Hematoma | muscular – cerebral o interno

Un hematoma es una acumulación anormal de sangre por fuera de un vaso sanguíneo. Ocurre debido a una lesión en las paredes de una arteria, una vena o un capilar.

 

Tipos de hematoma

Los hematomas pueden clasificarse según su ubicación.
Los hematomas más peligrosos son los que se sitúan en el cráneo ya que este es un contenedor cerrado, por lo tanto, la sangre que se acumula en su interior aumenta la presión.

Hematoma epidural
Por lo general, el hematoma epidural ocurre debido a un traumatismo en las sienes que provoca una lesión en la arteria meníngea media.
La sangre se acumula en el espacio epidural, es decir, por fuera de la duramadre (una membrana del cerebro).
En caso de hematoma epidural está indicada una intervención quirúrgica inmediata.

El hematoma subdural (entre el aracnoide y la duramadre) suele ocurrir debido a una lesión en una vena cerebral.
Esto provoca sangrado lento, la sangre llega hasta el espacio subdural, bajo la duramadre.
En el espacio subdural se puede acumular una gran cantidad de sangre antes de que provoque daños en el cerebro.
Sin embargo, los hematomas subdurales pueden:

  1. Ser grandes
  2. Ejercer presión sobre el cerebro
  3. Ser letales

Los hematomas subdurales pueden ser bilaterales y pueden aparecer varios días después del traumatismo.
Son más frecuentes en los pacientes con enfermedades crónicas.

El hematoma intraparenquimatoso se forma dentro del tejido cerebral.
Los hematomas intracraneales pueden estar causados por:

  1. Presión alta
  2. Aneurisma
  3. Traumatismos
  4. Tumor
  5. Ictus

Un hematoma en la oreja ocurre debido a una lesión que provoca sangrado en la hélice o en el cartílago de la aurícula de la oreja.
La sangre queda atrapada entre la capa delgada de la piel y el cartílago.
El flujo sanguíneo hacia el cartílago de la oreja llega desde la piel que lo recubre, por lo tanto, un hematoma puede reducir este flujo sanguíneo provocando muerte celular en algunas porciones del cartílago.

Un hematoma intramuscular puede ser muy doloroso si el sangrado es abundante.
Puede deberse a:

Un hematoma subungueal ocurre al machucarse una uña de las manos o de los pies.
En el hematoma subungueal, la sangre se queda atrapada bajo la uña.
La presión provoca dolor.
Con el tiempo, el hematoma desaparece a medida que crece la uña.
Puede tardar bastante tiempo en recuperarse debido a que la uña crece lentamente, por lo tanto puede tardar incluso meses.

El hematoma subcutáneo es una equimosis (moretón). Ocurre debido a traumatismos que provocan una lesión en los vasos sanguíneos superficiales que se encuentran bajo la piel.

El hematoma abdominal puede tener varias causas.
Sin importar la causa, este hematoma puede provocar peritonitis (inflamación de la membrana que recubre la cavidad abdominal).
Los hematomas pueden producirse en varios órganos, por ejemplo en:

  1. Hígado
  2. Bazo
  3. Intestino delgado y grueso
  4. Riñones

El hematoma en el tórax es una complicación bastante frecuente del traumatismo torácico con posibles fracturas de las costillas.

Causas
Lesiones en uno o varios vasos sanguíneos en:

  1. Pared torácica (arteria/vena intercostal)
  2. Pleura – si el borde irregular de la costilla facturada rasga la pleura, la sangre entra en la cavidad pleural debido a que tiene una densidad menor respecto a la de la pared torácica.
  3. Parénquima – puede producirse un hemoneumotórax
  4. Mediastino (vasos sanguíneo del hilio pulmonar, vena cava, aorta y vasos mediastínicos) – causadas por daños graves que suelen provocar la muerte del paciente.
  5. Diafragma – el músculo no está lo suficientemente hidratado por lo que sangra con facilidad.

