Reflujo gastroesofágico

 

El reflujo gastroesofágico (o reflujo ácido) es una enfermedad en la que el contenido del estómago (alimento o líquido) vuelve hacia el esófago (el tubo que se extiende de la garganta al estómago).

El reflujo gastroesofágico es una enfermedad crónica. Una vez que empieza, suele ser permanente. Si la inflamación se produce en el revestimiento del esófago (esofagitis), puede convertirse en un trastorno crónico.

Además, cuando se cura el esófago y se interrumpe el tratamiento, la lesión vuelve a aparecer al cabo de unos meses en la mayoría de los pacientes.

Una vez que comienza el tratamiento para el reflujo gastroesofágico, por lo general debe continuarse de forma indefinida. Sin embargo, en algunos pacientes los síntomas son intermitentes y el tratamiento solo se lleva a cabo durante los períodos sintomáticos.
El regreso del líquido del estómago al esófago puede manifestarse en todas las personas. Un estudio científico ha demostrado que el reflujo se produce tanto en individuos que no sufren de esta enfermedad como en pacientes con reflujo gastroesofágico.
Sin embargo, en los pacientes con reflujo gastroesofágico se lleva a cabo de manera diferente:

  • El líquido del reflujo generalmente contiene ácido
  • El ácido se queda en el esófago durante más tiempo
  • El líquido llega a un nivel superior

¿Qué es el esófago?

En términos simples, el esófago es el tubo que conecta el estómago con la faringe en la parte posterior de la garganta.
El esfínter esofágico se encuentra en el punto donde se unen el estómago y el esófago. El estómago produce ácidos y enzimas (jugo gástrico) que se emplean para la digestión de los alimentos. El revestimiento del estómago dispone de varios mecanismos para protegerse de los efectos del jugo gástrico, pero el revestimiento del esófago está indefenso. Hay una válvula que evita que los jugos gástricos entren en el esófago denominada esfínter esofágico inferior.
Cuando el esfínter esofágico inferior se debilita, los jugos gástricos pueden penetrar hacia arriba en el estómago.

Causas del reflujo gastroesofágico 

Entre los factores de riesgo para la enfermedad por reflujo se incluyen:

  • Alcohol
  • Hernia de hiato (alteración anatómica en la cual una porción del estómago se desliza dentro del diafragma, que es el músculo que separa el tórax de la cavidad abdominal)
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Esclerodermia
  • Tabaquismo

La ansiedad y el estrés pueden agravar el trastorno, pero no hay evidencia de que lo provoquen.
El ardor de estómago y el reflujo gastroesofágico pueden originarse o agravarse por el embarazo y varios fármacos, entre los que se encuentran:

  • Anticolinérgicos (recetados para el mareo)
  • Bloqueadores beta (también se emplean para la hipertensión)
  • Broncodilatadores (utilizados para el asma)
  • Bloqueadores de los canales de calcio (para la presión arterial alta)
  • Antagonistas de la dopamina o dopaminérgicos para la enfermedad de Parkinson
  • Progestina para el sangrado menstrual anormal o píldoras anticonceptivas
  • Sedantes para el insomnio o la ansiedad
  • Antidepresivos tricíclicos

Si se sospecha que uno de estos fármacos puede provocar ardor de estómago, es necesario ponerse en contacto con el médico. No es aconsejable modificar la dosis o dejar de tomar un medicamento que se emplea regularmente sin consultar primero con el médico.

¿Qué provoca el reflujo en los niños?

Generalmente, los niños tienen reflujo porque el músculo del esfínter esofágico aún no se ha desarrollado por completo.
La regurgitación o vómito puede ocurrir porque el niño:

  • Tiene un esófago corto y estrecho.
  • Tiene un aparato digestivo lento, por lo que se necesita tiempo para mover la leche desde el estómago hasta el intestino delgado.
  • Necesita beber muchos líquidos con abundancia de calorías para crecer, aunque el esófago y el estómago todavía se estén desarrollando.

