Prostatitis crónica o aguda

La prostatitis es la inflamación de la glándula prostática y puede ser crónica o aguda.
En los hombres, la próstata se encuentra justo debajo de la vejiga.
Una infección de la próstata suele denominarse prostatitis, ya que provoca inflamación.
Al inflamarse, la próstata provoca dolor durante la micción y la eyaculación.
Debido a su posición, la prostatitis puede ir acompañada de uretritis, es decir la inflamación de la uretra.


En los hombres, los síntomas de la infección de próstata se presentan después de los 50 años.
Esta enfermedad también puede afectar a los jóvenes (menores de 40 años).
La infección puede ser descubierta por el paciente o diagnosticada por su médico durante un examen de rutina.

 

Causas de la prostatitis según el tipo

Existen cuatro tipos de infecciones de próstata:

  • Prostatitis bacteriana aguda
  • Prostatitis bacteriana crónica
  • Prostatitis no bacteriana crónica (o síndrome de dolor pélvico crónico)
  • Prostatitis inflamatoria asintomática.

 

Prostatitis bacteriana aguda prostatitis, próstata agrandada, hipertrofia benigna
Causas: existen muchas causas de infección de próstata, dependiendo del tipo específico. Como indica su nombre, la prostatitis bacteriana aguda tiene origen en una infección bacteriana y se caracteriza por una inflamación de la próstata.
Una infección en el intestino grueso (colon), en la vejiga urinaria y otras partes del tracto urinario puede propagarse a la glándula prostática provocando una prostatitis.
Este tipo de prostatitis representa casi el 5-10% de los casos de prostatitis.
Si no se trata, este tipo de prostatitis puede provocar consecuencias graves y no desaparece por sí sola.
La prostatitis aguda también puede ser viral o micótica (por hongos).

Prostatitis bacteriana crónica
Causas: todavía se desconocen las causas concretas de la prostatitis bacteriana crónica. Sin embargo, se cree que esta enfermedad se debe a una infección bacteriana anterior de la glándula prostática y a la infección frecuente del tracto urinario (cistitis).
Por lo tanto, se supone que, tras la infección, algunas bacterias permanecen en la glándula y su reactivación provoca este trastorno.
Entre las bacterias responsables se encuentran: Ureaplasma urealyticum, Chlamydia trachomatis, etc.
Existe una variante denominada prostatitis granulomatosa, caracterizada por la presencia de granulomas formados por linfocitos, histiocitos, células plasmáticas, etc.

Prostatitis no bacteriana crónica
Causas: aunque se desconocen las causas concretas de la prostatitis no bacteriana, se estima que tiene origen en agentes infecciosos tales como virus y parásitos, así como bacterias.
Existen dos tipos de prostatitis no bacteriana crónica: inflamatoria y no inflamatoria.
Los estudios sugieren que esta inflamación puede tener origen en el flujo inverso de la orina desde la vejiga hacia la glándula prostática.
Esto puede originarse de algunas actividades tales como equitación, ciclismo y levantamiento de objetos muy pesados, especialmente cuando la vejiga está llena.
Según la investigación, aproximadamente el 90% de los casos de prostatitis se debe a factores desconocidos.
A veces, el origen se encuentra en infecciones y anomalías de la estructura del aparato urinario, especialmente en el caso de la prostatitis no bacteriana.
Este tipo específico de prostatitis se confunde a menudo con la cistitis intersticial (inflamación crónica de la vejiga).
La prostatitis también puede originarse por trastornos del colon, como por ejemplo el colon irritable, hemorroides y estreñimiento.

Prostatitis inflamatoria asintomática
La prostatitis inflamatoria asintomática se caracteriza por una inflamación de la glándula prostática y no provoca síntomas específicos.
Esta enfermedad no tiene un origen infeccioso identificado y los pacientes no experimentan dolor crónico, a diferencia de los tipos de infección mencionados anteriormente.
Solo realizando una biopsia de próstata para otras enfermedades (posibilidad de cáncer, infertilidad o antígeno prostático benigno elevado) se observa la presencia de glóbulos blancos en la orina.

 

Síntomas de la infección de próstata

La infección de próstata se propaga desde el tracto urinario.
En este caso, las bacterias se mueven de la uretra a la próstata provocando una infección.
Se ha observado que la infección puede tener origen en ciertos procedimientos médicos.
Se clasifica la prostatitis en cuatro tipos:

1.    Prostatitis bacteriana aguda

Esta infección es la más fácil de diagnosticar. En términos generales, se observa que el tracto urinario sufre una infección.
Se examina la orina para comprobar la presencia de bacterias y glóbulos blancos.
La prostatitis bacteriana aguda en etapa avanzada se caracteriza por la dificultad para orinar.
Por lo general, la prostatitis bacteriana aguda se trata con antibióticos. Entre los síntomas más frecuentes de esta infección de próstata, se encuentran:

  • Fiebre
  • Dolor en los genitales
  • Dolor lumbar
  • Micción frecuente (orinar con frecuencia)
  • Sensación de ardor durante la micción y/o micción dolorosa
  • La incontinencia no es un síntoma de la prostatitis
  • Orina maloliente
  • Dificultad para evacuar
  • Inflamación de los ganglios linfáticos de la ingle
  • Problemas de erección.