Hematoma en el pulmón

Causas 
Puede estar causado por traumatismos torácicos cerrados (contusiones o con fracturas). Después de un fuerte traumatismo por desaceleración rápida o por aplastamiento, puede producirse un hematoma en el pulmón, pero esto ocurre raramente.

hematoma en el pulmón

Radiografía

Hematoma en el pulmón con apariencia de moños
La radiografía de la contusión es similar a la de la neumonía.
La diferencia es que en la neumonía, el intersticio de los alvéolos está lleno de líquido inflamatorio, microorganismos y neutrófilos, mientras que en el hematoma en el pulmón, el intersticio y los alvéolos están llenos de sangre.

El hematoma suele reabsorberse por sí solo: la cavidad se cierra, pero se forma una cicatriz en forma de línea que queda para toda la vida.

Hay otros casos menos frecuentes, por ejemplo:

  • Tras una muestra de sangre suele formarse un hematoma en la parte delantera del codo, especialmente en los niños y en las personas mayores porque la vena es más profunda.
  • Después de un tatuaje o un piercing, en caso de ruptura de capilares se puede formar un pequeño hematoma que se cura rápidamente.
  • Los atletas que juegan al fútbol suelen tener la uña del dedo gordo del pie negra como resultado de los golpes que ocurren en el campo de juego.

 

Hematoma muscular en la pierna

El hematoma en la pierna es una situación en la que un parte específica de la extremidad inferior se hincha debido a una lesión, como un desgarro muscular, un traumatismo directo (contusión) o una enfermedad.

 hematoma, músculo, sangreLos músculos más afectados en los atletas son:

  1. Sóleo y gastrocnemio (especialmente el gemelo medial) de la pantorrilla
  2. Recto anterior del cuádriceps en el muslo
  3. Bíceps femoral (entre los isquiotibiales)

A menudo, los médicos hablan de desgarro y de hematoma en la zona lumbar (músculos paravertebrales) o abdominal (iliopsoas, ilíaco, recto abdominal , etc.), pero estos músculos no se rompen casi nunca.
En la parte superior del cuerpo se ven casi exclusivamente hematomas por desgarro o distensión de:

  • Músculo pectoral
  • Bíceps del brazo

 

Síntomas del hematoma en la pierna

Los síntomas dependen de la gravedad de la lesión. Sin embargo, el cuadro clínico puede empeorar si el hematoma no se trata.
La hinchazón y el enrojecimiento subcutáneos son los síntomas más frecuentes de esta lesión en la pierna.
Otros síntomas del hematoma son los siguientes:

La zona afectada se vuelve roja. La zona afectada no necesariamente permanece enrojecida sino que el color puede cambiar desde el negro al azul.

 

Factores de riesgo para el hematoma

La hemorragia que causa una acumulación de sangre debajo de la piel no siempre está relacionada con un traumatismo.

Por ejemplo, las personas predispuestas a moretones han mostrado signos de hematoma sin golpes en la pierna.
La razón es un problema en la coagulación de la sangre que puede ocurrir a causa de:

  1. Enfermedades
  2. Medicamentos anticoagulantes. Estos medicamentos se utilizan para prevenir la coagulación que puede causar hemorragias internas.
    El resultado es una acumulación de sangre debajo de la piel en todas partes.

Incluso las personas con plaquetas bajas (células que desempeñan un papel en la coagulación y en la prevención de las hemorragias) pueden tener un hematoma en la pierna.

Después de un esguince de tobillo se puede desarrollar un hematoma debajo del maléolo, alrededor del talón y en el pie hasta los dedos.
Una causa del hematoma en el glúteo son las inyecciones intramusculares, que se realizan sobre todo en las personas mayores.

 

Posibles complicaciones del hematoma muscular

Muchas personas no se someten al tratamiento para el hematoma en la pierna. Sin embargo, el hematoma puede empeorar.
Si el hematoma muscular se expande, se forma un espacio fascial cerrado y delimitado (por lo general, en el compartimiento muscular anterior o posterior de la pierna), la presión dentro de la pierna puede interrumpir la circulación de la sangre en los tejidos circundantes.
Este trastorno se conoce como síndrome compartimental y puede tener consecuencias graves, como:

  1. Necrosis muscular (muerte de las células del músculo)
  2. Rabdomiólisis (rotura de las células musculares y secreción de las sustancias de la sangre)
  3. Infecciones
  4. Parálisis
  5. Amputación de la pierna

 

Diagnóstico del hematoma muscular

La aparición de un hematoma superficial puede ocurrir algunos días después de un traumatismo o de un desgarro muscular profundo.
Para conocer la extensión del hematoma muscular y del derrame, el examen más adecuado es una ecografía. En caso de hematoma en la cabeza o en los órganos internos, es necesario realizar una Rmn (resonancia magnética).