La capacidad estomacal de un bebé es aproximadamente como el tamaño de una canica. Después de tres días, como una canica grande. A los diez días, es tan grande como una pelota de ping pong.

La válvula muscular en la parte inicial del estómago del bebé se vuelve gradualmente más fuerte.
Con el tiempo, el estómago aumenta su tamaño y el esófago se extiende, lo que indica que el niño no sufrirá reflujo. Del décimo al duodécimo mes, solo el 5% de los niños padece reflujo gastroesofágico.

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa (leche) pueden ser muy similares a los del reflujo. La alergia o la intolerancia a la lactosa son las causas subyacentes del reflujo hasta en el 40% de los casos.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes del reflujo gastroesofágico?

Ardor de estómago: dolor ardiente que puede pasar desde el estómago hasta el abdomen, el pecho y la garganta.
Regurgitación: sabor amargo o agrio en la garganta y en la boca.

Otros síntomas del trastorno por reflujo son:

Algunos síntomas raros: si se producen, dificultan el diagnóstico, ya que estos síntomas pueden parecerse a otras condiciones, como por ejemplo:

Tos persistente, especialmente por la noche. Esto es debido a que el reflujo ácido irrita la tráquea.
Los síntomas de asma, tos y falta de aliento pueden tener lugar por la salida del ácido.
Asimismo, pueden producirse otros síntomas en la boca o la garganta, tales como problemas en las encías, mal aliento, dolor de garganta, ronquera y una sensación de nudo en la garganta.
Se puede sentir un fuerte dolor de pecho y confundirse con un ataque al corazón (infarto de miocardio).

Complicaciones y consecuencias del reflujo gastroesofágico

Un posible efecto a largo plazo del reflujo gastroesofágico es el Esófago de Barrett, una enfermedad en la que las células del esófago cambian y se convierten en precancerosas, al haber sido irritadas por el ácido del estómago durante mucho tiempo.
Al final, puede ocasionar cáncer de esófago.
El Esófago de Barrett se manifiesta principalmente en adultos que han tenido ERGE durante muchos años.

Entre las complicaciones del refluo se encuentra también la esofagitis, que en su fase aguda se caracteriza por dolor torácico y fiebre.
Algunos estudios muestran que el reflujo también puede ocasionar problemas tales como otitis media, especialmente en edad pediátrica.
Una de las maneras para llevar una vida más fácil con reflujo gastroesofágico es evitar los factores que desencadenan los síntomas. Algunas personas necesitan limitar ciertos alimentos y otras deben evitarlos por completo. Todo depende de los síntomas y de las reacciones personales.
Al principio, renunciar a los refrescos o las comidas favoritas puede representar un problema, pero con el paso del tiempo muchas personas reconocen sentirse mucho mejor y se dan cuenta de que evitar algunos alimentos no es tan difícil como pensaban.

Diagnóstico del reflujo gastroesofágico

Reflujo gastroesofágicoLos síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico son evidentes y puede que no se necesite ninguna prueba.
Si el médico tiene alguna duda o si los síntomas son muy molestos, se puede considerar una gastroscopia.
Durante este procedimiento se pueden detectar o descartar esofagitis, hernia de hiato, úlceras de estómago y otras enfermedades.

Otra posibilidad es la monitorización del Ph que mide la acidez en la parte inferior del esófago durante 24 horas, lo que indica la duración y frecuencia de los episodios de reflujo.

Por último, es posible medir la presión dentro del esófago mediante una técnica denominada manometría esofágica.
Este examen no se utiliza con frecuencia en casos sin complicaciones.
Los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico son similares a los de la úlcera péptica, dolores de pecho por angina de pecho, dolor muscular, dolor de espalda, estreñimiento, síndrome del colon irritable, cálculos biliares, trastorno pancreáticos, etc.
A veces, se deben excluir estas enfermedades para realizar el diagnóstico.

