Tumor de riñón: diagnóstico y tratamiento

Diagnóstico del tumor de riñón

Por lo general, el médico suele diagnosticar el tumor tras haber solicitado un TAC abdominal o una ecografía con relación a otros problemas.
La ecografía es una técnica extremadamente precisa ya que permite distiguir con mucha claridad las lesiones vascularizadas de las no vascularizadas y de las no tumorales, como por ejemplo de los quistes.
La ecografía permite una presición del 95%.
En caso de dudas, el médico solicita un TAC que permite conocer mejor:

  1. De qué tipo de masa se trata
  2. Las dimensiones del tumor
  3. Si hay o no metástasis

tumor de riñón, estadio, cuarto, IVLos exámenes de sangre y el análisis de la orina pueden mostrar los valores de algunas sustancias (como por ejemplo la creatinina en la sangre) que indican si los riñones están funcionando de manera adecuada.

Cuando se confirma la existencia de la masa, el médico puede efectúar una biopsia para saber si el tumor es agresivo, antes de realizar una intervención quirúrgica para extirpar la masa.
En algunos casos, el tumor se diagnostica cuando ya está grande, por ejemplo cuando su tamaño alcanza los 10 cm o cuando mide más de 10 cm.

 

Estadificación del tumor de riñón

Estadio I: el tumor está limitado al riñón y sus dimensiones son inferiores a 7 cm. El tumor no se ha difundido a los linfonodos ni a los órganos más lejanos.

  • T1: el tumor mide menos de 4 cm
  • T1b: el tumor mide entre 4 y 7 cm

Estadio II: el tumor está limitado al riñón y mide más de 7 cm. El tumor no se ha difundido a los linfonodos ni a los órganos más lejanos.

  • T2a: el tumor mide entre 7 y 10 cm
  • T2b: el tumor mide más de 10 cm

Estadio III: existen tumores de todas las dimensiones, que se han difundido a los ganglios lifáticos cercanos al riñón o las venas grandes que unen los riñones con el corazón (puede desarrollarse una trombosis venosa por tumor). En esta fase no están incluidos los tumores que invaden otros órganos cercanos ni los tumores con metástasis lejanas.

  • T3a: el tumor se ha propagado hasta la vena renal y a sus ramificaciones, la grasa dentro o alrededor del riñón, la pelvis y los cálices renales (encargados de almacenar la orina antes de mandarla hacia la vejiga). El tumor no ha crecido más allá de la fascia de Gerota.
  • T3b: el tumor ha crecido en la vena cava inferior, debajo del músculo del diafragma.
  • T3c: el tumor se ha propagado hasta la vena cava sobre el músculo del diafragma y a la aurícula derecha del corazón o a las paredes de la vena cava.

Estadio IV: esta fase incluye los tumores que han invadido otros órganos cercanos como por ejemplo el colon (intestino grueso) o la pared abdominal y los tumores con metástasis lejanas.

T4: el tumor se ha propagado más allá de la fascia de Gerota y se ja difundido hasta la glándula suprarrenal, sobre el riñón.

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Tratamiento del tumor de riñón

En los últimos años se han desarrollado varias opciones de tratamiento eficaces para el tumor de riñón.
Hoy en día, el tratamiento para este tipo de cáncer consiste en:

  • Cirugía
  • Crioablación
  • Ablación con radiofrecuencia
  • Embolización

Según las directivas de la NCCN  (National Comprehensive Cancer Network), el tratamiento inicial para el carcinoma renal localizado (hasta el estadio III) consiste en la intervención quirúrgica.
Si el tumor no ha provocado metástasis, no se realizan otros tratamientos o radioterapia.
En el estadio IV, el cirujano puede extirpar el tumor y elimina las metástasis, si considera que una nefrectomía parcial (extirpación total del riñón) sea el tratamiento más adecuado para el paciente.
El oncólogo solo se encarga del tratamiento farmacológico en las etapas más avanzadas.
En algunos casos solo se realiza un tratamiento médico sistémico:

  1. Quimioterapia
  2. Terapia biológica (específicas)

 

Intervención quirúrgica para el tumor de riñón

Existen dos tipos de intervenciones quirúrgicas:

  1. Extirpar el riñón afectado junto con los tejidos sanos alrededor del tumor y de los linfonodos (nefrectomía).
  2. Extirpar el tumor y una pequeña cantidad de tejidos sanos que se encuentran alrededor del tumor (nefrectomía parcial), en los estadios I (<7cm) y II (>7cm).
    La extirpación parcial está indicada cuando no es posible eliminar una gran cantidad de masa renal (por ejemplo en caso de tumor bilateral, paciente con un solo riñón o las personas con insuficiencia renal crónica).

Si la masa renal mide menos de 10 cm, esta intervención quirúrgica puede efectuarse en laparoscopia, es decir, a través de 3 incisiones pequeñas (menos de 1 cm) en lugar de a través de una incisión larga.
Con esta técnica se obtienen:

  1. Menos complicaciones
  2. Una recuperación más rápida

Si el paciente tiene una sola metástasis, la extirpación quirúrgica de las metástasis (especialmente las que se encuentran en los pulmones) mejra la expectativa de vida y en algunos casos el paciente puede tener una recuperación completa.
Por lo tanto, contrariamente a las neoplasias, la existencia de un nódulo metastásico no es una contraindicación para la cirugía.

Crioablación y ablación con radiofrecuencia
En la crioablación se congelan las células tumorales a temperaturas extremas.
Generalmente, se introduce una aguja hueca en el tumor a través de la piel y se utiliza un gas a presión dentro de la aguja para congelar las células cancerosas.
En la ablación con radiofrecuencia se queman las células cancerosas por medio de la corriente eléctrica.

