Fertilidad femenina y masculina

¿Influye la edad en la fertilidad femenina y masculina?
Sí. Para las mujeres, la fertilidad empieza a disminuir alrededor de los 30 años y disminuye rápidamente a partir de los 35 años.
La mayor parte de las mujeres que se quedan embarazadas a los 35 años logra concebir de manera natural y dar a luz a un bebé sano.
Después de los 35 años, se incrementa el porcentaje de mujeres con problemas de esterilidad, aborto espontáneo y con riesgos para el bebé.

A partir de los 40 años, solo 2 de cada 5 mujeres que desean tener un hijo lo consiguen.

En el Reino Unido, la edad media de las mujeres que se someten al tratamiento de fecundación in vitro (FIVET) está aumentando, lo que refleja un aumento de la esterilidad por motivos de edad. Sin embargo, el porcentaje de éxito de la FIVET en mujeres mayores de 40 años que utilizan sus propios óvulos es muy reducido y no ha aumentando en los últimos diez años.

Los hombres pueden ser fértiles durante mucho más tiempo que las mujeres. La fertilidad masculina también disminuye con la edad, pero se produce de manera gradual.

Aunque muchos hombres pueden permanecer fértiles hasta los 50 años aproximadamente, el porcentaje de hombres con problemas relacionados con el esperma aumenta con la edad.

Edad y fertilidad  

La posibilidad de concebir rápidamente depende de la edad. Las mujeres son más fértiles entre los 20 y los 24 años. Cuando se encuentran a finales de los 30 o a principios de los 40 puede que se requiera más tiempo para quedarse embarazada.

Más del 80 % de las parejas consigue concebir al cabo de año como mucho, tras dejar de utilizar métodos anticonceptivos y si continúan manteniendo relaciones sexuales regularmente (es decir, cada dos o tres días).

Dado que la tasa de concepción natural es muy elevada, generalmente se recomienda acudir al médico solamente si la mujer no ha concebido después de un año manteniendo relaciones sexuales regularmente (dos o tres veces por semana).

¿Cuáles son las causas de los problemas de fertilidad femenina?

Existen varias enfermedades que pueden favorecer los problemas de fertilidad femenina, entre las que se encuentran:

  • Trastornos ovulatorios y hormonales
  • Problemas en el útero
  • Problemas en las trompas de Falopio: obstrucción de las trompas de Falopio, generalmente debido a una enfermedad pélvica inflamatoria (infección de los órganos reproductores femeninos)
  • Endometriosis: enfermedad en la que el tejido que generalmente recubre la parte interna del útero (endometrio) se desarrolla fuera del útero
  • Problemas en el cuello uterino: falta de estrógenos, infecciones o daños en las glándulas cervicales pueden alterar el moco cervical y obstaculizar el paso de los espermatozoides

La edad también es esencial en la fertilidad femenina. Por lo tanto, retrasar la edad del embarazo puede disminuir las probabilidades de concebir.
Los óvulos de una mujer de mayor edad no se fecundan tan fácilmente como los de una mujer más joven y tampoco se desarrollan adecuadamente tras la fecundación.

Análisis de sangre y de semen
Cuando termina el proceso de recogida de anamnesis, se realiza un control de infertilidad que comienza con un examen físico y algunos análisis de sangre para controlar:

  • Niveles de hormonas femeninas
  • Hormonas tiroideas
  • Prolactina
  • Hormonas masculinas
  • Presencia de VIH
  • Virus de la hepatitis

El examen físico puede incluir un examen pélvico para detectar infecciones de transmisión sexual, tales como virus del papiloma humano (VPH), clamidia, gonorrea y otras infecciones genitales que pueden favorecer la infertilidad.

El médico puede programar otros análisis de sangre durante el ciclo menstrual de la mujer. Por ejemplo, durante el segundo y el tercer día de menstruación se deben realizar los exámenes para la hormona foliculoestimulante (FSH) y para la hormona luteinizante (LH).
La hormona luteinizante se manifiesta a mediados del ciclo menstrual (a mitad de la fase lútea). Puede que tras este período, y también a los siete días de la ovulación, sea necesario realizar otros exámenes.
Después de la ovulación, el médico también revisa los niveles de estradiol y de progesterona para cotejarlos con los niveles detectados durante el segundo o tercer día del ciclo menstrual.

