Síndrome de la cintilla iliotibial

Empecemos con las causas del síndrome de la cintilla iliotibial para encontrar el tratamiento más adecuado y los ejercicios más eficaces y sencillos.
La cintilla iliotibial es una capa de tejido fibroso (conjuntivo) que se encuentra a lo largo de toda la parte externa del muslo.

Hay distintas teorías que conciernen el desarrollo de este trastorno, según algunos autores es la consecuencia de la fricción entre la cintilla y la rodilla.
Cuando la rodilla se dobla, esta capa se desplaza dentro del epicóndilo (una protuberancia del fémur), en cambio cuando la rodilla se extiende, la cintilla se desplaza por delante del epicóndilo.

Según otros autores de medicina, el síndrome se debe a la compresión de la cintilla contra una capa de grasa con muchos vasos sanguíneos y nervios.
La presencia de muchos vasos sanguíneos puede explicar la hinchazón lozalizada que se observa a menudo en los pacientes con diagnóstico de síndrome de la cintilla iliotibial.
Este tejido se encuentra entre la capa y el epicóndilo.

 

Causas del síndrome de la cintilla iliotibial

En los cadáveres examinados, se aprecia que la anchura de la cintilla iliotibial es mayor en las personas que padecen de síndrome de fricción de la cintilla iliotibial.
Esta variación puede afectar a la predisposición personal a este síndrome.

 

Factores de riesgo del síndrome de la cintilla iliotibial

Los factores que aumentan la probabilidad de tener tendinitis son:

  1. Desequilibrio muscular, como en caso de debilidad del músculo del glúteo medio o de los flexores (posteriores) de la rodilla, con respecto al cuádriceps
  2. Deporte
  3. Correr una distancia muy larga (Fredericson – 2005)
  4. Anomalías en la alineación de la pierna, por ejemplo hiperextensión o rotación interna de la rodilla
  5. Hiperpronación del pie, aunque no todos los autores de libros de medicina están de acuerdo con esto

En mi consulta llegan muchos ciclistas y corredores con este trastorno (Fairclough- 2006).

Correr cuesta abajo favorece el síndrome de fricción de la cintilla iliotibial porque el ángulo de flexión de la rodilla durante el apoyo del pie resulta reducido.

Esto provoca:

  1. Una fricción mayor
  2. Un aumento de la presión de la capa fibrosa sobre los tejidos blandos de la rodilla

Aunque sean peligrosos para muchos, en realidad al realizar sprints y al correr rápidamente en superficies planas hay tienen menos probabilidades de causar o empeorar el síndrome de fricción de la cintilla iliotibial.
Esto ocurre porque cuando el pie toca el suelo, el ángulo de flexión de la rodilla es mayor y no se genera fricción (Orchard – 1996).

Según las investigaciones, la debilidad o la inhibición de los músculos glúteo medio y mínimo es un factor de riesgo del síndrome.
Cuando estos múscolos no se activan de manera correcta durante la fase de apoyo del pie al correr, se reduce la estabilización de la cadera.
Además, no se consigue tener mucho control sobre el movimiento de abducción (hacia afuera) del fémur.
Por lo tanto, otros músculos deben compensar esta debilidad y, por consiguiente, se produce una una tensión excesiva de otros tejidos del muslo y el acortamiento de las capas de tejido conjuntivo.

Fredericson y cols. llevaron a cabo exámenes sobre un grupo de 24 corredores con síndrome de la cintilla iliotibial y comprobaron que la fuerza de los abductores (músculos externos) de la cadera era inferior en el lado afectado.
Sería lógico relacionar la debilidad de los músculos externos de la cadera con este trastorno porque los abductores débiles pueden causar una mayor abducción de la cadera (desplazamiento de la rodilla hacia el interior) al caminar o correr.

Las consecuencias son:

  1. Aumento de la tensión de la cintilla iliotibial
  2. Una mayor presión sobre los tejidos subyacentes

Las investigaciones de MacMahon y Noehren también confirmaron esta versión (Lavine – 2010).

 

Síntomas del síndrome de la cintilla iliotibial

Entre los síntomas se encuentran:

  1. Dolor de rodilla en la parte externa, especialmente durante las actividades físicas
  2. Limitación del movimiento
  3. Rodilla hinchada

 

Diagnóstico del síndrome de la cintilla iliotibial

El médico realiza un examen físico para determinar la localización del dolor.
El médico puede solicitar una radiografía y resonancia magnética.

La resonancia magnética muestra una cintilla iliotibial más gruesa en la rodilla afectada con respecto a la otra.
Además, a menudo se acumula líquido entre la capa fibrosa y la rodilla (Ekman – 1994).
La prueba física específica para este trastorno es el test de Ober:

  1. El paciente tiene que estar tumbado del lado sano
  2. El examinador está de pie detrás del paciente y estabiliza la cadera con una mano
  3. Con la otra mano tiene que doblar la rodilla y desplazar el muslo hacía atrás
  4. Luego la deja deslizar hacia abajo
  5. La posición final es con el muslo extendido (atrás) y aducción máxima (hacia el interior).

La prueba resulta positiva si la pierna no baja.
De todas formas, según una investigación de Devan y cols., un test de Ober positivo no corresponde a este síndrome en algunas atletas universitarias.

