Retinoblastoma en niños: diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico del retinoblastoma en niños

La diagnosis precoz del retinoblastoma puede implicar que el niño necesite un tratamiento menos intenso.

Retinoblastoma del ojo

Retinoblastoma

El oculista examina el ojo con anestesia. El retinoblastoma se puede diagnosticar simplemente observando los ojos y la biopsia no suele ser necesaria.
Existen pruebas para verificar la posición y el tamaño del tumor, también es importante saber si empezó desarrollarse en las estructuras circundantes.

Entre las pruebas efectuadas se incluyen:

  1. Ecografía. Examen indoloro que utiliza ondas sonoras para examinar el ojo y la zona circundante.
  2. Resonancia magnética. Esta prueba utiliza el magnetismo para construir una imagen detallada del ojo y de la cabeza.
  3. Punción lumbar. El médico introduce una aguja fina entre los huesos de la columna vertebral para extraer una muestra de fluido cerebroespinal. El líquido se examina en un microscopio para comprobar si hay células cancerígenas.
  4. Biopsia de médula ósea. Se efectúa para comprobar si hay células cancerígenas en la médula ósea.
  5. Gammagrafía ósea. Se realiza una serie de radiografías para controlar los signos de la difusión del cáncer óseo.
  6. Análisis de sangre. Este examen se efectúa para obtener las pruebas genéticas del gen Rb. Los resultados pueden llegar después de unos meses.
  7. Examen de los ojos con la pupila dilatada.
  8. Tomografía Axial Computarizada (TAC).

Mi hijo ha sido diagnosticado con retinoblastoma, ¿debo hacerle las pruebas también a mis otros hijos?

Algunos casos pueden ser hereditarios, por lo que todos los hermanos del niño afectado por retinoblastoma deben someterse a valoración para descartar la posibilidad de esta enfermedad.

¿Cuál es la posibilidad de que el próximo hijo tenga la misma enfermedad?

Las posibilidades pueden variar entre 1 de 15.000 y el 45 % y dependen de muchos factores, tales como antecedentes familiares de retinoblastoma, si el tumor afecta a ambos ojos, etc.

Tratamiento médico del retinoblastoma en niños

El oculista y el oncólogo trabajan juntos para tratar a niños con retinoblastoma.
Este equipo debe establecer un plan de tratamiento para cada paciente en función de la extensión de la enfermedad dentro del ojo, si afecta a uno o a ambos ojos y si se ha extendido más allá del ojo.
Existen muchos tipos de tratamiento para el retinoblastoma y todos tienen como objetivo eliminar las células cancerosas.
Se pueden prescribir los siguientes tratamientos:

    • Quimioterapia sistémica: los fármacos que matan el tumor se administran por vía oral a través de una inyección o por vía intravenosa.
    • Quimioterapia intraarterial: en algunos casos, los médicos inyectan medicamentos de quimioterapia directamente en los vasos sanguíneos que nutren el ojo para que actúen directamente sobre el tumor.
    • Radioterapia de haz externo: los haces de radiación se focalizan directamente sobre el tumor para eliminar las células cancerosas.
    • Braquiterapia: se trata de un tipo de radioterapia interna en la cual el material radiactivo (cápsula) se coloca dentro del tumor para enviar haces de radiación a zonas específicas.
      Esta forma de tratamiento reduce al mínimo los daños en los tejidos sanos circundantes.
    • Placas radiactivas: en el ojo se implanta un disco con una dosis de radiación aplicada directamente sobre el tumor.
    • Crioterapia: nitrógeno líquido o gas de argón, dos sustancias extremadamente frías, se utilizan para congelar y destruir el tejido enfermo.
    • Termoterapia transpupilar: la energía del láser calienta las células cancerosas y los vasos sanguíneos circundantes para matar las células cancerosas.
  • Fotocoagulación: la energía del láser se envía a los vasos sanguíneos que rodean el tumor, provocando la formación de coágulos sanguíneos y privando a las células cancerosas de los nutrientes.
  • Enucleación: en los casos más graves de retinoblastoma (muy excepcionalmente), se extirpa por completo el globo ocular para prevenir la difusión de células cancerosas a otras zonas del cuerpo. En lugar del bulbo extraído se puede colocar una prótesis (ojo artificial).

 

¿Cuál es la esperanza de vida del paciente con retinoblastoma?

Aunque el retinoblastoma es una enfermedad peligrosa, si se trata adecuadamente no suele ser fatal.
Con el tratamiento adecuado y precoz de un oculista con experiencia, la tasa de curación es de aproximadamente un 95 % de los pacientes.

El pronóstico depende de los siguientes factores:

  • Gravedad de la enfermedad
  • Tamaño y localización del tumor
  • Presencia o ausencia de metástasis
  • Reacción del tumor al tratamiento
  • Edad y salud general del niño
  • Tolerancia del niño a fármacos específicos, procedimientos o tratamientos

 

Retinoblastoma en niños: clasificación y síntomas