Embolización
La embolización interrumpe el aporte de sangre y de oxígeno al tumor para reducir su tamaño. En este procedimiento, se inyecta una sustancia especial en el vaso sanguíneo principal que transporta la sangre hasta los riñones.
Esto interrumpe el aporte de oxígeno al tumor y de las sustancias nutritivas necesarias para que crezca.
Este procedimiento se conoce como embolización arterial y a veces se realiza antes de la intervención quirúrgica.

 

Tratamiento farmacológico para el tumor de riñón

El tratamiento sistémico incluye:

  • Tratamiento con citocinas
  • Terapias dirigidas (molecular dirigida), que incluyen los inhibidores de VEGF, de VEGFR y de mTOR
  • Bifosfonatos para proteger la integridad esquelética, se utiliza como tratamiento de apoyo

Por lo general, el carcinoma renal no responde a la qumioterapia.

La inmunoterapia con citocinas (interferonas, interleucinas o ambas) puede aumentar levemente la esperanza de vida del paciente (el paciente con una esperanza de vida de un año puede vivir hasta dos años gracias a un tratamiento no es muy tóxico).
Hoy en día, no se realiza el tratamiento con citocinas porque existen otros tipos de tratamientos más eficaces: terapia dirigida.

La terapia biológica utiliza algunos medicamentos específicos para estimular el sistema inmunitario para que destruya las células tumorales.
La terapia molecular dirigida es un tratamiento que utiliza ciertos medicamentos para bloquear las señales anormales que desempeñan un papel importante en el crecimiento y la proliferación del tumor.

La terapia molecular dirigida ha sido alterada completamente por el empleo de ciertos medicamentos:

  1. Sorafenib
  2. Sunitib
  3. Temsirolimus
  4. Bevacizumab

Los más recientes con:

  1. Pazopanib
  2. Everolimus

Estos medicamentos afectan considerablemente la angiogénesis (formación de los vasos sanguíneos).
En el tumor de riñón, el proceso de neoangiogénesis es muy fuerte, por lo tanto, la acción de estos medicamentos es muy importante.
Por consiguiente, mejora la esperanza de vida:

  1. Total
  2. Sin que la enfermedad empeore o avance

La radioterapia está indicada en muy pocos casos, debido a que el carcinoma de células renales es una neoplasia que, por lo general, no responde al tratamiento con radiación.
Por lo tanto, el médico suele recomendar la radioterapia:

  1. Para reducir el dolor provocado por las metástasis óseas
  2. Para la compresión de la médula espinal
  3. En caso de metástasis cerebrales

El “blanco” más importante de la terapia dirigida es el factor de crecimiento del endotelio vascular (Vascular Endothelial Growth Factor, VEGF), una proteína multifuncional que estimula el crecimiento de las células endoteliales, favorece la angiogénesis y la permeabilidad vascular.

Cuando el VEGF se une a un receptor en la membrana celular, se activan las quinasas (enzimas) dentro de la célula y esto provoca unas reacciones celulares.
Por consiguiente, se produce:

  1. Aumento de la permeabilidad de las paredes de los vasos sanguíneos
  2. Multiplicación celular
  3. Aumento de la supervivencia del endotelio

Pueden emplearse varios tipos de fármacos:

  1. Anticuerpos que se unen al VEGF directamente en la circulación sanguínea, por ejemplo el bevacizumab. De esta manera, el VEGF no consigue unirse al receptor, por lo tanto impide el efecto biológico de esta sustancia.
  2. Inhibidores del VEGF-R que bloquean los impulsos dentro de la célula, por ejemplo el Sunitinib, el Sorafenib y el Pazopanib.

El Bevazumab se administra por vía intravenosa.
El Sunitinib y el Sorafenib son medicamentos que se toman por vía oral.
Hoy en día, el Sunitinib es el fármaco de elección ene l tratamiento del carcinoma renal.

El Sorafenib está indicado para el carcinoma renal en estadio avanzado y tiene una acción inhibidora de:

  1. Serina/Treonina quinasa RAF1
  2. Receptores de la Treonina quinasa para VEFG-R2, PDGF-R, FLT3 y c-KIT

El Temsirolimus es un inhibidor específico de la quinasa mTOR.
Se trata de una proteína implicada en las fases del ciclo célular, específicamente en:

  1. Multiplicación celular
  2. Angiogénesis
  3. Agresividad de la neoplasia

¿Qué medicamentos hay que eligir?
Para los pacientes con bajo riesgo (de acuerdo con ciertos parámetro específicos), el médico receta Bevacizumab o Sunitinib.
Para los pacientes con alto riesgo, el Temsirolimus es el medicamento más indicado.

Mantener una alimentación saludable es fundamental para combatir el crecimiento de la masa.

Seguimiento (exámenes de control) después de una intervención de extirpación del tumor o del riñón para descartar las recidivas.
Si el tumor se encuentra en el estadio IV, el programa consiste en:

  • Valoración clínica, exámenes de sangre, radiografía de tórax y TAC del abdomen/pelvis cada 3 y 6 meses
  • Después, se repite este programa cada 6 meses durante 3 años
  • Al cabo de los primeros 3 años, hay que repetirlo cada año

 

¿Cuál es la esperanza de vida? Pronóstico del paciente con tumor de riñón

Tasa de supervivencia
La tasa de supervivencia se calcula después de la detección del estadio del tumor.

Supervivencia a 5 años del paciente con carcinoma renal

Estadio Supervivencia
1 81%
2 74%
3 53%
4 8%

FuenteAmerican Cancer Society

El pronóstico del tumor de riñón metastásico no es bueno debido a que estos pacientes se encuentran en un estado demasiado avanzado de la enfermedad.

 

Lee aquí sobre Tumor de riñón: síntomas y causas

Tumor de riñón