúrgica de la vesícula biliar)
  • Abdominoplastia (cirugía estética abdominal para eliminar las arrugas y tensar la piel encima del estómago)

Mamoplastia de aumento

  • Ritidectomía

 

  • Cirugía dental.

 

 

 

Causas de un hematoma postoperatorio

Un hematoma después de la cirugía puede ser debido a varios factores, como:

 

Error humano durante la operación

Si el cirujano no logra cerrar completamente los vasos sanguíneos durante la cirugía, la sangre fluye en los tejidos circundantes y causa el hematoma. A veces, durante la operación, el cirujano puede dañar accidentalmente algunos vasos sanguíneos y esto puede causar el hematoma.

 

Vómito / tos

Las caídas y otras actividades que causan estrés en la herida pueden provocar el hematoma. Sin embargo, incluso acciones simples como tos, estornudos, vómito etc. inmediatamente después de la cirugía pueden causar el hematoma, especialmente en las operaciones quirúrgicas de ritidectomía.

Si una persona estornuda, tose o vomita, tendría que hacerlo sin forzar la zona operada.

 

Anticoagulantes

El riesgo de desarrollar un hematoma después de una cirugía es mayor en las personas que toman medicamentos anticoagulantes como el ibuprofeno y la aspirina. Es por eso que se pide a los pacientes que dejen de tomar estos medicamentos antes de la cirugía.

 

Actividades extenuantes

Las personas que empiezan actividades extenuantes inmediatamente después de la cirugía tienen un mayor riesgo de desarrollar un hematoma.

Además, la realización de algunas actividades como levantar objetos pesados, flexiones, etc. puede causar cansancio en la región operada y la ruptura de los capilares en esa zona.

 

Estrés

El estrés después de una cirugía puede causar un aumento de la presión arterial, que a su vez provoca la ruptura de los vasos sanguíneos. Esto ocurre porque después de la operación los vasos del paciente son más sensibles y pueden romperse con un aumento de la presión arterial. Por tanto, después de la cirugía es importante que el paciente tenga una buena asistencia. El apoyo emocional reduce el estrés innecesario.

 

Parto

El bebé puede desarrollar el hematoma en el esternocleidomastoideo (músculo que conecta el esternón al hueso occipital) dentro de pocos días después del parto. La causa es un traumatismo durante el parto, más probable en el caso de parto de nalgas.

El cuello es inclinado a un lado, por eso puede ser confundido con otra enfermedad llamada tortícolis miogénica congénita.

La curación es espontánea y a corto plazo.

 

La hipertensión u otros problemas de la sangre pueden causar un hematoma después de una cirugía.

 

Síntomas del hematoma postoperatorio

Normalmente los síntomas aparecen dentro de las primeras 24 horas, pero pueden ocurrir después de 3 semanas de la cirugía.

Entre los síntomas hay:

  • Dolores,
  • Hinchazón,
  • Inflamación,
  • Una sensación de presión en la zona afectada,
  • El color de la piel exterior que se hace azul o morada .

 

Evolución del hematoma

 

En caso de hematoma leve (equimosis), la pérdida de sangre es mínima y se reabsorbe por sí misma, esta es la historia natural.

Se forman coágulos que se endurecen y se parecen a bultos debajo de la piel.

En caso de infección, el paciente tiene fiebre y un dolor punzante.

 

Sin embargo, en casos más graves, el hematoma se ensancha lo suficiente para comprimir los tejidos y impedir que el oxígeno llegue a la piel.

Entre las consecuencias puede haber también gangrena de la piel. Esto puede aumentar los riesgos de otras complicaciones como una infección y la necrosis (muerte localizada de las células).

 

El tratamiento para los hematomas

 

Los médicos recomiendan la fisioterapia para reducir el hematoma, en particular el tratamiento más adecuado para reabsorber la sangre es la tecarterapia.

La tecar también es muy útil para evitar el desarrollo de un hematoma organizado que se puede formar después de un desgarro muscular.

Para dolores y molestias leves, los médicos pueden prescribir analgésicos como el ibuprofeno, ketoprofeno (por ejemplo Fastum) y paracetamol.

A menudo se recomienda un medicamento más potente para el dolor intenso.

No tomar nunca la aspirina (disponible como medicamento de venta libre) para tratar el dolor debido al hematoma.

Esto porque la aspirina tiene un efecto anticoagulante, este medicamento puede empeorar el hematoma.

Cuanto más la sangre invade los tejidos circundantes, mayor será la formación de coágulos y más grave el hematoma.

 

Tratamiento de calor y frío

A menudo, los casos leves de hematoma se reabsorben y no requieren una intervención quirúrgica. En estas situaciones, se utiliza el tratamiento de calor y frío para aliviar estos hematomas. Se utilizan compresas de hielo para la vasoconstricción que provocan el estrechamiento de los vasos sanguíneos y la reducción del flujo sanguíneo. Por lo tanto, la hemorragia y el hinchazón se reducen después del método de las compresas de hielo.

Hay que continuar el tratamiento durante dos días hasta que el hinchazón desaparezca.

 

Después se sigue el tratamiento de la toalla caliente, donde se aplica una toalla caliente en el hematoma.

El calor acelera el proceso de curación, deteniendo la hemorragia interna y facilitando la absorción del coágulo.

Después de las compresas de hielo hay que seguir el tratamiento de calor y los dos tienen que alternarse hasta que la decoloración y la inflamación desaparezcan.

Se prescriben medicamentos anti-inflamatorios y analgésicos para reducir la inflamación y el dolor. También el masaje ayuda la zona inflamada.

 

Método de drenaje

En algunos casos, el hematoma no desaparece sólo a través del tratamiento de calor y frío. En estas situaciones, el cirujano drena manualmente la sangre acumulada. Utiliza una aguja estéril para eliminar la sangre con un proceso llamado aspiración. Se pueden inyectar enzimas llamados hialuronidasa para acelerar la reabsorción de la sangre.

 

Método quirúrgico

Sin embargo, los casos graves de hematoma requieren la cirugía, porque si el hematoma no es tratado puede causar una infección, cicatrices e incluso necrosis (muerte de los tejidos).

El cirujano programa otra cirugía para quitar el hematoma.

Durante la operación, se vuelve a abrir la herida, a fin de eliminar el coágulo a través de la irrigación con agua salina.

Se debe identificar y después bloquear el vaso sanguíneo que causa el problema.

La herida se sutura otra vez. El paciente debe tomar todas las precauciones posibles después de la cirugía para evitar nuevos hematomas.