Cáncer de testículo – síntomas

El cáncer de testículo se debe al desarrollo de células tumorales en uno o ambos testículos (derecho e izquierdo).
Los testículos se encuentran dentro del escroto, una bolsa de piel delgada situada debajo el pene.

Los testículos producen:

  1. Hormonas sexuales masculinas
  2. Espermatozoides para la reproducción

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Con respecto a otros tipos de cáncer, el de testículo es raro y afecta especialmente a hombres entre 15 y 40 años.

El tumor suele afectar a un solo testículo. Raramente es bilateral.
Es testículo más afectado suele ser el derecho.

 

Tipo de cáncer de testículo

Existen dos tipos de cáncer de testículo de células germinales:

  • Seminoma. Puede producirse a cualquier edad, pero si una persona mayor padece cáncer testicular, en la mayoría de los casos se trata de seminoma.
    En general, los seminomas son menos agresivos que los no seminomas y son especialmente sensibles a la radioterapia.
  • No seminoma. Se desarrolla precozmente y se propaga rápidamente en los ganglios linfáticos retroperineales (detrás de los órganos del abdomen, en la zona de la aorta y la vena cava) y en otros órganos.
    Existen diferentes tipos de tumores no seminomas: el coriocarcinoma, carcinoma embrional, teratoma y tumor del saco vitelino.
    Este tipo de neoplasia es menos sensible a la radioterapia con respecto al seminoma.
    La quimioterapia suele ser eficaz en el tratamiento de los no seminomas, incluso si el cáncer está difundido.

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Características del tumor de células germinales

Seminomas No seminomas
– Malignos de bajo grado
– Metástasis en la parte
retroperitoneal superior
– Metástasis viscerales tardías
(pulmones, otros.)
– Sensibles a:

  • Radioterapia
  • Quimioterapia
– Malignos de alto grado
– Agresivos
– Metástasis difundidas
a través de la sangre
– Sensibles a la quimioterapia

 

Un pequeño porcentaje de cánceres testiculares se desarrollan en el estroma.
Entre los tumores del estroma se encuentran:

  1. Tumor de células de Leydig (produce estrógenos y ginecomastia)
  2. Tumor de células de Sertoli (produce estrógenos, pubertad precoz y ginecomastia)

Se trata de tumores malignos que tienen un comportamiento benigno, por lo que en raras ocasiones generan metástasis. Sin embargo, cuando esto ocurre (10% de los casos), son muy agresivos y la situación es muy grave.
Los tumores de células de Leydig son más frecuentes entre los niños. Por esto, se recomienda no ignorar nódulos o masas en los testículos de los niños.

 

Causas del cáncer de testículo 

En la mayoría de los casos, se desconocen las causas del cáncer de testículo. Este cáncer se produce cuando las células sanas de los testículos se alteran.
Normalmente, las células sanas crecen y se dividen de manera ordenada para mantener el buen funcionamiento del cuerpo.
Algunas células pueden desarrollar anomalías multiplicándose con desmesura.
Las células tumorales siguen dividiéndose aun cuando no es necesario.
La acumulación de células forma una masa en el testículo.
Casi todos los tumores testiculares se originan en las células germinales, es decir, las células de los testículos que producen espermatozoides inmaduros.
Las causas de la alteración de las células germinales y del crecimiento tumoral se desconocen.