¿Qué hacer? Tratamiento y remedios naturales para el reflujo gastroesofágico

A continuación se presentan los remedios caseros y las curas naturales.
Sin embargo, se han llevado a cabo pocas investigaciones que demuestren si los cambios en el estilo de vida ayudan a aliviar el reflujo:
Fumar. Los productos químicos contenidos en los cigarrillos relajan el esfínter en la parte inferior del esófago y hacen que el ascenso del ácido (reflujo) sea más probable.
Las personas fumadoras deben dejar de fumar para aliviar los síntomas.

Alimentos que se deben evitar. Algunos alimentos y bebidas pueden empeorar el reflujo, pues pueden relajar el esfínter y facilitar el reflujo.
Hay que dejarse guiar por el sentido común. Si un alimento parece ser la causa de los síntomas, se puede tratar de evitar durante un tiempo y comprobar si los síntomas mejoran.
Entre los principales sospechosos se encuentran: menta, tomates, alimentos picantes, bebidas calientes, café y bebidas alcohólicas. Se recomienda beber zumo de limón y utilizar miel en lugar de azúcar.

Se deben evitar las comidas abundantes, comer despacio y esperar hasta que el alimento se enfríe.

Medicamentos. Hay que evitar ciertos medicamentos que pueden irritar el esófago, relajar el músculo del esfínter e incrementar la posibilidad de reflujo ácido.
Los culpables más comunes son medicamentos antiinflamatorios y analgésicos (como aspirina o ibuprofeno), así como: diazepam, teofilina, nitratos y bloqueantes de los canales del calcio, como por ejemplo nifedipino.

Peso. Las personas con sobrepeso ejercen una presión mayor sobre el estómago y favorecen el reflujo ácido. La pérdida de peso puede aliviar los síntomas. 

Postura o posición en la cama. Acostarse o inclinarse hacia adelante con frecuencia durante el día alienta el reflujo. Las personas que se sientan encorvadas o llevan el cinturón muy apretado pueden ejercer una presión adicional sobre el estómago y empeorar el reflujo.
Al acostarse, es mejor dormir sobre el lado izquierdo para mantener el estómago más abajo.
Hay que mantener la cabeza levantada de la cama unos 10-20 cm (por ejemplo, con libros o ladrillos debajo de las patas de la cama). La gravedad puede bloquear el regreso del ácido al esófago. No se deben añadir almohadas, ya que pueden aumentar la presión abdominal.

Antes de acostarse. Irse a la cama en ayunas (con el estómago vacío). Para ello, no se debe comer dentro de las tres horas anteriores ni beber en las dos últimas horas.

Algunas personas con reflujo experimentan moco en la garganta.
En este caso, puede ser útil eliminar los productos lácteos de la dieta. Además, existen productos como el jarabe de caracol que disuelven el moco.

Fitoterapia para el reflujopropiedades, antiinflamatorias, jengibre
Entre los remedios a base de plantas naturales se encuentran el regaliz, la malva y gel de áloe vera  (pero no el zumo) que disponen de propiedades antiinflamatorias y son eficaces contra la acidez de estómago.
Hay algunos aceites esenciales que ayudan a la digestión y reducen el reflujo, ya que tienen efectos antiespasmódicos y anti-náuseas, como los de hinojo, jengibre y mejorana.
Entre los remedios naturales cabe también mencionar el bicarbonato de sodio que alivia temporalmente los síntomas.

Remedios naturales eficaces para el reflujo gastroesofágico

La experiencia ha demostrado que las manipulaciones del diafragma y del abdomen solucionan a menudo el problema de reflujo gastroesofágico a medio y largo plazo.
El diafragma es un músculo que separa el tórax del abdomen.
En este músculo hay varios espacios vacíos y por uno de éstos pasa el esófago.
Si la presión abdominal supera a la torácica, el estómago tiende a subir hacia el tórax a través del tubo esofágico.
Si el diafragma se contrae, puede empujar hacia adelante las últimas vértebras torácicas y aumentar la presión en el estómago.
Además, la retracción del tejido conectivo puede tirar el estómago hacia arriba.