 

Tratamiento del síndrome de la cintilla iliotibial

El tratamiento convencional consiste en:

  1. Evitar el movimiento responsable de la inflamación del tendón, para facilitar la recuperación espontánea del cuerpo.
  2. Aplicar hielo.
  3. Usar plantillas ortopédicas es muy eficaz en caso de problemas de alineación de los pies, especialmente en pacientes con hiperpronación del pie (Dodelin et al. – 2018).
  4. Fortalecimiento muscular de la cadera.
  5. Terapia manual para reducir el tono (contracción) muscular de algunos músculos, como el psoas, el gastroecnemio y el piriforme. Además esta terapia consigue desbloquear la articulación de la rodilla (Shamus – 2015).
  6. Fármacos antinflamatorios (tales como neobrufen), aunque el efecto el temporal
  7. Algunas terapias instrumentales pueden ser de utilidad para el tratamiento de la tendinitis de la banda iliotibial, especialmente la terapia con láser. En caso de tendinitis con calcificaciones, el tratamiento mediante ondas de choque puede ser eficaz

 

4 ejercicios simples y eficaces para el síndrome de la cintilla iliotibial

Según Fairclough (2007), el síndrome de la cintilla iliotibial está relacionada con la debilidad de los músculos de la cadera.
Vamos a ver algunos ejercicios de refuerzo y de estiramiento dinámico.
En mi opinión, es mejor evitar el estiramiento estático porque no hay fundamentos científicos que respalden los beneficios que se derivan de este tipo de estiramiento.

Estiramento de la cintilla iliotibial cuando estamos sentados

  1. Sentarse en una esterilla para ejercicios
  2. Cruzar las piernas, la rodilla sana tiene que estar abajo
  3. Girar los hombros y apoyar el codo en el lado de la rodilla afectada
  4. Empujar la pierna hacia atrás con el codo para estirar la cintilla iliotibial

estiramiento, cintilla iliotibial

Estiramiento de la cintilla iliotibial en posición tumbada

  1. Tumbarse en una esterilla para ejercicio
  2. Poner el tobillo de la pierna afectada sobre la otra rodilla
  3. Cruzar los dedos de las manos detrás del otro muslo
  4. Tirar el muslo hacia el pecho

estiramiento, cintilla iliotibial, piriforme

Refuerzo de los glúteos

  • Posición inicial: de pie con las piernas separadas y una banda elástica estirada debajo de las rodillas
  • Hacer una sentadilla sin dejar caer la banda
  • Volver a la posición inicial

reforzar glúteos

Refuerzo del glúteo medio y mayor

Este ejercicio se puede realizar con un balón medicinal o simplemente con la esterilla.

  1. Tumbarse boca arriba
  2. Doblar las rodillas
  3. Apoyar los pies en el balón o en la esterilla
  4. Levantar la cadera
  5. Cuando el cuerpo resulta estable levantar la pierna “sana”, con la rodilla extendida
  6. Volver a la posición inicial

ejercicio de refuerzo de glúteos, equilibrio

 

Cirugía para el síndrome de la cintilla iliotibial

En los casos en que los pacientes que no reaccionan de manera positiva al tratamiento, podría ser necesaria la cirugía.

¿Cuándo operar?
Martens y cols. recomiendan que el paciente se someta a tratamientos no quirúrgicos durante 9 meses antes de considerar la opción de la cirugía.

La cirugía que se realiza de con mayor frecuencia es la cirugía a cielo abierto.
Consiste en extraer una pequeña parte de la cintilla iliotibial posterior que se encuentra sobre el epicóndilo femoral lateral.

Resultados de la cirugía
En el 84,4% de los casos, los resultados de la cirugía son buenos o excelentes (Drogset – 1999).

 

Artículos Relacionados:

 

Bibliografía

Fairclough J1, Hayashi K, Toumi H, Lyons K, Bydder G, Phillips N, Best TM, Benjamin M. Is iliotibial band syndrome really a friction syndrome? J Sci Med Sport. 2007 Apr;10(2):74-6.

Ekman EF1, Pope T, Martin DF, Curl WW. Magnetic resonance imaging of iliotibial band syndrome. Am J Sports Med. 1994 Nov-Dec;22(6):851-4.

Orchard JW1, Fricker PA, Abud AT, Mason BR. Biomechanics of iliotibial band friction syndrome in runners. Am J Sports Med. 1996 May-Jun;24(3):375-9.

John Fairclough, Koji Hayashi, Hechmi Toumi, Kathleen Lyons,Graeme Bydder, Nicola Phillips, Thomas M Best, and Mike Benjamin. The functional anatomy of the iliotibial band during flexion and extension of the knee: implications for understanding iliotibial band syndrome. J Anat. 2006 Mar; 208(3): 309–316.

Surgical treatment of iliotibial band friction syndrome. A retrospective study of 45 patients. Drogset JO, Rossvoll I, Grøntvedt T. Scand J Med Sci Sports. 1999 Oct; 9(5):296-8.

Fredericson M1, Wolf C. Iliotibial band syndrome in runners: innovations in treatment. Sports Med. 2005;35(5):451-9.

Fredericson M, Cookingham CL, Chaudhari AM, Dowdell BC, Oestreicher N, Sahrmann SA. Hip abductor weakness in distance runners with iliotibial band syndrome. Clin J Sport Med. 2000 Jul; 10(3):169-75.

Surgical treatment of the iliotibial band friction syndrome. Martens M, Libbrecht P, Burssens A. Am J Sports Med. 1989 Sep-Oct; 17(5):651-4.

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Ronald Lavine. Iliotibial band friction syndrome. Curr Rev Musculoskelet Med. 2010 Oct; 3(1-4): 18–22.

Jennifer Shamus, DPT, PhD and Eric Shamus, DPT, PhD. THE MANAGEMENT OF ILIOTIBIAL BAND SYNDROME WITH A MULTIFACETED APPROACH: A DOUBLE CASE REPORT. Int J Sports Phys Ther. 2015 Jun; 10(3): 378–390.

Reduction of Foot Overpronation to Improve Iliotibial Band Syndrome in Runners: A Case Series. Dodelin et al., Clin Res Foot Ankle 2018, 6:2