2.    Prostatitis bacteriana crónica

La prostatitis bacteriana crónica es rara. Este tipo se caracteriza por infecciones o inflamaciones recurrentes.
Una infección recurrente indica un problema en el funcionamiento de la próstata.
La infección de la prostatitis bacteriana crónica también puede propagarse a la vejiga.
Es importante diagnosticar correctamente la enfermedad antes de empezar cualquier tratamiento.
Por lo general, el médico receta antibióticos y fármacos antiinflamatorios no esteroideos.

Los síntomas, similares a los de la prostatitis bacteriana aguda, incluyen:

  • Micción urgente
  • Dolor durante o después de la micción
  • Dolor de espalda
  • Dolor en los testículos
  • Dolor muscular y articular
  • Disfunción eréctil.


3.    Prostatitis no bacteriana crónica

Esta es la forma más frecuente de prostatitis. Se presenta casi ocho veces más que la prostatitis bacteriana.
En este tipo de infección de próstata, los resultados de las pruebas son negativos.
La infección no bacteriana crónica de la próstata puede afectar a hombres de cualquier edad.
Por lo general, este tipo de infección de próstata se observa en caso de infertilidad.
Los síntomas desaparecen y reaparecen.

Los síntomas de esta infección son:

  • Sensación de ardor durante y después de la micción
  • Dolor en la zona genital
  • Problemas en la evacuación
  • Dolor durante la eyaculación

4.    Prostatodinía

La prostatodinía también se conoce como síndrome de dolor pélvico crónico.
Ni la próstata ni el tracto urinario presentan infecciones bacterianas visibles. Normalmente, los síntomas se tratan con antibióticos. Sin embargo, los antibióticos no eliminan el origen del problema. Entre los síntomas se encuentran:

  • Impotencia y dificultad para mantener una erección durante las relaciones sexuales
  • Dolor en la región pélvica
  • Sangre en la orina y/o en el semen
  • Dolor durante la eyaculación
  • Necesidad urgente de orinar
  • Fiebre
  • Dolor lumbar.

El agrandamiento de la próstata sobrecarga el uréter y la vejiga, que no se vacía completamente.
De esta manera, la vejiga se sobrecarga, así como el riñón, que deja de funcionar correctamente.

 

prostatitis-cronica-y-agudaDiagnóstico de la prostatitis

Por lo general, el diagnóstico de las infecciones de próstata se realiza mediante un examen físico del órgano, ya que una próstata agrandada y compacta puede ser síntoma de una infección.

Para confirmar el diagnóstico, se realizan:

  • Análisis de orina
  • Análisis de sangre para determinar el nivel de antígeno prostático específico (PSA). Este nivel es elevado incluso en caso de cáncer de próstata e hipertrofia prostática benigna.
  • Hemocultivo
  • Ecografía
  • TAC
  • Resonancia magnética

A veces, la prostatitis se puede confundir con la pubalgia (o enfermedad de los aductores), que provoca dolor alrededor del hueso púbico.

 

Tratamiento para la prostatitis

¿Cuál es el antibiótico recomendado para el tratamiento de la prostatitis?
La infección de próstata (que afecta a los hombres de entre 30 y 50 años) suele ser de origen bacteriano. Por lo tanto, tiene sentido utilizar medicamentos para eliminar la infección de próstata.

 

Antibióticos para la infección de próstata

Septrin
Septrin es un antibiótico que contiene una mezcla de dos potentes fármacos: Sulfametoxazol y trimetoprima. Se trata de dos antibióticos cuya combinación sirve para eliminar la infección de próstata.

Ciprofloxacino Tevagen, Tavanic y Levofloxacino
Otra forma para combatir las infecciones de próstata es tomar Ciprofloxacino Tevagen, Tavanic o Levofloxacino.
Los estudios muestran que este agente antimicrobiano es muy eficaz en el tratamiento de la infección de próstata.
Ciprofloxacino Tevagen y Tavanic pertenecen a la clase de fármacos fluoroquinolonas y sirven para destruir y prevenir el empeoramiento de los síntomas.

Ampicilina
La ampicilina pertenece al grupo de las penicilinas. Se utiliza desde el 1961 para el tratamiento de muchas infecciones bacterianas, incluyendo la prostatitis.

