Escabiosis o sarna: contagio y síntomas

La escabiosis es una enfermedad de la piel muy contagiosa, cuyo origen se encuentra en el ácaro (parásito) Sarcoptes scabiei hominis que provoca mucho picor, manchas rojas y pápulas (ampollas).

¿Qué es la sarna noruega?

La sarna noruega o sarna costrosa es una forma grave de escabiosis que puede desarrollarse en algunas personas inmunocomprometidas (con un sistema inmunitario débil), ancianas, discapacitadas o debilitadas.

Las personas con sarna noruega presentan costras muy gruesas en la piel que contienen una gran cantidad de ácaros y huevos de la sarna.
Las personas que padecen sarna costrosa son muy contagiosas y pueden transmitir fácilmente la infección a otras personas, tanto por contacto directo de la piel como por la contaminación de elementos como prendas de vestir, ropa de cama y muebles.
Las personas con sarna costrosa no siempre manifiestan los signos y síntomas típicos de la escabiosis, tales como las erupciones cutáneas o el picor.
Estos pacientes deben recibir un tratamiento médico rápido y agresivo para curar la enfermedad y prevenir la epidemia de escabiosis.

¿Cuándo es contagiosa la escabiosis?

Mientras haya ácaros y huevos en la piel, la escabiosis se puede contagiar a otras personas.
Por seguridad, se recomienda esperar algunos días después de finalizar el tratamiento, pero si los síntomas persisten es mejor preguntarle al médico si considera necesario realizar otro examen de detección.

¿Cuándo se manifiestan los síntomas de la escabiosis?

Si la persona nunca antes ha tenido escabiosis, los síntomas pueden aparecer entre cuatro y seis semanas después de haber contraído la infección.
Es importante recordar que una persona con escabiosis puede contagiar la enfermedad durante esta fase, aunque los síntomas todavía no hayan aparecido.
Los síntomas suelen manifestarse rápidamente en las personas que ya han padecido escabiosis, aproximadamente entre uno y cuatro días después de la exposición.

¿Cómo se contrae la escabiosis?

La forma de transmisión de la escabiosis es el contacto directo con la piel.

Los ácaros de la sarna son muy sensibles al ambiente en el que se encuentran y solamente pueden vivir entre 24 y 36 horas fuera del cuerpo que los acoge. La transmisión de los ácaros implica un estrecho contacto entre dos personas, un contacto piel con piel.
También se puede contraer la escabiosis a través de las sábanas con ácaros.
El contacto sexual es la forma de contagio más común entre los jóvenes sexualmente activos y muchos consideran que la escabiosis es una enfermedad de transmisión sexual.
Sin embargo, otras formas de contacto físico, como por ejemplo el abrazo de una madre a su hijo, pueden ser suficientes para transmitir los ácaros.
Con el tiempo, los amigos y familiares de la persona con escabiosis también pueden contraer esta enfermedad.
Las actividades escolares no suelen implicar un contacto físico prolongado, condición necesaria para la transmisión de los ácaros.

¿Un perro o un gato pueden contagiar la escabiosis?

Los perros y gatos están infectados con varios tipos de ácaros, pero no son los mismos que afectan a los humanos.
Los animales no son una fuente de difusión de la escabiosis humana.
La escabiosis de los perros se conoce como roña.
Cuando los ácaros de los perros o de los gatos se encuentran en la piel humana, no logran prosperar y simplemente provocan un leve picor que desaparece por sí solo.
Esta enfermedad es muy diferente de la escabiosis humana, que empeora si la persona no se somete al tratamiento.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la escabiosis?

La escabiosis puede afectar a cualquier ser humano que entre en contacto con los ácaros.
El único factor de riesgo conocido es el contacto directo con la piel de una persona infestada. El contacto generalmente se produce entre personas conocidas, mientras que la transmisión de los ácaros en la escuela es poco probable.

El contacto sexual y otros tipos de contacto estrecho (como por ejemplo un abrazo) son necesarios para la difusión de la escabiosis.
La enfermedad se desarrolla en grupos, por lo que puede provocar epidemias en una comunidad.

Síntomas de la escabiosis

Las personas con escabiosis suelen manifestar irritación y picor en la piel, síntomas que van empeorando hasta que los ácaros mueren.

Generalmente, el picor es el primer síntoma.
A menudo, esta condición se vuelve más evidente por la noche o después de bañarse y a veces se confunde con la sequedad de la piel.
En ocasiones, el picor puede llegar a ser muy intenso, especialmente en los niños pequeños y en las personas ancianas.
Con frecuencia, en la piel irritada aparecen llagas y erupciones cutáneas.
Estos síntomas son la consecuencia del túnel (o madriguera) que los ácaros escavan en las capas superficiales de la piel.
A veces se puede observar una pequeña burbuja, o incluso el ácaro como un pequeño punto negro, al final del túnel.
Si la persona se rasca la superficie de la piel puede ser difícil observar estos rastros.
Los síntomas de los recién nacidos pueden ser piel enrojecida e inflamada y a veces pueden aparecer pequeñas heridas similares a las burbujas.

Las zonas más afectadas por los síntomas son:

  • Entre los dedos de las manos y en la superficie palmar de la muñeca
  • Superficie externa de los codos y bajo las axilas
  • Alrededor de la cintura
  • Ombligo
  • Nalgas
  • Alrededor de los pezones, en la línea del sujetador y a los lados del seno
  • Genitales

En los recién nacidos y niños pequeños, la irritación y el picor de la piel también pueden presentarse en:

  • El cuero cabelludo, el cuello y el rostro
  • En las palmas de las manos y en las plantas de los pies
  • El primer síntoma de los niños suele manifestarse en estas zonas

Otros problemas
Las llagas en la piel, llamadas lesiones cutáneas secundarias, pueden desarrollarse más adelante, durante el curso de la enfermedad.
Las alteraciones de la piel provocadas por la escabiosis pueden ser las siguientes:

  • Rasguños, a veces cubiertos por una costra. Los rasguños en las madrigueras de los ácaros pueden irritar y lesionar la piel
  • Zonas de piel enrojecidas, resecas, escamosas e irritadas
  • Sarna nodular, pequeñas zonas de piel en relieve de color marrón o rojizas (nódulos)

Los nódulos pueden desarrollarse en zonas cubiertas, como por ejemplo en las axilas, la ingle, los glúteos, el escroto y el pene.
Los nódulos provocan picor persistente que puede durar varias semanas o meses después de tratar y curar la escabiosis.
Los niños y ancianos presentan un riesgo más alto de desarrollar estas lesiones, porque puede que no se traten de inmediato. Los primeros síntomas en los niños y ancianos pueden confundirse con otra enfermedad.

Atención: el picor y las erupciones cutáneas por escabiosis tienen un origen alérgico (reacción) a los ácaros (a su saliva, a sus heces y a sus huevos).
Por lo general, los síntomas de la escabiosis tardan 2-6 semanas en aparecer tras haber contraído la infección.
El picor o rash cutáneo puede aparecer en cualquier parte de la piel, incluso en una zona alejada de donde se encuentran realmente los ácaros.
Esto implica que la persona puede ser contagiosa, incluso antes de saber dónde se encuentra la escabiosis.

 

Escabiosis: diagnóstico, tratamiento y remedios