Hernia de hiato o hiatal

La hernia de hiato se produce cuando una parte del estómago entra en el tórax a través de una abertura en el diafragma denominada hiato.

El diafragma es un músculo grande con forma de cúpula que separa el tórax del abdomen.
La mayoría de las personas con una hernia de hiato no presentan síntomas.

Sin embargo, la hernia favorece el ardor de estómago y el reflujo gastroesofágico.

La hernia de hiato es muy común, el 30% de las personas mayores de 50 años sufren este trastorno.

Hernia de hiato o hiatal
Sin embargo, es probable que este porcentaje sea más alto, pues muchas personas con una hernia de hiato tienen síntomas leves o ninguno y no se dan cuenta.

Clasificación de la hernia de hiato

Hernia de hiato por deslizamiento
Es el tipo más común, que afecta al 80% de las personas con hernia de hiato. En este tipo de hernia, la unión entre el esófago y el estómago (conocido como esfínter gastroesofágico) y una parte del estómago se deslizan por encima del diafragma.

La unión puede quedarse en el pecho de forma permanente, aunque lo usual es que permanezca poco tiempo. Esto ocurre porque, al deglutir, se contraen los músculos del esófago tirando el estómago hacia arriba. Cuando la deglución termina, la parte del estómago herniada regresa al abdomen.

Hernia de hiato paraesofágica
En este tipo de hernias la unión entre estómago y esófago se mantiene adherida al diafragma, en su posición natural, pero una parte del estómago se desliza hasta el tórax al lado del esófago.
Una hernia hiatal paraesofágica muy voluminosa puede obstaculizar el paso de los alimentos en el estómago, especialmente si comprime el esófago adyacente, ocasionando el reflujo de los alimentos hacia el esófago. En el estómago herniado también pueden formarse úlceras debido al trauma provocado por la comida bloqueada por el ácido estomacal.
Afortunadamente, las hernias paraesofágicas grandes son muy raras.

Causas de la hernia de hiato

Actualmente, se desconocen aún las razones exactas que conducen al desarrollo de una hernia de hiato, si bien es muy probable que se desarrolle en las personas mayores de 50 años, fumadores y obesos.
Otros factores que aumentan el riesgo de desarrollo de una hernia de hiato son:

  • Tos excesiva, vómito o esfuerzo físico en el gimnasio.
  • Diafragma debilitado, que se vuelve más débil a medida que se envejece.
  • Las personas que han sido sometidas previamente a una operación de hernia de hiato.

La hernia de hiato es más común en mujeres que en hombres. Las mujeres suelen experimentar síntomas de reflujo durante el embarazo debido al aumento de presión en el abdomen a medida que crece el niño.
Enfermedades como la esofagitis crónica (inflamación del revestimiento del esófago) pueden provocar el acortamiento esofágico, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una hernia de hiato.

La hernia de hiato no la provoca la ansiedad. Sin embargo, otros trastornos relacionados, como el reflujo gastroesofágico, pueden deberse o agravarse por culpar de ansiedad, preocupaciones, culpas y estrés.

¿Cuáles son los síntomas de la hernia de hiato?

Muchas personas con hernia de hiato no presentan síntomas.

Síntomas del reflujo ácido
Por lo general, la hernia en sí es asintomática. Sin embargo, en el caso de una hernia de hiato los sistemas que normalmente impiden que el ácido del estómago fluya hacia el esófago no funcionan bien. Puede que el esfínter no funcione correctamente y se reduzca la presión normal del diafragma en el esófago.
De esta forma, es fácil que se produzca el reflujo de los ácidos del estómago en el esófago.
El ácido refluido puede provocar una inflamación de las paredes inferiores del esófago que puede dar lugar a uno o más de los siguientes síntomas:

  • Ardor de estómago: éste es el síntoma principal. Se trata de una molestia originada en el abdomen superior o en la parte inferior del pecho y que se dirige hacia el cuello (no tiene nada que ver con el corazón)
  • Dolor de estómago y dolor de pecho
  • Malestar general
  • Sabor amargo en la boca
  • Eructos
  • Dificultad para tragar (disfagia)

Como el ardor de estómago, estos síntomas tienden a reaparecer y desaparecer, empeorando después de las comidas.

Pueden producirse algunos síntomas raros, lo que puede dificultar el diagnostico debido a que estos síntomas pueden ser similares a los de otras enfermedades.

Por ejemplo:
A veces se experimenta tos persistente, especialmente por la noche, esto es debido a la irritación de la tráquea por el reflujo ácido.
Otros síntomas de la boca y la garganta que pueden aparecer son problemas de encías, mal aliento, dolor de garganta, ronquera y una sensación de nudo en la garganta.

Nota: la mayoría de las personas con reflujo ácido no tienen hernia de hiato. Además, la mayoría de las personas con hernia de hiato no tienen síntomas de reflujo ácido.
Por tanto, una hernia de hiato no implica necesariamente que el esfínter entre el esófago y el estómago no funcione bien. Simplemente la hernia de hiato aumenta la probabilidad de un mal funcionamiento del esfínter, por lo que es más probable experimentar los síntomas propios del reflujo de ácido gástrico.

Sin embargo, las personas con hernia de hiato que tienen reflujo suelen tener síntomas más graves relacionados con el reflujo ácido.
Esto puede ocurrir porque con una hernia de hiato, cualquier ácido que entra en el esófago tiene mayor probabilidad de mantenerse en contacto con las paredes internas del esófago.

 

¿Cuáles son las posibles complicaciones de una hernia de hiato?