Exámenes y pruebas de fertilidad para las mujeres

  • Tomar la temperatura basal del cuerpo. Si aún no se ha hecho, el médico puede recomendar la detección de la temperatura basal corporal como método para controlar la ovulación. Sin embargo, aunque tomar la temperatura basal es una técnica que se ha utilizado durante muchos años, los expertos estiman que es menos precisa que otros exámenes para la ovulación.
  • Citología cervicovaginal. Permite detectar la presencia de infecciones en la vagina y en el cuello uterino.
  • Test poscoital. Para esta prueba, las personas deben haber mantenido relaciones sexuales varias horas antes y después acudir al médico para que tome una muestra del moco cervical y lo analice en el microscopio. Es una manera de comprobar la vitalidad de los espermatozoides y su interacción con el moco cervical.
  • Ecografía trasvaginal (pélvica). El médico puede recomendar una ecografía para comprobar el estado del útero y los ovarios. Con frecuencia, se puede observar si los folículos de los ovarios trabajan de forma adecuada. La ecografía se realiza 15 días antes de la menstruación de la mujer.
  • Histerosalpingografía. El médico también puede recomendar una histerosalpingografía. En este procedimiento, se realiza una serie de radiografías de las trompas de Falopio, tras inyectar un líquido colorante en el útero a través del cuello uterino y la vagina. La histerosalpingografía se realiza para diagnosticar defectos en el útero y posibles bloqueos en las trompas de Falopio. Si una de las trompas está bloqueada, la obstrucción se observa a través de los rayos X, pues éstos no consiguen atravesar el líquido colorante. Generalmente, la histerosalpingografía se programa entre los días seis y trece del ciclo menstrual.
  • Histeroscopia. Si la histerosalpingografía detecta algún problema, el médico puede recomendar una histeroscopia. Para este procedimiento, se introduce un instrumento delgado en el útero a través del cuello uterino, que permite al médico observar y fotografiar una zona determinada para detectar los problemas.

Fertilidad masculina

Muchas personas siguen pensando que la fertilidad es un “problema de mujeres”. Sin embargo, aproximadamente en un 40 % de los casos de parejas estériles, el hombre es la única causa o una de las causas de la imposibilidad de concebir. Un tercio de los casos de esterilidad puede achacarse a problemas masculinos, entre los cuales se encuentra el número reducido de espermatozoides.
En lo que respecta a la infertilidad, la edad es menos importante para los hombres. De hecho, los espermatozoides pueden fecundar un óvulo incluso en edad avanzada, a los 60 años e incluso después de los 70.

Exámenes de fertilidad para los hombres

Análisis del semen o espermograma
Un experto realiza determina la cantidad de espermatozoides del hombre, así como su forma, movimiento y otras variables. Generalmente, un mayor número de espermatozoides con una forma normal implica una fertilidad más elevada, si bien las excepciones son frecuentes.
Muchos hombres con un número reducido de espermatozoides o con un semen anormal siguen siendo fértiles. Asimismo, alrededor del 15 % de los hombres estériles tienen un semen y un esperma normales.

Si el resultado del primer análisis del esperma es normal, el médico puede ordenar otro análisis para confirmar el resultado. Por lo general, si los resultados de los dos análisis son normales quiere decir que el hombre no padece problemas significativos de esterilidad.

Examen físico
Un examen físico adecuado puede detectar el varicocele y proporcionar algunos indicios de problemas hormonales. Con este examen se puede medir el tamaño de los testículos. Generalmente, el urólogo es quien se encarga de realizar el examen físico.

  • Valoración hormonal La testosterona y otras hormonas producidas en el cerebro controlan la fabricación del esperma. No obstante, en el 97 % de los casos de esterilidad en hombres, las hormonas no son el problema principal.
  • Análisis de glóbulos blancos en el esperma
  • Examen de anticuerpos anti-esperma – Algunos anticuerpos pueden contribuir a la infertilidad
  • Prueba de penetración espermática – Se comprueba la capacidad de fecundación de los espermatozoides
  • Ecografía – Se comprueba si existe varicocele (varices pélvicas) o una obstrucción en el conducto de la próstata, el escroto, las vesículas seminales y los conductos eyaculadores
  • Prueba genética  Con estas pruebas se pueden identificar algunos factores específicos que obstaculizan la fertilidad, así como problemas relacionados con el esperma.