 

Remedios naturales para el hematoma muscular

Generalmente los hematomas desaparecen por sí solos.
Es fundamental dejar la pierna afectada en reposo los primeros dos días y mientras haya una inflamación en fase aguda.
Se puede colocar una compresa de hielo durante las primeras 48 horas para sentir alivio.

  1. Poner los cubitos de hielo en una bolsa de plástico
  2. Envolver en una toalla
  3. Colocar en la zona de la pierna afectada durante 20 minutos
  4. Repetir este procedimiento 3-4 veces al día

Una manera de acelerar el proceso de recuperación es aumentar la circulación sanguínea en la zona de las piernas.
Sin duda, los baños calientes son un remedio rápido para favorecer la recuperación de la zona lesionada.
Aplicar una pomada caliente puede ser útil para la lesión.

El ejercicio físico mejora la circulación y favorece la reabsorción del hematoma, se recomienda caminar durante:

  • 30 minutos en la mañana
  • 30 minutos en la noche

 

¿Cuánto dura el hematoma?

Un hematoma pequeño (similar a un moretón) se cura en dos semanas, después de cambiar el color de morado a verde / amarillo.
En los hematomas más grandes y profundos, el proceso de curación es lento y pueden ser necesarias varias semanas o incluso meses.
En los casos más graves, el médico puede recomendar una cirugía.

 

Dieta y alimentación para el hematoma

Es necesario seguir una alimentación equilibrada y nutritiva para acelerar la recuperación.
Las frutas y las verduras contienen antioxidantes que tienen propiedades antiinflamatorias.
La inflamación aumenta la presión en la zona afectada y ralentiza el proceso de recuperación.
La persona tendría que consumir alimentos que tienen un alto contenido de vitamina C.
Los cítricos como naranja, lima y pomelo son una rica fuente de vitamina C.

 

Hematoma después de una cirugía

El hematoma después de una cirugía (o hematoma postoperatorio) es una acumulación localizada de sangre en la zona operada.

El hematoma es una complicación postoperatoria frecuente.

El hematoma se puede desarrollar un par de horas (o incluso días) después de la cirugía a causa de una lesión en los vasos sanguíneos circundantes durante la operación.
El hematoma postoperatorio son puede ocurrir tras cualquier tipo de cirugía, como por ejemplo:

  • Episiotomía (incisión quirúrgica de la vagina durante el parto)
  • Cesárea
  • Colecistectomía (extracción quirúrgica de la vesícula biliar)
  • Abdominoplastia (cirugía estética abdominal para eliminar las arrugas y tensar la piel encima del estómago)
  • Mamoplastia de aumento
  • Ritidectomía
  • Cirugía dental.

 

 hematoma, pie, cirugía Causas de un hematoma postoperatorio
Un hematoma después de la cirugía puede deberse a varios factores, como:

Error humano durante la operación
Si la hemostasia (detención del sangrado de un vaso sanguíneo) del paciente no se realiza de manera eficaz, puede producirse una hemorragia durante y después de la intervención quirúrgica.
Si el cirujano no logra cerrar completamente los vasos sanguíneos durante la cirugía, la sangre fluye en los tejidos circundantes y causa el hematoma.

Durante la cirugía no siempre en fácil detectar los vasos sanguíneos lesionados debido a:

  • Presión baja
  • Contracción de las paredes del vaso sanguíneo
  • Neumoperitoneo

Tras una intervención, la hemorragia puede deberse a:

  1. Rotura de un coágulo
  2. Sutura quirúrgica no eficaz
  3. Desplazamiento de un clip quirúrgico

Vómito / tos
Las caídas y otras actividades que causan estrés en la herida pueden provocar un hematoma. Sin embargo, incluso acciones simples como toser, estornudar, vomitar etc. inmediatamente después de la cirugía pueden provocar un hematoma, especialmente en las operaciones quirúrgicas de ritidectomía.