Las posibles complicaciones del reflujo de ácido en el esófago a largo plazo son:

Estenosis: aunque se trata de un complicación rara, la inflamación grave y de larga duración puede ocasionar cicatrices y el estrechamiento del esófago inferior.

Esófago de Barret: con esta afección, las células que revisten el esófago inferior sufren alteraciones y son más propensas a convertirse en cancerosas.
Aproximadamente 1-2 de cada 100 personas que sufren esófago de Barret desarrollan cáncer de esófago.

Cáncer: el riesgo de desarrollar cáncer de esófago es ligeramente mayor de lo habitual por culpa del reflujo ácido de larga duración.

Otras complicaciones son:

  • Anemia provocada por una hemorragia en el esófago. La sangre se puede encontrar en el vómito o en las heces.
  • Úlcera en el esófago.
  • El reflujo ácido puede entrar en los pulmones y provocar tos crónica, dificultad para respirar, asma y, muy pocas veces, neumonía.

¿Cómo se realiza el diagnostico de una hernia de hiato?

Lo primero que se debe hacer es un examen médico para descubrir la causa de los síntomas.
El médico realiza la palpación, la auscultación y la percusión para analizar la consistencia y los sonidos emitidos por el abdomen.
A continuación, se debe evaluar la movilidad del estómago para ver si existen adherencias o estructuras demasiado tensas que impiden el movimiento.
Asimismo, las hernias de hiato pueden diagnosticarse por casualidad con una radiografía gastrointestinal o una endoscopia del abdomen superior para determinar la causa de los síntomas gastrointestinales superiores o del dolor abdominal superior.
En la endoscopia y en la radiografía la hernia de hiato aparece como una bolsa separada que se encuentra entre el esófago y el estómago.
Esta bolsa está delimitada por el esfínter esofágico inferior por encima y por debajo del diafragma. Sin embargo, la hernia solo es visible durante la deglución.

Tratamiento para la hernia de hiato

El tratamiento para la hernia de hiato está destinado a aliviar y reducir los síntomas. A veces, el médico de cabecera o el gastroenterólogo prescriben un tratamiento farmacológico, o bien ofrecen consejos de alimentación. Puede que sea necesario realizar una operación quirurgica, pero es raro.

Remedios caseros naturales

El objetivo del tratamiento de la hernia de hiato es aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones a través de los siguientes cambios en el estilo de vida:

  • Los pacientes obesos deben seguir una dieta para perder el exceso de peso.
  • Se deben hacer comidas frecuentes en cantidades moderadas y tratar de no comer antes de irse a la cama.
  • No fumar ni consumir bebidas alcohólicas.
  • Llevar ropa cómoda que no sea ajustada.
  • Mantener la cabeza levantada en la cama antes de dormir.
  • No consumir bebidas demasiado ácidas o con cafeína, zumo de naranja, bebidas azucaradas o gaseosas, café o bebidas energéticas.
  • Hay algunos alimentos que no se deben comer, como cebollas, chocolate, comida picante o grasas.
  • Se recomienda realizar una actividad fisica y de ejercicio en el gimnasio, evitando los ejercicios para fortalecer los músculos abdominales que aumentan la presión en el abdomen y pueden agravar la hernia.
  • La osteopatía puede ser eficaz, pues reduce las tensiones que bloquean el movimiento de los huesos y los órganos, permitiendo el buen funcionamiento del estómago y una mejor digestión.

Fármacos
Existen varios medicamentos que pueden ayudar a reducir los síntomas de la hernia de hiato. Los más comunes son los antiácidos que neutralizan el ácido en el estómago.
La eficacia de los antiácidos varía de una persona a otra. Si no bastan para aliviar los síntomas, el médico puede recetar un medicamento diferente.

Cirugía para reparar la hernia de hiato

¿Cuándo es necesario operar?
Un pequeño porcentaje de casos de hernia de hiato puede requerir una intervención quirúrgica. Generalmente, la cirugía se reserva para las situaciones de emergencia y para las personas que no pueden tomar fármacos para aliviar el ardor de estómago y el reflujo ácido.

La cirugía para la reparación de la hernia de hiato suele combinarse con una cirugía para la enfermedad del reflujo gastroesofágico.

Cirugía para la hernia de hiato, funduplicatura

Funduplicatura de Nissen-Rossetti: mediante esta intervención, el cirujano envuelve la parte superior del estómago alrededor del esófago inferior. De esta manera, se refuerza el esfínter esofágico inferior y es menos probable el reflujo ácido en el esófago.

La operación para una hernia de hiato puede servir para:

  • Bajar el estómago en el abdomen.
  • Reducir la abertura del diafragma.
  • Reconstruir un esfínter esofágico débil o eliminar la parte herniada del estómago.

En algunos casos, se lleva a cabo mediante una incisión en la pared torácica (toracotomía) o el abdomen (laparotomía).
En otros casos, el cirujano introduce una pequeña cámara e instrumentos quirúrgicos especiales a través de unas pequeñas incisiones en el abdomen.
El cirujano realiza la operación mientras visualiza las imágenes del interior del cuerpo en un monitor (cirugía laparoscópica)

Es probable que se deba permanecer en hospital hasta tres días después de la operación.
Generalmente, es posible volver a trabajar en dos o tres semanas en caso de cirugía mini-invasiva.

A veces, se requiere una cirugía a cielo abierto para reparar la hernia de hiato.
Esto se realiza a través de una incisión en el abdomen.
El tiempo de recuperación suele ser mayor con la cirugía a cielo abierto.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.