 

Factores de riesgo para el cáncer de testículo

Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer testicular se encuentran:

  • Testículo no descendido (criptorquidia). Los testículos se forman en la zona abdominal durante el desarrollo fetal y normalmente descienden hacia el escroto antes del nacimiento. Los hombres que sufren criptorquidia tienen un mayor riesgo de padecer cáncer en ambos testículos. El riesgo permanece incluso si el testículo se baja hasta el escroto con cirugía.
  • Anomalías de los testículos. Las enfermedades que provocan un desarrollo anormal de los testículos, tales como el síndrome de Klinefelter y el síndrome de Down, pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer.
  • Alimentación – según un estudio científico japonés publicado en Pubmed, la incidencia del cáncer de testículo es más alta en las personas que consumen quesos y leche.
  • Antecedentes familiares. Si algún miembro de la familia ha sufrido cáncer testicular, el riesgo aumenta.
  • Cáncer de testículo anteriormente
  • Edad. El tumor testicular afecta a adolescentes y jóvenes, especialmente a los de entre 15 y 40 años. Sin embargo, puede producirse a cualquier edad.
  • Etnia. El cáncer testicular es más frecuente entre los hombres blancos.
  • Infertilidad. Los hombres infértiles tienen un riesgo tres veces mayor de padecer cáncer testicular que las personas fértiles. Las razones no quedan claras.
  • Fumar. Algunos estudios han demostrado que los fumadores a largo plazo (aquellos que fumaron 20 cigarrillos al día durante 12 años o 10 cigarrillos al día durante 24 años) tienen el doble de riesgo de desarrollar cáncer testicular con respecto a los no fumadores.
  • SIDA. Las personas con SIDA tienen un mayor riesgo de padecer este cáncer. Esto ocurre debido a una reducción en la actividad del sistema inmunitario o debido a la atrofia del testículo provocada por esta enfermedad **.
  • Estatura. Un estudio de 2008 demostró que la altura en los hombres afecta el desarrollo de cáncer de testículos. Los hombres que miden entre 190 y 194 centímetros son dos veces más propensos a padecer cáncer testicular que los de altura media.
    Los hombres que miden más de 195 centímetros tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir cáncer testicular que los de altura media.
    Ser bajo (medir menos de 170 centímetros) disminuye el riesgo de padecer cáncer testicular del 20% aproximadamente ***.

Fuentes:

* Incidence and mortality of testicular and prostatic cancers in relation to world dietary practices.
Ganmaa D1, Li XM, Wang J, Qin LQ, Wang PY, Sato A – Int J Cancer. 2002 Mar 10;98(2):262-7.
** Risk of germ cell tumors among men with HIV/acquired immunodeficiency syndrome.
Goedert JJ1, Purdue MP, McNeel TS, McGlynn KA, Engels EA – Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2007 Jun;16(6):1266-9.
*** Lifetime growth and risk of testicular cancer.
Richiardi L et al. – Int J Cancer. 2014 Aug 1;135(3):695-701.

 

cáncer de testículo

Síntomas del cáncer testicular

Entre los signos y síntomas de cáncer testicular se encuentran:

  • Nódulo en los testículos
  • Sensación de pesadez en el escroto
  • Dolor sordo en el abdomen o ingle
  • Acumulación repentina de líquido en el escroto
  • Dolor en el testículo o escroto, especialmente al caminar o correr (debido al impacto con la pierna)
  • Disminución del deseo sexual, en algunos hombres
  • Aumento del tamaño del testículo
  • Agrandamiento de las glándulas mamarias
  • Esterilidad

Por lo general, el nódulo se desarrolla en un solo testículo y no provoca dolor.
Solo un tercio de las personas con cáncer de testículo sienten dolor y en el 10% de los casos se trata de dolor fuerte.
Raramente, el tumor provoca un aumento de los niveles de la hormona beta HCG y esto a su vez provoca la ginecomastia (agrandamiento de las glándulas mamarias).