Anticoagulantes
El riesgo de desarrollar un hematoma después de una cirugía es mayor en las personas que toman medicamentos anticoagulantes como ibuprofeno y aspirina.
Es por eso que se pide a los pacientes que dejen de tomar estos medicamentos antes de la cirugía.

Actividades extenuantes
Las personas que empiezan actividades extenuantes inmediatamente después de la cirugía tienen un mayor riesgo de desarrollar un hematoma debido a que se pueden abrir los puntos de sutura.

Parto
El bebé puede desarrollar el hematoma en el esternocleidomastoideo (músculo que conecta el esternón al hueso occipital) pocos días después del parto.
La causa es una distensión muscular durante el parto, más probable en el caso de parto podálico.
El cuello está inclinado hacia un lado, por eso puede ser confundido con otra enfermedad llamada tortícolis miogénica congénita.
Se cura de manera espontánea y en poco tiempo.

La hipertensión u otros problemas de la sangre pueden causar un hematoma después de una cirugía.

Síntomas del hematoma postoperatorio
Normalmente los síntomas aparecen en las primeras 24 horas después de la cirugía, pero también pueden aparecer hasta 3 semanas de la cirugía.
Entre los síntomas en encuentran:

  • Dolores
  • Hinchazón
  • Inflamación
  • Sensación de presión en la zona afectada
  • Color azulado o morado de la piel superficial

 

Evolución del hematoma

En caso de hematoma leve (equimosis), el sangrado es mínimo y se reabsorbe por sí solo, esto hace parte de la evolución normal del hematoma.

Dos semanas después de la aparición del hematoma, cambia el color de la mancha debajo de la piel debido al cambio conformacional de la hemoglobina.

Cambio conformacional de la hemoglobinaColor
Hemoglobina reducidaRojo-morado
HemosiderinaAzul-verde
HematoidinaAmarillo

 

Tratamiento para los hematomas

Los médicos recomiendan la fisioterapia para reducir los hematomas musculares, en particular el tratamiento más adecuado para reabsorber la sangre es la tecarterapia.
La tecarterapia también es muy útil para evitar el desarrollo de un hematoma duro (organizado) que se puede formar tras de un desgarro muscular.
Se trata de un tipo de hematoma que se endurece con el tiempo.

Para dolores y molestias leves, los médicos pueden prescribir analgésicos como el paracetamol.
A menudo, se recomienda un medicamento más potente para el dolor intenso.

No tomar nunca aspirina (disponible como medicamento de venta libre) para tratar el dolor debido al hematoma.
Esto porque la aspirina tiene un efecto anticoagulante, este medicamento puede empeorar el hematoma.

Entre más sangre en los tejidos circundantes, mayor será la formación de coágulos y más grave el hematoma.

Tratamiento de calor y frío
Los casos leves de hematoma se reabsorben y no requieren una intervención quirúrgica.
En estas situaciones, se utiliza el tratamiento de calor y frío para aliviar estos hematomas.
Se utilizan compresas de hielo para la vasoconstricción, provocan el estrechamiento de los vasos sanguíneos y la reducción del flujo sanguíneo.
Hay que continuar el tratamiento durante dos días hasta que la hinchazón desaparezca.

Después, se coloca una toalla caliente en el hematoma.
El calor acelera el proceso de curación ya que mejora la circulación sanguínea.
Además, hay que masajear la zona afectada.

Método de drenaje
En algunos casos, el hematoma no desaparece sólo a través del tratamiento de calor y frío.
En estas situaciones, el cirujano drena manualmente la sangre acumulada.
Utiliza una aguja estéril para eliminar la sangre con un proceso llamado aspiración.

Método quirúrgico
Los casos graves de hematoma requieren una cirugía, porque si el hematoma no es tratado puede causar una infección, cicatrices e incluso necrosis (muerte de los tejidos).
Un hematoma causado por lesiones en una arteria importante es el caso que presenta mayor riesgo.
Se debe detectar y después bloquear el vaso sanguíneo que causa el problema.
La herida se sutura otra vez.