Tumores de ovario

Un tumor benigno en los ovarios es una masa celular no cancerosa dentro de un ovario.
Los ovarios son dos órganos del aparato reproductor femenino, se sitúan a la derecha o a la izquierda del útero y están conectados a este órgano a través de las trompas de Falopio.
Un tumor benigno no es un cáncer y solamente en pocas ocasiones puede ser mortal.
Generalmente, los tumores benignos pueden removerse y no vuelven a aparecer.
El tumor benigno no invade los tejidos a su alrededor.
Las células tumorales benignas no se extienden a otras partes del cuerpo.


El tumor maligno es un cáncer y es más grave respecto al tumor benigno, ya que puede ser mortal.
El cáncer de ovarios puede removerse, pero en algunas ocasiones puede volver a aparecer.
El tumor maligno puede invadir y perjudicar los órganos y los tejidos que se encuentran a su alrededor.
Las células del cáncer pueden extenderse a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o del flujo sanguíneo.
Las células invaden otros órganos formando nuevos tumores que afectan estos órganos. Las formaciones externas se conocen como metástasis.

 

Quistes benignos y malignos anatomía de la pelvis femenina

Un quiste ovárico puede aparecer en la suerficie del ovario o dentro del ovario. Un quiste esta compuesto por líquido, pero en algunas ocasiones también contiene material sólido.
La mayoría de los quistes ováricos son benignos (no cancerosos).
Los dos ovarios forman parte del sistema reproductor femenino. Se encargan de producir óvulos y dos tipos de hormonas femeninas: estrógenos y progesterona.
Generalmente, para las neoplasias benignas de los ovarios no se realiza ningún tratamiento y estas pueden desaparecer por sí solas con el pasar del tiempo.
Los tumores de los ovarios que resultan ser malignos, tienen la capacidad de extenderse a otras partes del cuerpo (se pueden metastizar), afectando los tejidos y las células cercanas, la circulación sanguínea o el sistema linfático.
La mayoría de las masas ováricas son benignas.
La masa ovárica más común en las mujeres fértiles es el quiste funcional simple de los ovarios que desaparece con el siguiente ciclo menstrual.
En una mujer en postmenopausia, la masa ovárica más común es el cistoadenoma no canceroso.
Cuando una paciente no presenta síntomas, la mayoría de los tumores de ovario se detecta durante el examen físico o durante el examen diagnóstico por imágenes. Sin embargo, en algunas ocasiones estas masas pueden provocar dolor por lo que la paciente acude a su medico en busca de ayuda.

 

¿Cuáles son las causas de los tumores de ovario?

Los tumores pueden formarse en los ovarios, así como en otras partes del cuerpo.

Existen tres tipos de tumores, que son:

  • Tumores de las células epiteliales, se derivan de las células de la superficie de los ovarios. Este es el tipo más común de tumores de ovario.
  • Tumores de las células, se originan en las células que producen los óvulos. Estos tumores pueden ser benignos o cancerosos. La mayoría de ellos son benignos.
  • Tumores estromales, se originan en las células que producen las hormonas femeninas.

Los médicos conocen con certeza la causa del cáncer de ovarios. Sin embargo, han sido identificados varios factores de riesgo:

  • Edad, especialmente referido para las mujeres que han superado la menopausia
  • Fumar
  • Obesidad
  • No tener hijos o no amamantar (sin embargo, al parecer, la píldora anticonceptiva reduce el riesgo de desarrollar cáncer de ovarios)
  • Tomar medicamentos para la fertilidad (como el Clomid)
  • Terapia hormonal sustitutiva
  • Historia familiar o haber padecido de cáncer de ovarios, de seno o del colon o recto en el pasado (el gen BRCA puede aumentar el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer)
  • Según la teoría de la ovulación incesante de Fathalla, si durante la vida de una mujer hay muchas ovulaciones (por lo tanto pocos embarazos y periodos breves de lactancia) se tiene un riesgo más alto de desarrollar tumores de ovario.

 

Clasificación del tumor de los ovarios

Tumores primarios de los ovarios

Tumores ováricos epiteliales (se desarrollan en las mujeres de edades comprendidas entre los 20 y los 60 años): 60-70 %

Tumores ováricos serosos:

  • Cistoadenoma seroso de ovario: 60 % de los tumores serosos,
  • Cistoadenoma seroso ovárico borderline: 15 % de los tumores serosos,
  • Cistoadenocarcinoma seroso de ovario: 25 % de los tumores serosos, es el tumor ovárico maligno más común.