La osteopatía consiste en manipulaciones, masajes y técnicas de estiramiento de los tejidos conectivos, acompañados por la respiración, que pueden reducir la presión en el estómago y el dolor.
Así, con mucha frecuencia se produce una reducción del dolor y del reflujo ácido que vuelve a la garganta.

Tratamiento farmacológico

Antagonistas de los receptores H2 de la histamina o antagonistas de H2 – Han demostrado ser eficaces como antagonistas del receptor de histamina.
La histamina se utiliza para reducir la inflamación. Un estómago inflamado produce más acido. El bloqueo de esta producción adicional de ácido ayuda a prevenir la filtración del ácido hacia arriba.

Inhibidores de la bomba de protones – Reducen la producción de ácido en el estómago. Actúan sobre las células de las paredes del estómago que producen los ácidos gástricos, por ejemplo el pantoprazol.

Agentes procinéticos (por ejemplo, domperidona) – Estimulan el vacío del estómago, evitando que se llene demasiado.

Antiácidos – Se utilizan normalmente para tratar los síntomas leves relacionados con el ácido, como la acidez o indigestión. Como ejemplo, Gaviscon o Maalox son dos antiácidos famosos.
Los antiácidos neutralizan los ácidos en el estómago, pero no se recomiendan para la acidez estomacal frecuente en pacientes con reflujo gastroesofágico.

Tratamiento y alimentación en niños con reflujo gastroesofágico

Excluir la leche
Al darle el pecho al bebé, la madre debe dejar de beber leche o tomar alimentos que contienen leche.
Si el niño se alimenta con biberón, el médico puede recetarle un producto hipoalergénico durante un par de semanas para ver si mejora.

Añadido de espesantes para alimentos
Se pueden añadir espesantes a la leche materna o la leche comprada durante dos semanas, o bien comprar leche que ya contiene espesante.
Los espesantes y la leche espesada están disponibles con receta médica y se pueden comprar en la farmacia.
Sin embargo, se recomienda emplear los espesantes únicamente si el médico lo cree conveniente.

¿Cómo se puede combatir el reflujo gastroesofágico?

El cuidado de un niño con reflujo constante puede ser agotador.
El vómito de leche regurgitada puede llegar muy lejos, ensuciar a la madre, al niño y los muebles.
Además, también se siente el olor a leche agria.

A continuación, se ofrecen algunos consejos prácticos:

  • Vestir al bebé con un mono, ya que es más fácil de lavar. Es mejor comprar mucha ropa de este tipo, para evitar quedarse sin ropa limpia.
  • Usar un sofá o una silla para sentarse con el bebé y cubrirlo con un paño. De esta manera, se puede lavar mientras se utiliza otro paño.
  • Utilizar una manta lavable en el asiento o en el cochecito del bebé y, de nuevo, tener otra de repuesto con el fin de utilizar una y lavar la otra.
  • Colocar algunas toallas en el asiento trasero del coche para proteger la tapicería. Éstas sirven también cuando el niño se hace más grande.
  • Usar ropa de algodón blanca o clara, pues no dejan manchas de leche y pueden lavarse junto con la ropa blanca del bebé.

Cirugía para el reflujo gastroesofágico

Si el paciente no presenta contraindicaciones, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica denominada funduplicatura de Nissen por laparoscopia, que consiste en volver a colocar el estómago herniado en el abdomen y enrollar la parte superior del estómago alrededor de la válvula esofágica (cardias).
De esta manera, la parte superior del estómago desempeña una acción anti-reflujo.

¿Cuánto dura? ¿Cuándo desaparece?

Pronóstico para las personas con reflujo gastroesofágico
En algunos casos, los pacientes con reflujo gastroesofágico pueden curarse completamente sin sufrir otras recaídas o complicaciones siguiendo una terapia eficaz.

Por lo general, los pacientes que empiezan antes el tratamiento tienen un mejor pronóstico.

Los medicamentos no curan la enfermedad, sino que actúan sobre los síntomas, por lo que el tratamiento debe continuar para siempre. De lo contrario, la enfermedad suele aparecer de nuevo.

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