Cefalexina
Este medicamento pertenece al grupo de antibióticos conocidos como cefalosporinas. En concreto, se utiliza la cefalexina para el tratamiento de la prostatitis debida a Escherichia Coli.

Doxiciclina
Con frecuencia, se utiliza la Doxiciclina (que pertenece al grupo de las tetraciclinas) para el tratamiento de la prostatitis.

 

Infección de próstata recurrente

La infección de próstata que aparece a intervalos regulares indica que el antibiótico no ha tenido éxito en la eliminación de las bacterias.
Esto puede deberse a la repentina interrupción del tratamiento o a la ineficacia del antibiótico en sí.
En tales circunstancias, para prevenir la recaída de la infección, se puede aumentar la duración del tratamiento antibiótico hasta 6-8 semanas o tomar un antibiótico (por ejemplo, la Doxiciclina) capaz de penetrar en la próstata y detener completamente el crecimiento bacteriano.
En algunos casos, el paciente debe someterse a un tratamiento con antibióticos durante muchos meses antes de que la infección desaparezca por completo.
Los casos graves de prostatitis pueden tratarse con la administración intravenosa de antibióticos.
La presencia de cuerpos extraños en el sistema urinario (tales como cálculos en la vejiga y renales), puede ser el origen de la infección de próstata recurrente. Por lo tanto, averiguar la causa subyacente puede ayudar a resolver el problema. Por lo general, determinar la cepa bacteriana y tomar antibióticos adecuados es fundamental para evitar que la infección reaparezca.
Se ha observado que los antibióticos no son muy eficaces contra la prostatitis crónica. Por lo tanto, para tratar este tipo de prostatitis, es mejor considerar otros fármacos.
Algunos fármacos (viagra, cialis, etc.) pueden facilitar el conseguimiento de la erección en las personas con prostatitis, pero hay que tener en cuenta que tienen efectos secundarios graves, por lo que se deben tomar bajo supervisión médica.

 

Remedios naturales para la prostatitis bicicleta, sillín para la próstata

Además del tratamiento, para prevenir la reaparición de esta enfermedad, es muy importante beber mucha agua, evitar actividades extenuantes tales como la equitación, ciclismo y jogging y curar la salud de la próstata.
Algunas personas logran practicar ciclismo utilizando un sillín antiprostático.

 

 

Dieta para la prostatitis

Beneficios del vino rojo para la salud de la próstata
El vino rojo es una de las pocas bebidas que tienen beneficios para la próstata.
Consumir al menos cuatro vasos de vino rojo a la semana puede reducir a la mitad el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Un estudio ha comparado el tipo de alcohol consumido por dos grupos (cada grupo contaba con más de 700 hombres). Un grupo consistía de hombres con cáncer de próstata, mientras que el otro constaba de individuos sanos.

El estudio mostró una disminución significativa del riesgo de cáncer de próstata en personas que consumían vino rojo. Los investigadores encontraron que los hombres que consumen de cuatro a siete vasos de vino rojo a la semana reducen el riesgo de padecer cáncer de un 48%. Los hombres que solo consumen un vaso de vino rojo a la semana reducen el riesgo de padecer cáncer de próstata de un 6%.
El estudio también reveló que el aumento del consumo de vino rojo (hasta 8 vasos a la semana) reduce del 61% las posibilidades de padecer cáncer agresivo.

Alimentos a evitar
La próstata, así como todos los órganos del cuerpo, funcionan mal en las personas obesas que consumen una gran cantidad de grasas trans y saturadas, dulces, productos lácteos, carne y alimentos fritos.

 

Masaje de la próstata

Beneficios de un masaje de próstata

➤ El masaje de próstata es de utilidad en el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades relacionadas con la salud sexual.
➤ Se utiliza como terapia alternativa para el tratamiento de la prostatitis.
➤ El masaje de próstata contribuye a tratar la impotencia y disfunción eréctil, mejorando el flujo de líquido seminal y la circulación sanguínea.
➤ Este masaje contribuye a prevenir o tratar el agrandamiento de próstata debido a la acumulación de presión de líquido seminal en la glándula prostática.
➤ Puede mejorar el flujo de orina dificultado por el agrandamiento de próstata.
➤ El masaje de próstata disminuye la congestión en la glándula prostática, reduciendo así las posibilidades de infección.
➤ El masaje de próstata aumenta los niveles de testosterona y mejora la experiencia sexual.

 

¿Cuánto tarda en desaparecer? Tiempo de curación

El tiempo de curación depende del origen de la prostatitis.
En caso de infección bacteriana, un tratamiento con antibióticos durante unos pocos días puede curar la infección, mientras que la prostatitis crónica o recurrente puede prolongarse durante años.