Tumores mucinosos del ovario: 20 % de todos los tumores ováricos

  • Cistoadenoma mucinoso de ovario: 80 % de los tumores mucinosos,
  • Cistoadenoma mucinoso de ovario borderline: 10-15 % de los tumores mucinosos. Un tumor boderline significa que está en límite entre benigno y maligno,
  • Cistoadenocarcinoma mucinoso de ovario: 5-10 % de los tumores mucinosos.

Tumor endometrioide de ovario: 8-15 % de todos los tumores ováricos

  • Cistoadenofibroma ovárico, a veces se clasifica en una categoría aparte, en lugar de incluirlo en los tumores epiteliales.
  • Adenofibroma ovárico: puede ser seroso, mucinoso, endometrioide, de células claras o mixto,
  • Cistoadenocarcinofibroma ovárico: extremadamente raro,
  • Carcinoma ovárico de células claras: 5 % de todos los tipos de cáncer ováricos,
  • Tumor de Brenner: 2-3 % de todas las neoplasias epiteliales de ovario,
  • Carcinoma indiferenciado de ovario: 4 % de todos los tumores ováricos,
  • Carcinoma de células escamosas del ovario.

Tumores de las células germinales de los ovarios (generalmente, se desarrollan en las mujeres menores de 30 años de edad): 20 % del total

  • Teratoma ovárico: es el más común de los tumores primarios benignos de los ovarios,
  • Teratoma ovárico maduro,
  • Teratoma ovárico inmaduro,
  • Teratoma especializado de ovario,
  • Estruma ovárico
  • Tumores carcinoides ováricos
  • Disgerminoma ovárico.
  • Tumor ovárico del saco vitelino – tumor del seno endodérmico
  • Tumor maligno mixto de células germinativas del ovario
  • Coriocarcinoma del ovario: <1 % de los tumores ováricos,
  • Coriocarcinoma primario puro de ovario: extremadamente raro.


Tumores de los cordones sexuales, tumores estromales ováricos: 8-10 %

  • Fibrotecoma ovárico: 5 % de los tumores ováricos,
  • Fibroma ovárico: 4 % de los tumores ováricos.
  • Tecoma ovárico: 1 % de los tumores ováricos.
  • Tumor esclerosante estromal ovárico: raro.
  • Tumor ovárico de las células Sertoli-Leydig, androblastoma de ovario: 0,5 % de los tumores ováricos.
  • Tumor de células de los gránulos a de ovario: es el más común entre los tumores de los cordones sexuales malignos
  • Tumor de células de la granulosa juvenil de ovario,
  • Tumor de células de la granulosa adulta de ovario.

 

Mixto: raro

Carcinosarcoma ovárico: <1 %

 

Otros tipos de tumores del ovario

  • Linfoma ovárico
  • Linfoma primario del ovario
  • Afectación secundaria del ovario con linfoma
  • Metástasis al ovario
  • Tumor de Krukenberg
  • Otras lesiones metastáticas del ovario

 

¿Cómo se manifiestan y cuáles son los síntomas de los tumores de ovario?

Al inicio, no se presentan síntomas. Generalmente, los tumores ováricos son muy difíciles de detectar hasta que no llegan a la fase avanzada (cuando su tamaño aumenta), debido a que los síntomas son ambiguos y solamente aparecen después de algún tiempo.

Los síntomas principales son:

  • Cansancio
  • Dificultad al respirar
  • Aumento de la circunferencia abdominal
  • Pérdida de peso
  • Tos seca
  • Hinchazón de estómago
  • Dolor de los ovarios
  • Dolor de espalda
  • Amenorrea en las mujeres en menopausia y menstruaciones irregulares

La mayoría de las neoplasias ováricas provocan síntomas ejerciendo presión en las estructuras de los alrededores y esto a su vez provoca aumento de la frecuencia urinaria, molestia en la pelvis y estreñimiento.
La hinchazón abdominal está causada por el aumento del tamaño del tumor.
Una metástasis abdominal superior provoca:

  • Náuseas,
  • Ardor en la boca del estómago,
  • Hinchazón abdominal,
  • Pérdida de peso y anorexia.
  • El sangrado vaginal irregular es otro de los síntomas posibles.
  • La dificultad respiratoria es un síntoma característico de los pacientes con ascitis (acumulación de líquido en el estómago) o con derrame pleural (acumulación de líquido en el espacio pleural del pulmón).

Algunos tumores, entre los cuales se encuentra la subcategoría de los tumores estromales de los cordones sexuales, producen estrógenos en exceso que provocan a su vez:

  • Pubertad precoz,
  • Sangrado después de la menopausia,
  • Menorragia,
  • Menometrorragia,
  • Amenorrea,
  • Hiperplasia del endometrio / cáncer
  • Enfermedad fibroquística del seno.

