Complicaciones de la pericarditis

Complicaciones de la pericarditis

El taponamiento cardíaco y la pericarditis constrictiva crónica son dos complicaciones graves de la pericarditis.

Taponamiento cardíaco
El taponamiento cardíaco ocurre cuando se acumula demasiado líquido en el pericardio (bolsa serosa alrededor del corazón).
El líquido en exceso ejerce una cierta presión sobre el corazón que impide que se llene de sangre.
Por consiguiente:

  1. El corazón bombea una cantidad de sangre menor
  2. La tensión arterial disminuye rápidamente

Sí no se trata, el taponamiento cardíaco puede ser mortal.
Se caracteriza por un derrame pericárdico de sangre y a veces también de suero.
El derrame puede ser:

  1. Seroso: causado por insuficiencia cardíaca
  2. Supurado (muy raramente): causada por microorganismos piógenos (que causan la producción de pus)
  3. Hemorrágico: se produce con frecuencia tas un traumatismo o en caso de neoplasia en estado avanzado. Esto puede provocar la muerte del paciente debido a que puede provocar un tamponamiento cardíaco que conlleva a la ruptura de los vasos sanguíneos del pericardio, una invasión de células cancerosas o la ruptura de los vasos sanguíneos que se forman en el tumor.

Pericarditis constrictiva 
La pericarditis crónica adhesiva o constrictiva es una enfermedad rara que se desarrolla con el tiempo; causa la formación de tejido fibroso en todo el pericardio. Esta membrana se vuelve rígida y no se mueve correctamente. Con el pasar del tiempo, el tejido fibroso comprime el corazón e impide su correcto funcionamiento.

La pericarditis constrictiva, o concretio cordis, se deriva del desarrollo de otros tipos de pericarditis, por ejemplo:

  1. Pericarditis tuberculosa
  2. Pericarditis recurrente

El pericardio se vuelve más grueso y forma un ” caparazón” fibroso alrededor del corazón.
Pueden formarse calcificaciones que pueden ser detectadas gracias a una radiografía.

Existen varias causas posibles, entre las cuales se encuentran:

  1. Traumatismos
  2. Cirugías
  3. Radiaciones
  4. Insuficiencia renal (la diálisis en los que padecen hiperuricemia favorece el desarrollo de ateroesclerosis, esto puede provocar la formación de calcificaciones que reducen el flujo sanguíneo en las coronarias)
  5. Tuberculosis

Esta capa rígida bloquea el corazón en fase de diástoles, impidiendo que el corazón se relaje y que los ventrículos se llenen de sangre.
En la pericarditis constrictiva, la presión venosa aumenta debido a que la vena cava inferior y la superior no consiguen llevar la sangre al corazón debido a la presión elevada provocada por este “caparazón”.

Los signos de un retorno venoso difícil son:

  1. Dilatación de las yugulares
  2. Hepatomegalia (hígado agrandado)
  3. Aparente insuficiencia cardíaca derecha
  4. Latidos cardíacos que no perciben desde el exterior del cuerpo, debido a la capa rígida que se forma alrededor del corazón
  5. Ascitis
  6. Aumento de la presión arterial
  7. Derrame pleural
  8. Pulso paradójico (descenso de la presión sistólica demás de 10 mmHg al inspirar aire)
  9. Edema o hinchazón en las extremidades del cuerpo (brazos y piernas) debido a que la insuficiencia cardíaca derecha reduce el retorno venoso y el gasto cardíaco

 

¿Cuáles son las complicaciones que pueden desarrollarse en caso de pericarditis no tratada?

El exceso de líquido que se acumula alrededor del corazón empieza a ejercer presión sobre este órgano. Sin tratamiento, esta presión fuerte puede impedir que las aurículas y los ventrículos del corazón se llenen completamente de sangre.

Este trastorno cardíaco se conoce como taponamiento.
La consecuencia inmediata de este mal funcionamiento es la mala circulación sanguínea y la falta de suministro de oxígeno.
Podría ser una situación peligrosa. Por lo tanto, se aconseja la intervención médica desde el principio y tratamiento.

 

Pericarditis aguda: síntomas y causas

Clasificación de la pericarditis