Factor V de Leiden: diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico del factor V de Leiden

Para diagnosticar una trombofilia por el factor V de Leiden es necesario realizar exámenes de laboratorio.
Estos exámenes pueden ser:

  1. Pruebas de coagulación sanguínea
  2. Análisis de ADN del gen f5

Los valores que hay que analizar en los exámenes de sangre son:

  • Nivel de homocisteína y tiempo de protrombina, estos valores pueden ser más altos de lo normal
  • Ácido fólico
  • Vitamina B12

 

factor V de Leiden

Tratamiento para la mutación del factor V de Leiden

Tratamiento y fármacos
Si el resultado de la prueba genética es positivo para la mutación del factor V pero no se forman coágulos de sangre, el médico no receta anticoagulantes a menos de que el riesgo no sea demasiado alto, por ejemplo en caso de hospitalización tras una intervención quirúrgica.
En este caso, como medida de prevención, puede recetar una dosis de fluidificantes de la sangre durante la hospitalización del paciente.

Dependiendo de los resultados de las pruebas, el médico receta medicamentos como método de prevención.
El tratamiento habitual en caso de trombo consiste en combinar:

  1. Heparina
  2. Warfarina

Después del tratamiento inicial, el médico le ordena al paciente suspender la heparina y continuar solo con la warfarina.
El tiempo que el paciente debe continuar tomando este medicamento depende de la gravedad de la trombosis.

Heparina. El efecto de este medicamento anticoagulante es más rápido que el de la warfarina, pero el paciente debe permanecer monitoreado debido al riesgo de sangrado abundante.
La heparina puede ser administrada:

  1. Directamente en la vena (por vía intravenosa)
  2. Debajo de la piel (subcutánea)

Otras formas de este medicamento son enoxaparina (Clexane) y dalteparina (Fragmin), estas se conocen como heparina con un peso molecular bajo que puede inyectarse fácilmente.
La heparina puede emplearse de manera segura durante el embarazo.
Los posibles riesgos que conlleva el empleo de la heparina incluyen:

  1. Sangrado abundante
  2. Reacción alérgica

Warfarina (Aldocumar). Este anticoagulante se administra en forma de píldora y su empleo es más sencillo con respecto a la heparina.
La warfarina puede provocar daños en el hígado durante el embarazo, sobre todo en el primer trimestre.
El efecto colateral más común de la warfarina es la hemorragia.
Este medicamento interactúa con muchos otros fármacos y hierbas, por lo tanto, hay que consultar con el médico antes de tomar otros medicamentos.

Dabigatrán (Pradaxa). El empleo de este medicamento por vía oral no ha sido aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) para el tratamiento de los coágulos de sangre, pero fluidifica la sangre y no requiere un monitoreo tan atento como en el caso del tratamiento con heparina o warfarina.
El efecto colateral más grave del dabigatrán es el sangrado.

Al contrario de la warfarina, no existe un método simple para detener el sangrado abundante provocado por el dabigatrán.
No se han realizado estudios confiables sobre los efectos de este medicamento en las mujeres embarazadas, por lo tanto, debe ser empleado únicamente si los beneficios son más elevados respecto a los riesgos.
El dabigatrán interactúa con algunos fármacos como los antibióticos o antimicóticos, sobre todo en las personas con problemas renales.

Rivaroxabán (Xarelto). Es un medicamento anticoagulante.
Hoy en día, su empleo ha sido aprobado por la FDA en algunas personas para prevenir la formación de coágulos de sangre.
La contraindicación más frecuente es la hemorragia.
Los efectos del rivaroxabán en las mujeres embarazadas aún no ha sido estudiado lo suficiente, por lo tanto, las mujeres embarazadas deben utilizar este medicamento con mucha precaución.

Las personas pueden practicar deportes, pero se recomienda abstenerse de realizar actividades de alto riesgo que puedan provocar traumatismos.
En los vuelos largos, las personas no deben permanecer sentadas durante todo el vuelo sino que deben levantarse de vez en cuando y caminar para evitar la formación de trombos.

 

Factor V de Leiden: factores de riesgo, herencia y síntomas