Causas de la infertilidad masculina

Las infertilidad masculina depende de muchas causas, desde desequilibrios hormonales hasta problemas físicos, psicológicos y de comportamiento.
Además, la fertilidad refleja el estado de salud “general” de un hombre.
Los hombres que llevan un estilo de vida saludable tienen una probabilidad más alta de producir espermatozoides sanos.
La siguiente lista destaca algunas acciones cotidianas que pueden afectar de manera negativa a la fertilidad masculina:

  • Fumar – Disminuye considerablemente el número de espermatozoides y la movilidad de las células del esperma
  • Consumo prolongado de marihuana y otras drogas.
  • Abuso crónico del alcohol.
  • Uso de esteroides anabólicos – Provocan esterilidad y encogimiento de los testículos.
  • Ejercicios excesivamente intensos – Aumentan los niveles de hormonas esteroideas suprarrenales y disminuyen la testosterona, provocando esterilidad.
  • Escasez de vitamina C y zinc en la alimentación.
  • Ropa interior apretada – Aumenta la temperatura del escroto, lo que provoca una reducción de la producción de esperma.
  • Exposición a peligros medioambientales y a sustancias tóxicas, tales como plomo, pinturas, pesticidas, radiaciones, sustancias radioactivas, mercurio, benceno, metales pesados y boro.
  • Anemia y malnutrición.
  • Medicamentos contra el cáncer, para la presión arterial alta o el colesterol alto, antibióticos, antimicóticos y antidepresivos, tales como gentamicina, metronidazol y bromazepam (Lexatin).
  • Los ciclistas pueden padecer infertilidad debido al uso de pantalones apretados cuando van en bicicleta, lo que afecta de manera negativa a la posibilidad de concebir.
  • Exceso de estrés.

Un cambio en estos comportamientos puede mejorar la fertilidad del hombre, por lo que se debe tener en cuenta esta lista si la pareja está tratando de tener un hijo.

Fertilidad en los hombres con un solo testículo
Si un hombre solo tiene un testículo, no debería tener problemas para concebir, si bien en algunos casos puede ser propenso a padecer infertilidad:

  1. Si no dispone de testículo desde su nacimiento
  2. Si se produce la torsión del cordón espermático que interrumpe el flujo de sangre a los testículos

Beneficios de una alimentación natural para la fertilidad

  • Proporciona antioxidantes, vitaminas y minerales que ayudan a mantener la salud de los óvulos y del esperma, protegiéndolos de los daños provocados por los radicales libres.
  • Ayuda a que el cuerpo alcance un equilibrio hormonal, ya que proporciona las grasas necesarias para la producción y el funcionamiento de las hormonas.
  • Proporciona al cuerpo muchas vitaminas, minerales, antioxidantes y otros nutrientes necesarios para mantener un excelente estado de salud.
  • Puede disminuir la probabilidad de aborto espontáneo debido a la resistencia a la insulina y a los daños al ADN provocados por los radicales libres.
  • Favorece un aparato reproductor saludable.
  • Fomenta la energía y la vitalidad.

Tratamiento para la fertilidad femenina y masculina

Tratamiento farmacológico y quirúrgico

Cirugía. Se puede corregir el varicocele o reparar un conducto deferente bloqueado mediante una operación quirúrgica.
Tratamiento de las infecciones. Los antibióticos pueden curar una infección del aparato reproductor, pero no siempre consiguen restaurar la fertilidad.
Tratamiento para los problemas en las relaciones sexuales. Los medicamentos o el asesoramiento pueden ayudar a mejorar la fertilidad en caso de enfermedades como la eyaculación precoz o la disfunción eréctil.
Tratamiento con medicamentos y hormonas. El médico puede recomendar la terapia de sustitución hormonal o el uso de medicamentos si la infertilidad se debe a un nivel alto o bajo de algunas hormonas, o si el cuerpo tiene problemas para utilizar las hormonas.
El citrato de clomifeno es el medicamento más adecuado para inducir la ovulación.

Tecnologías para la Procreación Médicamente Asistida (PMA)
La primera etapa comprende técnicas de fecundación “in vivo”:

  • Inducción de la ovulación
  • Inseminación intrauterina

La segunda y tercera etapa comprenden técnicas de fecundación “in vitro”:

  • FIVET (fecundación in vitro con transferencia de embrión)
  • ICSI (Inyección intracitoplasmática de espermatozoides)

¿Qué comer? Directrices de una dieta para la fertilidad 

De acuerdo con la medicina convencional es importante:

  • Comer mucha fruta y verduras de origen ecológico. Los productos convencionales contienen herbicidas y pesticidas nocivos que afectan negativamente a la fertilidad, tanto femenina como masculina.
  • Consumir productos lácteos ecológicos, crudos, enteros y derivados de animales de pasto, pues son la mejor opción entre los productos lácteos en general. Sin embargo, hay que saber que productos lácteos como la leche y el queso pueden congestionar el intestino.
    Existen muchas opciones de consumo saludables en lugar de los lácteos, como por ejemplo la leche de almendras frescas o la leche de cáñamo.
  • Comer en la medida de lo posible pescado de agua fría.
    El pescado contiene importantes ácidos grasos esenciales (como el omega 3) que favorecen la producción de hormonas, reducen la inflamación y ayudan a regular el ciclo menstrual. El pescado también es una excelente fuente de proteínas y de vitamina A. Se debe evitar el pescado de aguas profundas como el atún, el pez espada y la lubina debido a su posible concentración de mercurio.
  • Comer cereales únicamente naturales e integrales.
    Se deben evitar los cereales blancos, procesados y refinados como el pan blanco, la pasta de sémola de trigo y el arroz blanco. En su lugar, se puede optar por el pan integral o el pan de trigo germinado, el arroz integral y la quinoa.
  • Comer alimentos ricos en fibras en cada comida.
    Las fibras ayudan a regular los niveles de azúcar en la sangre y a reducir problemas de fertilidad como el síndrome del ovario poliquístico y los problemas inmunitarios y favorecen un equilibrio saludable de las hormonas.
  • Evitar todos los tipos de soja, a menos que sea soja fermentada como el miso o el tempeh.
    Los alimentos a base de soja tienen propiedades que imitan a los estrógenos. En caso de hipotiroidismo, se debe evitar la soja por completo.
  • Evitar el azúcar refinado y los zumos de fruta (a menos que sean frescos).
  • Los zumos de fruta pasteurizados, como por ejemplo el zumo de manzana, el de naranja y otras frutas en botella, contienen azúcar concentrado que puede influir en los niveles de azúcar en la sangre confundiendo y afectando negativamente al sistema inmunitario.
  • Beber mucha agua limpia.

Alimentos que se deben evitar

  • Azúcar, bebidas gaseosas y zumos pasteurizados
  • Cafeína
  • Alimentos que contienen soja
  • Alimentos OGM

Alimentación en la medicina natural
Existen dos tipos de alimentación natural que han permitido curar a muchas personas sin medicamentos:

  1. Dieta del grupo sanguíneo del Dr. D’Adamo, para quien la infertilidad tiene su origen en la leche y en los productos lácteos de la dieta.
    De acuerdo con la dieta del grupo sanguíneo, hay alimentos que se pueden comer y otros que se deben evitar, ya que pueden provocar enfermedades y síntomas.
  2. Dieta vegana/crudista, basada en la teoría de la higiene natural. Los higienistas recomiendan el consumo de alimentos crudos: frutas, verduras, legumbres, frutos secos y semillas. Se debe evitar por completo el consumo de proteínas de origen animal (carne, pescado, huevos y productos lácteos) y reducir lo máximo posible los alimentos cocinados, a excepción de las patatas cocidas.
    Con una combinación alimentaria adecuada y el consumo de alimentos naturales se puede recuperar la fertilidad.
    Según el higienismo es importante:

    • Comer solo cuando se tiene hambre
    • Evitar la sal y otros condimentos
    • Realizar un máximo de 3 comidas al día, el almuerzo es el más importante
    • Comer fruta en el desayuno y mejor si es ácida o jugosa

“Superalimentos” para aumentar la fertilidad de forma natural

Maca
La maca es un superalimento maravilloso originario de Perú que ayuda a equilibrar las hormonas y a aumentar la salud de los óvulos, el número de espermatozoides y la calidad del esperma. Además, es un tónico para el sistema endocrino.
La maca también ayuda a aumentar la progesterona si el cuerpo produce una cantidad escasa de esta hormona tan importante.

Jalea real
La jalea real es rica en vitaminas A, B, C, D y E. Además, contiene minerales como el calcio y el hierro, así como todos los aminoácidos esenciales. También tiene propiedades antibacterianas que estimulan el sistema inmunitario.

Propóleo y polen de abeja
El polen de abeja contiene un 50 % más proteínas que la carne de res y es rico en todas las vitaminas y minerales. El propóleo es un estimulador muy potente del sistema inmunitario y ayuda aliviar las inflamaciones.

Espirulina, hierba de trigo y verduras de hoja verde
FertiliGreens es un suplemento que contiene algunos superalimentos: verduras de hoja verde, hierba de trigo, espirulina, cebada silvestre e hierbas nutritivas que le proporcionan al cuerpo nutrientes, minerales, vitaminas, enzimas y clorofila.

Ginseng
El ginseng es una hierba que aumenta el deseo y la fertilidad.

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Fertilidad femenina y masculina ultima modifica: 2017-01-17T14:58:36+00:00 da Fisioterapia Rubiera