Respiración jadeante o jadeo

 

La respiración jadeante o jadeo puede estar ocasionada por varios motivos, como por ejemplo alergias o infecciones.

Cuando la respiración es corta, el paciente percibe que no tiene aire suficiente y puede probar una sensación de opresión en el pecho.
Esta enfermedad se conoce también como disnea y ocasiona una sensación desagradable y molesta.
Los problemas respiratorios leves pueden deberse a la congestión nasal o al ejercicio físico intenso, como por ejemplo caminar cuesta arriba.

pulmón, fumador, fumo
Los signos y síntomas no son muy evidentes y es difícil medirlos, ya que solo los siente el propio paciente.
A veces, el jadeo y un dolor agudo de pecho pueden ser síntomas de un ataque al corazón.

 

Factores de riesgo del jadeo

La sensación de opresión en el pecho y la falta de aire están conectadas, pero pueden tener su origen en razones distintas.
Este trastorno no solo afecta a las personas mayores, sino que también puede afectar a niños y jóvenes.
La falta de aire puede deberse a:

  • Asma.
  • Lesiones pulmonares, en el cuello o en la caja torácica (por ejemplo, una fractura de costillas).
  • Problemas cardíacos, tales como arritmia (latidos cardíacos irregulares), palpitaciones cardíacas y efusión pericárdica, es decir la acumulación de líquido en la bolsa pericárdica del corazón por culpa de ciertos tipos de tumores, lo que se produce principalmente en enfermos terminales.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Trastornos pulmonares o infecciones del aparato respiratorio, tales como neumonía, bronquitis crónica o enfisema provocado por el tabaquismo.
  • Derrame pleural o acumulación de líquidos en los pulmones por culpa de un tumor o de una infección.
  • Embolia pulmonar o coágulo de sangre en los pulmones (émbolo).
  • Tensión sanguínea muy baja (hipotensión).
  • Fibrosis pulmonar o daños pulmonares provocados por radiaciones o quimioterapia.
  • Infección respiratoria superior bacteriana o viral.
  • Asfixia (o sofocación) debida a la inhalación de humo.
  • Envenenamiento por monóxido de carbono.
  • Reacción a fármacos como aspirina, opiáceos, antiinflamatorios no esteroideos o paracetamol.
  • Falta de oxígeno en el cerebro.
  • Shock anafiláctico.
  • Formación de tejido cicatricial en los pulmones a raíz de un accidente, de un pulmón colapsado (neumotórax) por culpa de un traumatismo, de un tumor de pulmón, metástasis, etc.

 

Síntomas asociados a la respiración jadeante

Las dificultades respiratorias y la sensación de asfixia son síntomas típicos del jadeo. El paciente también puede padecer otros síntomas que varían dependiendo de la causa subyacente.

Dolor torácico: se puede padecer dolor en el pecho en caso de problemas cardíacos, neuralgia intercostal (dolor dorsal que se expande a lo largo de las costillas), problemas pulmonares y ataques de pánico. Síntomas como el dolor de pecho y la falta de aliento también se manifiestan durante un ataque al corazón (infarto).

Disnea: el jadeo puede ir acompañado de disnea en caso de asma, enfisema y otras enfermedades pulmonares.
Por lo general, la disnea empeora por la noche, cuando el paciente está tumbado.

Sudoración: la sudoración y la dificultad respiratoria pueden experimentarse durante un infarto, un ataque de pánico o una crisis asmática.

Congestión nasal: la congestión nasal puede incluso poner en peligro la respiración normal. La falta de aire y la congestión nasal tienen su origen en alergias, tos, sinusitis y resfriado persistente. Algunos pacientes con la nariz tapada también pueden padecer fiebre.

Cefalea: las dificultades respiratorias pueden ir acompañadas por un fuerte dolor de cabeza, solo por un lado, en caso de alergia o sinusitis.

Náuseas o vómito: algunas comidas pueden provocar reacciones alérgicas. Una reacción alérgica grave puede dar lugar a náuseas, vómito y disnea.

Taquicardia: la ansiedad puede ocasionar elevada frecuencia cardíaca (ritmo cardíaco acelerado), vértigos, hormigueo en las manos, pérdida de la visión, etc.

 

Diagnóstico y exámenes para la respiración jadeante

Un análisis de la historia clínica del paciente y un examen físico son necesarios para el diagnóstico.
Los exámenes que se pueden efectuar son los siguientes:

  • Radiografía torácica
  • Análisis de sangre con hemograma completo
  • TAC
  • Electrocardiograma
  • Pulsioximetría (oximetría de pulso)
  • Pruebas de la funcionalidad pulmonar

Falta de aliento durante el embarazo

Durante el embarazo, se considera normal una leve dificultad respiratoria.
La progesterona, una hormona producida durante el embarazo, provoca respiración rápida.
El crecimiento del niño puede aumentar la presión sobre el diafragma, que es el músculo principal de la respiración.
En caso de dificultades repentinas o graves en la respiración, se debe contactar con el médico.

 

Jadeo del bebé 

Los bebés pueden experimentar respiración jadeante, aunque no se encuentren enfermos. Se debe acudir al pediatra, ya que podría sufrir un trastorno de los órganos respiratorios, como la bronquiolitis.