Algunas subcategorías del tumor estromal de los cordones sexuales producen andrógenos que provocan la virilización de la mujer.

 

¿De qué manera el médico realiza el diagnóstico de los quistes ováricos y de los tumores?

El obstetra o el ginecólogo, o el médico que se ocupa de la paciente, puede detectar un nódulo durante un examen pélvico de rutina.
La mayoría de los quistes ováricos son benignos, ocasionalmente pueden ser cancerosos.
Por esta razón es muy importante revisar si han crecido.
Deberían realizarse controles, especialmente las mujeres en postmenopausia ya que tienen un riesgo más alto de desarrollar cáncer ovárico.
Las pruebas que se realizan para detectar quistes ováricos o tumores son:

Ecografía transvaginal
Este examen utiliza ondas de sonido para reproducir una imagen de los ovarios y puede ser eficaz para realizar un diagnóstico precoz. La imagen le ayuda al médico a conocer el tamaño y la posición del quiste o del tumor.

Otros exámenes diagnósticos por imágenes.
La Tomografía computerizada (TAC), la resonancia magnética (RM) la tomografía por emisión de positrones (TEP) son exámenes extremadamente detallados.

Niveles hormonales. El médico puede solicitar un análisis de sangre para comprobar los niveles de ciertas hormonas. Estas hormonas son: la hormona luteinizante (LH), la hormona estimulante del folículo (FSH), el estradiol y la testosterona.

Laparoscopia-tumor-de-ovariosLaparoscopia
Este es un procedimiento quirúrgico utilizado para el tratamiento de los quistes ováricos. Se utiliza un instrumento delgado con una cámara de vidéo en la punta.
Se introduce en el abdomen.
Durante esta intervención, el cirujano puede detectar quistes o tumores y puede tomar una muestra pequeña de tejido (biopsia) para realizar una prueba de detección de cáncer.

CA-125
Si el médico sospecha que la masa pueda ser cancerosa, puede ordenar exámenes de sangre para detectar una proteína llamada CA-125.
Los niveles de esta proteína tienden a elevarse en mujeres que padecen cáncer de ovarios.
Esta prueba se utiliza principalmente en las mujeres mayores de 35 años que tienen un riesgo un poco más alto de desarrollar cáncer ovárico.
Si el diagnóstico es de carcinoma ovárico, el médico debe utilizar los resultados de las pruebas diagnósticas para determinar si el cáncer se ha difundido fuera de los ovarios. El médico también utiliza las imágenes de los exámenes para determinar hasta dónde se ha difundido.
Este procedimiento diagnóstico se conoce con en nombre de estadificación y le ayuda al médico a planificar el tratamiento y a saber cuánto tiempo de vida le queda a la paciente.

Valoración
Antes de la menopausia, un ovario normal mide 3,5 cm aproximadamente, después de la menopausia el ovario se atrofia y llega a medir 2 cm o menos.
Es normal que el ovario de una mujer fértil pueda palparse, pero generalmente, después de la manopausia esto indica un tumor, aunque puede que no sea maligno.
Las mujeres en edad fértil deben realizarse exámenes de control si tienen un ovario que mide más de 3,5 cm de diámetro o si el ovario tiene una consistencia sólida.

Diagnóstico diferencial
El médico debe descartar:

  • Quistes funcionales no neoplásicos como por ejemplo los quistes foliculares, quistes del cuerpo lúteo, quistes luteínicos de la teca.
  • Otras causas de dolor pélvico.
  • Síndrome del ovario poliquístico.
  • Endometrioma.
  • Tumor ovárico maligno.
  • A nivel intestinal: tumor del colon, apendicitis, diverculitis.
  • A nivel ginecológico: enfermedad pélvica inflamatoria, absceso tubo ovárico, tumor uterino (por ejemplo fibroma), embarazo ectópico, quiste paraovárico.
  • Neoplasias pélvicas, por ejemplo tumores retroperitoneales, tumores del intestino delgado y tumores del mesotelio.

Síndrome, ovario, poliquístico, diagnóstico, diferencial, tumor, ovarios

 

¿Qué se puede hacer? ¿Cuándo hay que operar?

Muchas de las pacientes a las que se les han diagnosticado quistes ováricos simples a través de la ecografía no necesitan ningún tipo de tratamiento.

Las mujeres con pequeños quistes ováricos simples (menos de 50 mm de diámetro) generalmente no necesitan un seguimiento, debido a que estos quistes son fisiológicos y en la mayoría de los casos desaparecen después de tres ciclos menstruales.