Síntomas del cáncer de testículo en etapa avanzada
El cáncer de testículo se difunde y crea metástasis sobre todo en:

  1. Ganglios linfáticos del abdomen
  2. Pulmones

Raramente, se difunde a:

  1. Hígado
  2. Cerebro
  3. Huesos

Entre los síntomas del cáncer de testículo metastásico se encuentran:

  1. Tos persistente
  2. Falta de aliento
  3. Fuerte dolor de espalda
  4. Dolor de pecho
  5. Cansancio
  6. Pérdida de peso
  7. Dolor de estómago, debido a los ganglios linfáticos hinchados o debido a las metástasis en el hígado
  8. Dolor de cabeza o confusión, si el cáncer ha creado metástasis en el cerebro
  9. Ganglios linfáticos hinchados

 

Diagnóstico de cáncer testicular y cómo reconocerlo

Todos los hombres deberían realizarse un examen de autopalpación testicular, que consiste en examinar los testículos, después de tomar una ducha caliente, palpando y observando toda su superficie para detectar la presencia de masas o nódulos.

El tumor se presenta como una protuberancia (crecimiento) o zona que al tocarla se siente áspera e irregular.

Diagnóstico diferencial 
Además del cáncer, esta protuberancia puede deberse a:

  1. Infección
  2. Hidrocele
  3. Varicocele, en este caso la zona afectada se siente como si hubiera una bolsa de gusanos en el escroto
  4. Hernia inguinal
  5. Epididimitis
  6. Linfoma NH
  7. Orquitis
  8. Espermatocele
  9. Torsión testicular

Exámenes para el cáncer de testículo
Para saber si el nódulo testicular es maligno, el médico suele recomendar la realización de:

Ecografía – tumor del dídimo en los testículos

  • Ecografía. La ecografía testicular utiliza ondas sonoras para crear una imagen del escroto y testículos. Esta imagen ayuda al médico a determinar el tipo de las posibles masas testiculares, por ejemplo, observando si los nódulos son sólidos o llenos de líquido. La ecografía localiza las masas dentro o fuera del testículo.
  • En estos casos no suele realizarse una biopsia, debido al riesgo de propagación a los ganglios linfáticos.
  • Radiografía del tórax – para saber si el tumor ha creado metástasis en el tórax
  • Análisis de sangre. El médico puede recomendar análisis de sangre para medir los niveles de marcadores tumorales en la sangre.
    Los marcadores tumorales están presentes en la sangre de una persona sana. Los niveles de estas sustancias pueden ser elevados en ciertas situaciones, como por ejemplo en caso de cáncer testicular.
    Entre estos marcadores se encuentran la deshidrogenasa láctica (LDH), alfa-fetoproteína y beta HCG.
    Los niveles elevados de un marcador tumoral en la sangre no indican cáncer, pero pueden ayudar al médico a determinar el diagnóstico.

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Estadificación del cáncer de testículo

La estadificación de este tipo de neoplasia se realiza en base a varios parámetros (tamaño, difusión a los ganglios linfáticos o a los órganos).
Por lo general, la clasificación puede resumirse de la siguiente manera:

  1. Estadio 1: las células cancerosas se encuentran solo en el testículo
  2. Estadio 2: afecta a los ganglios linfáticos del abdomen y de la pelvis
  3. Estadio3: propagación a otros órganos como a los huesos, los pulmones y otros órganos

 

Tratamiento del cáncer testicular

En la primera etapa, el tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del testículo, independientemente del tipo de tumor.

Seminoma

En caso de seminomas, el tratamiento tradicional consiste en:

  1. Observación
  2. Quimioterapia con carboplatino
  3. Eventualmente, radioterapia

En la segunda etapa, los tumores seminomas se dividen en tumores grandes y no grandes. Por lo general, el tamaño del tumor grande es superior a 5 centímetros.
Las opciones de tratamiento de un seminoma no grande en la segunda etapa incluyen:

  1. Extirpación quirúrgica del testículo, seguida de radioterapia en los ganglios linfáticos del abdomen y de la pelvis
  2. Extirpación quirúrgica del testículo o quimioterapia durante 9 semanas (tres ciclos de 21 días) con bleomicina, etopósido y cisolatino o 12 semanas (cuatro ciclos de 21 días) con etopósido y cisplatino
  3. Extirpación quirúrgica del testículo y de los ganglios linfáticos del abdomen

Para un tumor grande, el tratamiento consiste en extirpar quirúrgicamente el testículo y después:

  1. Quimioterapia durante 9 semanas (tres ciclos de 21 días) con bleomicina, etopósido y cisplatino, o 12 semanas (cuatro ciclos de 21 días) con etopósido y cisplatino sin bleomicina.
  2. Otra opción consiste en realizar radioterapia para los ganglios linfáticos del abdomen y la pelvis.