 

Dificultades respiratorias por la noche

La dificultad respiratoria por la noche al tumbarse en la cama es un trastorno muy común.
La persona que padece este trastorno suele estar cansado durante el día.
Las personas con respiración jadeante mientras duermen pueden sufrir:

  1. Problemas cardíacos o pulmonares
  2. Nariz tapada
  3. Tos seca o productiva (con moco y flemas)
  4. Resfriado

Se debe mantener la cabeza levantada y respirar profundamente. Se aconseja poner almohadas debajo de la cabeza y de los hombros.
Las personas pueden despertarse de repente por culpa de la falta de aliento cuando las vías respiratorias están parcialmente obstruidas.
Entre las posibles causas de respiración jadeante por la noche se encuentran:

  • El tabaco, que también provoca dificultades para respirar profundamente.
  • Trastornos pulmonares como la bronquitis o el enfisema.
  • Ansiedad, ataques de pánico y estrés (también provocan hormigueo en las manos, mareos, dolor de estómago y otros síntomas).
  • En este caso, la persona también puede experimentar respiración jadeante al andar.
  • Obesidad.
  • Apnea del sueño.

 

Clasificación de la disnea del sueñorespiración, inspiración, expiración, costillas

Hipopnea significa que una persona no para por completo de respirar, sino que respira de una manera anómala y el suministro de oxígeno no es suficiente.
Una persona con hipopnea suele roncar mientras duerme y experimentar somnolencia incluso después de haber dormido mucho.
Entre las causas se incluyen:

  1. Defectos anatómicos de los conductos nasales o respiratorios
  2. Obesidad
  3. Enfermedades del aparato respiratorio
  4. Uso de sedativos
  5. Abuso de bebidas alcohólicas
  6. Tabaco
  7. Envejecimiento

Los tratamientos son los mismos que para la apnea

Ortopnea
La persona con este trastorno experimenta dificultad para respirar al estar acostado.
A menudo, suele indicar un trastorno cardíaco, sobre todo en la zona ventricular izquierda.
Asimismo, puede estar ocasionado por el asma y la disnea.

Disnea paroxística
El paciente con esta enfermedad se despierta de repente con tos y falta de aliento tras algunas horas de sueño.

Es el síntoma de una enfermedad cardíaca también conocida como asma cardíaca.

Causas de la dificultad para respirar profundamente

Las personas alérgicas a los mohos (hongos) tienen dificultad para respirar profundamente tras estar en contacto con mohos.
Las personas asmáticas pueden sufrir un empeoramiento de los síntomas por culpa de la exposición a mohos. Cuando las esporas de moho entran en los pulmones pueden bloquear las vías respiratorias.Respiración jadeante o jadeo
La inflamación y el estrechamiento de las vías aéreas pueden provocar el bloqueo del aire.
El paciente puede toser continuamente y experimentar dolor en el pecho al respirar profundamente. La situación puede empeorar por la noche y la persona se despierta con frecuencia.
La falta de aliento puede provocar trastornos del sueño. La sinusitis puede provocar problemas respiratorios por la noche.

 

Otras causas de la dificultad para respirar profundamente:

  • Infecciones del tracto respiratorio
  • Nariz tapada
  • Falta de oxígeno en el cerebro por encontrarse a una altitud elevada
  • Bloqueo en la boca o en la garganta
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (principalmente en los ancianos)
  • Neumonía
  • Infarto
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Cardiopatías
  • Embolia pulmonar (coágulos de sangre en los pulmones)
  • Traumatismo en el cuello (latigazo), en la caja torácica o en los pulmones (neumotórax)
  • Hernia hiatal
  • Estrechamiento de la tráquea
  • Envenenamiento por monóxido de carbono
  • Inhalación de humos
  • Hipertensión pulmonar
  • Algunas enfermedades como la enfermedad de Parkinson pueden provocar sofocación al comer

Si existe una grande cantidad de polvo en el medioambiente se pueden experimentar dificultades al respirar por la nariz.
La falta de ejercicio y la obesidad pueden provocar jadeo.
Se pueden padecer dificultades en la respiración durante un ataque de pánico, en el ascenso de una montaña o al realizar un ejercicio físico intenso.
La respiración jadeante después de haber comido puede deberse a:

  1. Reflujo ácido
  2. Flatulencias
  3. Alergia
  4. Intoxicación alimenticia

En caso de dolor de espalda al respirar profundamente, se debe controlar si el motivo es la falta de oxígeno en los músculos, la tensión en el diafragma o la espondilitis anquilosante (enfermedad inflamatoria crónica que afecta a las articulaciones de la columna vertebral y del tronco).

 

Remedios naturales para la respiración jadeante

Las personas con problemas en el aparato digestivo o circulatorio deberían tratar de mantener un peso adecuado.
Se debería controlar la tensión y la diabetes, además de reducir el colesterol alto mediante medicamentos, ejercicio y una alimentación equilibrada.
Las personas con asma deberían evitar el contacto con aire muy frío, así como los esfuerzos físicos excesivos y la exposición a alérgenos e infecciones.
El tabaquismo y un consumo excesivo de alcohol pueden empeorar la salud de los pulmones y del corazón.
Se debería dejar de fumar y de beber grandes cantidades de alcohol.
Una alimentación sana y de bajo contenido en grasas saturas e hidrogenadas ayuda a evitar enfermedades y trastornos. Una dieta con poco colesterol y alto contenido en fibras (fruta y verdura) y almidones (hidratos de carbono complejos) ayuda a mantener la salud del corazón.
El médico puede recetar fármacos ansiolíticos, pero se deben aprender algunas técnicas anti-estrés como el yoga y la meditación que ayudan a gestionar el estrés.
El ejercicio físico regular y algunos ejercicios de respiración (como el pranayama) ayudan a mejorar la salud del corazón y los pulmones.

Este artículo contiene información general que no se sustituye al examen médico, no se puede utilizar para diagnosticar o establecer un tratamiento. Hable con su médico antes de seguir las instrucciones contenidas en el sitio.