Las mujeres con quistes ováricos simples de 50 – 70 mm de diámetro deben realizarse una ecografía al año y aquellas con grandes quistes simples, además de la ecografía, deben realizarse una resonancia magnética o una intervención quirúrgica.
Si un quiste de dimensiones inferiores a 5 cm con valores normales de CA-125 persiste en una mujer en postmenopausia, se puede monitorear la paciente con una ecografía.

Sin embargo, si los quistes ováricos que persisten o crecen, es poco probable que se trate de quistes funcionales por lo que podría ser necesaria una intervención quirúrgica.

Anticonceptivos orales
La píldora anticonceptiva no es recomendada dado que no ha sido demostrado que haga desaparecer los quistes ováricos funcionales.

Intervención quirúrgica
Si el tratamiento conservados no ha sido exitoso o si las condiciones para una operación son ideales, se recomienda la intervención quirúrgica para remover los tumores ováricos benignos ya que generalmente es muy eficaz y es un tratamiento que tiene un impacto mínimo en la capacidad reproductiva de la mujer.
Generalmente, el cirujano remueve los quistes ováricos simples de dimensiones superiores a 5 – 10 cm y que son persistentes, especialmente si son sintomáticos.
En casos de niñas y de mujeres jóvenes es preferible realizar una quistectomía en lugar de la ooforectomía, para preservar la fertilidad.

La cirugía laparoscópica para los tumores ováricos benignos reduce los riesgos de efectos adversos de la cirugía tradicional.
En este caso, el dolor es reducido y se requieren menos días de hospitalización, respecto a los que se necesitan tras una laparotomía.
No hay ninguna diferencia entre estos dos procedimientos por lo que se refiere a la recidiva del tumor, a la fiebre y a las infecciones del posoperatorio.
Si el tumor no es operable, el oncólogo puede reforzar los cuidados paliativos (para reducir los síntomas) o la quimioterapia.

Torsión ovárica
Generalmente se inicia el tratamiento por vía laparoscópica para desenrollar el ovario afectado y eventualmente se procede a asegurarlo a la pared de la pelvis.
La salpingo ooforectomía es una operación quirúrgica en la que se extirpa uno o ambos ovarios, junto con las trompas del útero. Se recomienda si existe una necrosis vascular grave, una peritonitis o tejido necrótico.
En caso de un quiste con hemorragia se recomienda una intervención quirúrgica inmediata.
Si se detectan tumores malignos se recomienda la intervención quirúrgica por laparotomía.
El pseudomixoma peritoneal (también conocido como tumor mucinoso peritoneal diseminado o ascitis mucinosa en la pelvis o en el abdomen) se trata con una operación quirúrgica combinada con quimioterapia.

 

Dieta y alimentación para el tumor de ovario

Según los principios de la naturopatía y del higienismo, los tumores se pueden curar con un periodo breve de ayuno controlado y una dieta que reduce la acidez de la sangre.
Se recomienda comer muchas frutas y verduras, legumbres, cereales no refinados, bicarbonato de sodio y cúrcuma.
Hay que evitar carne, huevos, alimentos fritos, azúcar, leche y productos lácteos.
Una alimentación saludable es de suma importancia para prevenir los tumores de ovario.

 

Complicaciones de los tumores de ovario

Puede ocurrir la torsión de un quiste ovárico.
La hemorragia es más común en los tumores del ovario derecho.
Puede ocurrir la ruptura de un quiste ovárico.
La infertilidad puede ocurrir tras la aparición de tumores ováricos o tras el tratamiento de los mismos.

 

¿Cuál es la esperanza de vida? Pronóstico del tumor de ovario

La mortalidad depende del tipo y de las dimensiones del tumor, de las complicaciones posibles y de la edad de la paciente.
La mayoría de los pequeños quistes ováricos en las mujeres en pre menopausia desaparecen por si solos.
Torsión ovárica: si la paciente se opera dentro de las seis horas sucesivas a la parición de los síntomas, generalmente el tejido puede sobrevivir.
El pronóstico de los quistes que se remueven quirúrgicamente depende de su composición.

 

¿Se puede curar? Tasa de supervivencia a 5 años

  • Estadio I (limitado a los ovarios): 80-90 %
  • Estadio II (extendido a las trompas de Falopio o al útero y eventual ascitis): 50-60 %
  • Estadio III (difusión o metástasis limitadas a la zona pélvica y eventuales linfonodos positivos en la ingle o en la parte posterior del peritoneo): 20-35 %
  • Estadio IV (metástasis en el hígado y en otros órganos y derrame pleural): 10 %