Después de la quimioterapia, si los residuos de las células cancerosas miden menos de 3 cm no se requiere un tratamiento, de lo contrario el médico solicita radioterapia.

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No seminoma

En caso de no seminomas en etapa I, después de la extirpación del testículo, el tratamiento consiste en:

  1. Observación
  2. Quimioterapia con bleomicina, etopósido y cisplatino  (BEP)
  3. Intervención quirúrgica para extirpar los ganglios linfáticos abdominales

Tratamiento de un no seminoma en la segunda etapa
El tratamiento suele consistir en la extirpación quirúrgica del testículo y de los ganglios linfáticos en la parte posterior del abdomen (retroperitoneo).
Si el tumor se encuentra en los ganglios linfáticos extirpados, se recomiendan 6 semanas de quimioterapia con cisplatino y etopósido (con o sin bleomicina).

Otras opciones son:

  1. Cirugía para extirpar el testículo, posteriormente una combinación de fármacos para  quimioterapia y luego otra cirugía para eliminar los restos de células malignas
  2. Quimioterapia antes de la intervención quirúrgica para extirpar el testículo, si el cáncer si ha difundido y puede poner el riesgo la vida del paciente.

Después de la quimioterapia, en el 10% de los casos, las células que quedan son malignas.
Las masas que miden más de 1 cm se extirpan a través de una intervención quirúrgica.
Si el tumor que queda tras la cirugía mide menos de 1 cm, el médico puede esperar y monitorear el tumor antes de optar por una extirpación quirúrgica.

Seminoma y no seminoma

En la tercera etapa (tumor testicular avanzado con metástasis difundidas más allá de los ganglios linfáticos) el tratamiento consiste en la remoción del testículo seguida de quimioterapia con varios medicamentos.

Las metástasis se forman con mayor frecuencia en los pulmones y en el hígado.
El tratamiento es el mismo para la tercera etapa del seminoma y no seminoma, excepto en la fase después de la quimioterapia, en la que a menudo se extirpan eventuales tumores residuales no seminomas.
En el caso de seminomas, los tumores residuales no suelen requerir tratamiento adicional.

Si el cáncer es la recurrencia de un tumor testicular anterior, se utiliza generalmente una combinación de fármacos de quimioterapia, tales como fosfamida, etopósido, cisplatino, vinblastina o paclitaxel.
A veces, este tratamiento va acompañado de un trasplante de médula ósea autólogo o de células madre periféricas que han sido recolectadas antes de la quimioterapia, ya que ese tratamiento es tóxico para las células de la médula.
Por lo general, las recaídas (recidivas) que se producen después de 2 años del tratamiento inicial se tratan de forma quirúrgica.

 

Consecuencias del tratamiento para el cáncer de testículo

En la mayoría de los casos, la extirpación de un testículo no provoca problemas en las relaciones sexuales a largo plazo y no impide tener hijos.

Los tratamientos para el cáncer pueden provocar infertilidad.
Se recomienda conservar el esperma en un banco biológico.
Algunos hombres optan por la prótesis testicular. El cirujano coloca el testículo artificial en el escroto para mantener el aspecto natural de los genitales.

 

Tasa de supervivencia del cáncer testicular 

 Hoy en día, la mayoría de los hombres con cáncer de testículo tienen una esperanza de vida de por lo menos 10 años.

Estadio Esperanza de vida
5 años
1 99%
2 95%
3 80%

Fuente: cancerresearchuk.org